Periodista nicaragüense exiliado, columnista en medios de comunicación internacionales y fundador del Partido Liberal Conservador Clásico (OPA) y del Foro Anticomunista de Miami. Es analista político en diversas organizaciones.
El fin de esta macabra película estatista, estalinista y dominante se acerca. Esta vez no hay escapatoria y lo vemos a diario en las arbitrarias actuaciones, en sus desesperadas insolencias, en sus nervios traumáticos y en sus administraciones marcadas por la soberbia y la ineficacia por parte de los cabecillas del socialismo del siglo XXI.
Viene gestándose una fe poderosa, una petición a Dios y un clima favorable bajo su manto benefactor el cual en estas navidades se acrecienta, pidiendo todos, amor, paz y libertad, como lo establecen los cánticos navideños en los confines de la Tierra en los que a Dios no lo atrapa la sordera.
Castro fue lo peor que ha parido Cuba. Se ofende a la inteligencia cuando muchos, sobre todo cubanos, lo rechazan pero a la vez dicen que fue inteligente. Fue perverso hasta la saciedad, su desfachatez para negar a tantos presos políticos y violaciones a los derechos humanos no tiene nombre.
Al final del día, habrá en Argentina pan para los niños y arte emprendedor, ético y grande, como los nuevos días que le vienen, los que también traerán rosas, así se haya recortado el presupuesto a la cultura.
Una Constitución es un sistema de leyes y valores hechos para la protección del hombre ante el poder político. A través de ella reposa el balance de poderes de un Estado para la bienandanza de toda democracia. En Nicaragua esto no es así, ahí el régimen pisotea, hace y deshace a su antojo…
El vínculo que se ha mantenido sobre la base de un discurso hemisférico evidentemente se mantendrá, sin embargo, puede ser este el momento para potencializarlo sobre las bases de un nuevo visor para la integración económica, apoyo democrático, sostenibilidad ambiental y seguridad regional.