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Nicaragua importó 33 casos de malaria hacia Costa Rica en lo que va del año 2026, impulsados principalmente por la minería ilegal en Crucitas, una zona fronteriza donde la migración irregular ha favorecido la propagación de la enfermedad.
En este contexto, el Ministerio de Salud de Nicaragua se comprometió con Costa Rica a reforzar la vigilancia epidemiológica y coordinar acciones dirigidas a eliminar la malaria en las comunidades ubicadas a ambos lados de la frontera.
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El convenio fue firmado este viernes 3 de julio en el puesto fronterizo de Peñas Blancas y estuvo a cargo del viceministro de Salud y secretario general del Ministerio de Salud (Minsa) de Nicaragua, Carlos Sáenz Torres, y del viceministro de Salud de Costa Rica, Juan Carlos Esquivel Sánchez.
Según la nota oficial difundida por el Ministerio de Salud de Nicaragua (Minsa), el acuerdo permitirá reforzar la coordinación entre ambos países para la vigilancia epidemiológica, la detección y atención oportuna de casos de malaria, el control del mosquito transmisor, el intercambio de información sanitaria y el abastecimiento de medicamentos y pruebas diagnósticas.
La codictadora Rosario Murillo se refirió al acuerdo en su alocución de mediodía, sin referirse al brote de malaria en Crucitas.
«En todo lo que tiene que ver con buena vecindad se firmó un acuerdo binacional contra la malaria entre Costa Rica y Nicaragua para trabajar juntos en la eliminación de la malaria en las comunidades ubicadas en ambos lados de nuestras fronteras», dijo Murillo.

Costa Rica enfrenta aumento de casos
De acuerdo con datos del Ministerio de Salud de Costa Rica, durante el primer semestre de este año, el país ya contabiliza 46 casos de malaria, superando los 33 pacientes registrados en todo 2025.
Las autoridades sanitarias costarricenses señalaron que el país mantiene un firme compromiso con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para convertirse en un territorio libre de malaria. Sin embargo, reconocen que el principal obstáculo para alcanzar esa meta es el foco de transmisión ubicado en Crucitas, en el cantón de San Carlos.
Actualmente, el 78 por ciento de los casos de malaria de Costa Rica se concentran en la Región Huetar Norte, y solo en Crucitas se han confirmado 33 casos durante 2026. Si se analiza el comportamiento histórico, ese foco acumula más de 1,800 casos desde 2017, convirtiéndolo en el principal punto de transmisión de la enfermedad en el país, informó Teletica.
El ministro de Salud costarricense, Alexánder Sánchez Cabo, ha explicado que la mayoría de los contagios está relacionada con la migración irregular vinculada a la extracción ilegal de oro en Crucitas. Las autoridades también indicaron que los casos importados detectados en esa región presentan antecedentes de actividad minera y un nexo epidemiológico con Nicaragua.
Como parte de la estrategia para contener el brote, el Ministerio de Salud realiza jornadas masivas de diagnóstico con el apoyo de líderes comunales para detectar oportunamente nuevos casos y avanzar en la erradicación de la enfermedad.

Nicaragua no divulga cifras acumuladas
A diferencia de Costa Rica, el Ministerio de Salud de Nicaragua no publica un consolidado anual de casos de malaria.
En sus informes epidemiológicos semanales, únicamente informa las variaciones respecto a la semana previa.
En el reporte correspondiente a la semana que finalizó el 13 de junio, el Minsa indicó que los casos de malaria disminuyeron un 11por ciento en comparación con la semana anterior, al registrar 57 personas afectadas, sin revelar el acumulado nacional de la enfermedad durante 2026.
La malaria, también conocida como paludismo, es una enfermedad causada por parásitos del género Plasmodium y transmitida por la picadura del mosquito Anopheles.
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El acuerdo binacional entre ambos países busca reducir la circulación del parásito en una de las zonas de mayor movilidad poblacional de Centroamérica, donde los flujos migratorios y las actividades mineras han sido identificados como factores de riesgo para la transmisión de esta enfermedad.