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Con la decisión del dictador Daniel Ortega de que en Nicaragua no volverán a realizarse más elecciones, el país podría integrar un grupo de naciones donde no existen procesos electorales por completo o los que hay carecen de condiciones para que se consideren libres y transparentes por diferentes organismos internacionales.
Este 19 de julio, el dictador anunció en el acto central del 47 aniversario de la Revolución Popular Sandinista su voluntad de oficializar la abolición de los comicios. Se trata de una medida contra la oposición en el exilio. “Que se olviden. Aquí no volverán a haber elecciones. No volverá a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno, atrapar el poder«, sentenció Ortega.
Durante los últimos 19 años, el régimen de Ortega y su esposa Rosario Murillo se ha perpetuado en el poder. Aunque durante este tiempo ha permitido votaciones generales, municipales y legislativas, estas han sido señaladas como fraudulentas por la oposición y diversos organismos internacionales y con la que han favorecido su permanencia en el poder.
La clave del control en Nicaragua
La clave para lograrlo ha sido el control partidario en el Consejo Supremo Electoral y en las juntas receptoras de votos, pero también ha usado la represión como en 2021, cuando mandó a encarcelar a todos sus posibles oponentes y vació de contenido el proceso electoral. Esas elecciones fueron consideradas por la Organización de Estados Americanos (OEA) como «ilegítimas».
En esa oportunidad, Murillo se «reeligió» como vicepresidente. Sin embargo, en 2025, una reforma a la Constitución realizada por su partido permitió que ella se convirtiera en «copresidenta», un cargo inventado para nivelarla jerárquicamente con su marido. Bajo este esquema totalitario, el anuncio de Ortega no sorprende por su contenido, sino por el descaro con que lo hizo públicamente.
¿Qué países no celebran elecciones o restringen el voto?
En este artículo, te contamos en qué países no hay elecciones o cuentan con procesos electorales limitados:
Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes Unidos funcionan bajo el sistema de monarquías hereditarias donde el poder se traspasa entre las familias gobernantes. No hay elecciones generales para elegir a su jefe de gobierno o Estado.
La celebración de elecciones quedó prohibida en Afganistán tras el regreso al poder del régimen talibán en 2021. Dos años después, el sistema prohibió la presencia de partidos políticos. El país es gobernado por el líder supremo Haibatullah Akhundzada.
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Países sin elecciones libres
El Índice de Democracia 2025, de la Unidad de Inteligencia de la prestigiosa revista británica The Economist, clasificó a varios países con regímenes autoritarios o que tienen grandes restricciones democráticas, pero que aún celebran votaciones como Cuba, Venezuela, Nicaragua, Egipto y Siria.
En el caso de Irán, este país lo controla el líder supremo, el ayatolá Mochtabá Jameneí. Toma las decisiones más importantes y aunque se celebran elecciones presidenciales, parlamentarias y municipales, el Consejo de Guardianes se encarga del proceso de selección de los candidatos lo que limita la competencia. Otros países como Bangladesh, Guinea-Bissau y Madagascar también figuran como naciones con procesos electorales cuestionados.
En el caso de Palestina, desde que el grupo terrorista Hamas tomó el poder en las elecciones de 2006, éstas han sido suspendidas, so pretexto del conflicto permanente con Israel. Las últimas votaciones generales se realizaron en 2006. y desde entonces, tras un período de violencia, Hamás expulsó a su rival palestino Fatah y desde hace 20 años no hay elecciones.
También identifica regímenes autoritarios como Venezuela, donde no se han fijado nuevas elecciones tras la detención del dictador Nicolás Maduro y se han mantenido denuncias de persecución a la oposición, fraude y corrupción.
Según los datos de la oposición, Nicolás Maduro sufrió una aplastante derrota en las elecciones presidenciales de 2024 frente al opositor Edmundo González Urrutia, apoyado por la líder María Corina Machado. Maduro se negó a publicar los resultados oficiales de las elecciones y simplemente se declaró ganador.
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A esta lista se suman países que, desde hace varios años, son controlados por líderes autoritarios como Camerún, Guinea Ecuatorial, Congo-Brazzaville, Uganda, Tanzania y Myanmar, cuyos procesos electorales han sido cuestionados.
¿Qué ocurre con China y Corea del Norte?
Desde 1948, Corea del Norte lo gobierna una misma familia y actualmente está al mando el dictador Kim Jong Un, nieto del fundador de la dinastía. Solo permite las «elecciones» parlamentarias donde no hay oposición cada cinco años y es la Asamblea Popular Suprema la que se encarga de reelegir al dictador como jefe de Estado y presidente del Comité de Asuntos de Estado. No hay elecciones libres y la votación es obligatoria.
En tanto, China se rige por un partido único: el Partido Comunista Chino (PCC) desde 1949 y quien controla las propuestas y selección de candidatos a distintos cargos públicos. La Asamblea Popular Nacional (APN) se encarga de elegir los cargos de mayor relevancia del país cada 10 años, mientras que los ciudadanos chinos solo eligen entre los candidatos ya seleccionados para diputados a Congresos del Pueblo de municipios, ciudades, distritos y condado.
La situación de Cuba
En el caso de Cuba funciona un sistema político de partido único que limita la competencia electoral y que ha perpetuado en el poder a la dictadura por más de 60 años. El Partido Comunista de Cuba (PCC) es el que lidera al régimen autoritario y de sus militantes salen los funcionarios que ocupan diferentes cargos del régimen. Las últimas elecciones libres que registran sus ciudadanos fueron en 1948. Analistas como Guillermo Belt, exasesor de la OEA, han sostenido que actualmente el verdadero poder está en manos de Raúl Castro, de 94 años, aunque supuestamente está retirado y el presidente es Miguel Díaz-Canel.
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Ortega y su esposa Murillo, que dirigen un régimen familiar, han oficializado con el anuncio del dictador la conculcación oficial del derecho ciudadano al voto. Pero la tiranía también mantiene la represión como un sistema de control ciudadano, que incluso ha traspasado fronteras. La pareja dictatorial ha sido señalada de cometer delitos de lesa humanidad y ha abolido la independencia de poderes para erigir al Poder Ejecutivo como el coordinador de las otras entidades en una abierta manifestación del totalitarismo imperante.
Con información de medios de comunicación y organismos internacionales