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En los últimos días el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo mostró a dos prisioneros en condición de desaparición forzada y regresó el plantel de Palacagüina a la empresa estadounidense BHMB Mining, acciones con las que, según analistas, los dictadores de Nicaragua pretenden engañar a la comunidad internacional para que disminuyan las sanciones.
El 22 de mayo, el régimen difundió un video en el que aparece Angélica Patricia Chavarría Altamirano, viuda del fallecido exjefe del Ejército de Nicaragua, Humberto Ortega, tras más de dos años de permanecer en condición de desaparición forzada desde su detención el 19 de mayo de 2024 en Managua.
Cinco días después, el Ministerio de Salud (Minsa) y el Ministerio del Interior (MINT) publicaron un comunicado conjunto en el que daban a conocer la grave situación de salud del preso político Brooklyn Rivera Bryan, luego de dos años y ocho meses en condición de desaparecido.
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Ese mismo miércoles 27 de mayo, también se conoció de otro comunicado, pero de la Procuraduría General de Justicia (PGR), en el que anunciaron que devuelven el plantel de material aurífero en Palacagüina a la minera estadounidense BHMB Mining Nicaragua S.A., que la dictadura le había arrebatado en septiembre de 2025 para entregarlo a la empresa china Zhong Fu Development S.A.
Pretenden “engañar a la comunidad internacional”
El analista político y exdiplomático nicaragüense José Dávila Membreño sostiene que, con estas acciones, el régimen pretende “engañar a la comunidad internacional para que disminuyan las sanciones”, principalmente las de Estados Unidos, que son las que más les “están afectando”.

“Ellos (la dictadura) creen que harán disminuir esa presión, de ahí el regreso de mineras norteamericanas que habían confiscado y entregado a los chinos, una supuesta más baja retórica contra los Estados Unidos, los shows mostrando presos políticos, aunque en el caso de Brooklyn Rivera, les resultó en un tremendo boomerang”, expone Dávila Membreño.
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Ese mismo efecto “boomerang” causaron la presentación de la viuda de Humberto Ortega y la devolución del plantel a BHMB Mining, según el también analista y miembro de la Unión Democrática Renovadora (Unamos), Héctor Mairena. “Estos gestos de la dictadura que intentan ser positivos, al final se les revierten. Esto no va a quitar la presión internacional”, advierte.
Saña contra Brooklyn Rivera
De acuerdo con Mairena, ninguna de estas acciones le va a dejar “saldo positivo” a los Ortega-Murillo porque en el caso particular de Brooklyn Rivera, más bien “es una muestra de la saña con la que el régimen actúa” y que al igual que la presentación de Angélica Chavarría, no “anula o borra los abusos” que han cometido y siguen cometiendo.
Más que un intento por que disminuyan las sanciones, el abogado Danny Ramírez-Ayérdiz, del Centro de Asistencia Legal Interamericano en Derechos Humanos (Calidh), ve que la acción de mostrar a Brooklyn Rivera es una amenaza de la dictadura a quien se le oponga. “No les interesa la salud de Brooklyn. Es un mensaje claro: al que se oponga al régimen dentro de Nicaragua no le va a ir bien”, subraya.

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Las presiones que enfrenta el régimen
A los Ortega Murillo parece estarles generando miedo la situación política exterior; por un lado, se están quedando fuera del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA). Costa Rica está buscando el modo de colocar su terna en la Secretaría General, que está vacante desde 2023 tras la renuncia del nicaragüense Werner Vargas y el rechazo de los demás países a las candidaturas presentadas por Nicaragua en los últimos años.
Aunado a ello, el próximo 4 de junio a las 10 am (hora del Este de Estados Unidos) el Congreso tiene prevista una audiencia titulada “Enfrentando al régimen totalitario de Ortega-Murillo”, con la que buscan evaluar el deterioro democrático del país, la represión política, el fortalecimiento de vínculos del régimen con potencias como Rusia, China e Irán, entre otros temas.
Asimismo, un grupo de cuatro países solicitó a la Comisión Preparatoria incorporar una sesión sobre la “Situación en Nicaragua” en la 56.ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que se llevará a cabo del 22 al 24 de junio de 2026 en Panamá.
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Todo esto se suma a la presión que el régimen ya está recibiendo por la situación de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, y la de Cuba por el bloqueo petrolero de Estados Unidos, las negociaciones con el régimen cubano y la acusación contra Raúl Castro.

Así como la presión de las fuerzas opositoras, civiles y familiares de presos políticos que demandan libertad, justicia y restablecimiento de los derechos fundamentales en el país.
Régimen recula porque tiene miedo
Por ahora, “no hay grandes presiones”, dice el politólogo José Antonio Peraza, “pero sí están anunciadas”, resalta apuntando al tema de los aranceles del 10 por ciento que Estados Unidos podría aplicar a los productos nicaragüenses a partir del próximo año.
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Para el politólogo, “el régimen está reculando porque tiene miedo” y “está asustado”. Sobre Brooklyn Rivera, expone que su situación de salud es tan mala que tratan de poner “la mejor cara” de él para luego anunciar su fallecimiento. Respecto al plantel regresado a BHMB Mining, revela que el dueño “tiene contactos muy cercanos con la administración Trump” y que cuando el régimen lo tomó para entregarlo a los chinos “no midieron las consecuencias”.
“Se dieron cuenta de que habían cometido un gravísimo error. Hasta Laureano trató de hablar con él (dueño del plantel) para ver cómo resolvían el problema. Tiene que ver con el miedo que tienen de causar problemas con la administración Trump. Definitivamente que ellos están asustados y quieren pasar desapercibidos, pero va a ser muy difícil”, advierte Peraza.