El último fidelista
Análisis sobre cómo Daniel Ortega finalmente cumple el viejo consejo de Fidel Castro: acabar con las elecciones e instaurar su dictadura en Nicaragua.
Análisis sobre cómo Daniel Ortega finalmente cumple el viejo consejo de Fidel Castro: acabar con las elecciones e instaurar su dictadura en Nicaragua.
Es un hecho que los progresistas —asumidos interinamente demócratas— tienen como norma si pierden, hablar de fraude… A la vez se victimizan y para la próxima suman a sus méritos el hecho de que “le robaron” las anteriores.
Los presidentes no deberían hablar tanto. Están limitados en su libertad de expresión, hablan en nombre de todo el país. Los ciudadanos les delegan poderes y conceden privilegios de los que no goza el resto, pero con límites. Como pasa con jueces, fiscales, militares o policías.
La cuestión es que hoy las encuestas marcan un empate técnico entre Lula y el senador Flavio Bolsonaro, hijo y heredero político de Jair, hoy preso. ¿Vendrá una compensación? Bien interesante. ¿Como finalizará toda esta novela?
A los periodistas los matan por hacer su trabajo, por informar. No quieren que la gente sepa lo que ellos tienen para contarle; y además se pasa “el mensaje” al resto de los periodistas. A los que no se asustan o no se les puede comprar, los matan.
El tema social, empero, no se puede ignorar, el tema de los siempre olvidados, se debe atender seriamente y no con “motosierras”. A la larga eso no camina, sobre todo cuando la gente tiene la opción de votar.