Periodista nicaragüense exiliado, columnista en medios de comunicación internacionales y fundador del Partido Liberal Conservador Clásico (OPA) y del Foro Anticomunista de Miami. Es analista político en diversas organizaciones.
En el caso de Nicaragua, la situación del país no deja de ser caótica pues es parte del combo castrocomunista, lo que en algún momento generará un rechazo más contundente al orteguismo de parte de sectores sociales y políticos preponderantes, de dentro y fuera del país.
¿No sabrán estos dictadores que ya nadie les cree, que ya nadie confía en sus discursos y promesas y que para bien de la humanidad, deben salir para siempre del sitial al que nunca debieron haber llegado? Venezuela, es tu hora cero.
El fin de esta macabra película estatista, estalinista y dominante se acerca. Esta vez no hay escapatoria y lo vemos a diario en las arbitrarias actuaciones, en sus desesperadas insolencias, en sus nervios traumáticos y en sus administraciones marcadas por la soberbia y la ineficacia por parte de los cabecillas del socialismo del siglo XXI.
Viene gestándose una fe poderosa, una petición a Dios y un clima favorable bajo su manto benefactor el cual en estas navidades se acrecienta, pidiendo todos, amor, paz y libertad, como lo establecen los cánticos navideños en los confines de la Tierra en los que a Dios no lo atrapa la sordera.
Castro fue lo peor que ha parido Cuba. Se ofende a la inteligencia cuando muchos, sobre todo cubanos, lo rechazan pero a la vez dicen que fue inteligente. Fue perverso hasta la saciedad, su desfachatez para negar a tantos presos políticos y violaciones a los derechos humanos no tiene nombre.
Al final del día, habrá en Argentina pan para los niños y arte emprendedor, ético y grande, como los nuevos días que le vienen, los que también traerán rosas, así se haya recortado el presupuesto a la cultura.