Periodista nicaragüense exiliado, columnista en medios de comunicación internacionales y fundador del Partido Liberal Conservador Clásico (OPA) y del Foro Anticomunista de Miami. Es analista político en diversas organizaciones.
Si por la víspera se saca el día, es una realidad incuestionable que, en la antesala de próximos comicios presidenciales, estos los gane la derecha, como en el propio Brasil y en otras naciones donde plazas importantes principalmente en las grandes ciudades, esta las viene ganando.
Devolverle la esperanza al pueblo de Nicaragua en la viabilidad de un cambio político es posible, si se logra esa ansiada unidad de fuerzas democráticas opuestas históricamente al sandinismo… apoyando quienes estamos fuera del país a esa emergente oposición política que empieza a surgir para ser opción de cambio.
Lo grande de este gran país es que el sistema se mantiene, gane el partido que gane, lo que permitirá bajo esta nueva administración Republicana seguir manteniendo la supremacía de primera potencia, bajo la cual la defensa de la democracia y el espíritu del humanismo político prevalecerán siempre en esta nación y en el mundo entero…
Ha de sobrevenir una nueva propuesta para cambiar el sistema. Y esta debe ser política desde nuevos partidos políticos dentro y fuera de Cuba… Así la otra niña, no la musa de Martí, sino la Cuba grande, alegre y próspera de antes de Fidel Castro, dejará de seguir muriendo de amor.
No hay que olvidarnos que los países de la región centroamericana abogan por la estabilidad regional, entonces, el giro de timón se vuelve imperativo mientras las ansias de libertad y democracia crecen estando ya una ruta de diálogo político en camino en Nicaragua.
La unidad de la derecha alemana debe servir para que en toda Iberoamérica se generen procesos de unidad de todas las fuerzas democráticas, liberales, conservadoras e independientes. Cada día que pasa es más contundente el fracaso del comunismo y las izquierdas solapadas de democráticas…