2018-2023: un quinquenio de luces y sombras
Queda mucho por hacer aún, afianzar una nueva oposición política, cuyas cabezas y liderazgo deben surgir dentro de la propia Nicaragua, para alcanzar la libertad plena.
Queda mucho por hacer aún, afianzar una nueva oposición política, cuyas cabezas y liderazgo deben surgir dentro de la propia Nicaragua, para alcanzar la libertad plena.
De ser ciertas estas filtraciones dialogantes para un mejor destino de Nicaragua, entre tanta zozobra, tropiezos y dudas razonables, no dejan de ser vistas con ciertas esperanzas.
Cuba será libre y empezará a serlo con la voluntad humana, empática y democrática de quienes hoy día gobiernan a pueblos libres.
Con una nueva corriente liberal de derecha, unida y fortalecida con esa inmensa agrupación campesina del interior de Nicaragua, mandar al diablo de una vez y para siempre al gamonalismo, al caudillismo, al Estado-botín…
El sandinismo, carnívoro o vegetariano, se acerca a su fin. Según la firma encuestadora CID-Gallup 70 por ciento de los nicaragüenses no pertenecen a ningún partido y, más aún, el 85 por ciento de la población es antisandinista.
Vientos unificadores empiezan a tejerse. También empiezan algunas semillas político-partidarias a estructurarse, pues la historia está por reescribirse, por proscribir tanta infamia.