La madre de la paz ha partido: Violeta Barrios de Chamorro y el renacer de nuestra promesa
Gracias, doña Violeta, por enseñarnos que sí se puede. Que no hay dictadura eterna ni tirano invencible. Que un pueblo valiente y unido puede hacer historia, aunque le cueste sangre y siglos. Usted nos deja el legado más puro: el de la dignidad.