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Cuatro países solicitaron el 21 de mayo al presidente del Comité Preparatorio de la 56° Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) abordar la “situación de Nicaragua” durante la sesión que se llevará a cabo en junio próximo. Esto se suma a las presiones de Washington.
“La Misión Permanente de Canadá ante la Organización de los Estados Americanos (OEA)… tiene el honor de solicitar, en nombre de la delegación de Chile y en el suyo propio, como cofacilitadores del Grupo Voluntario sobre Nicaragua, así como en nombre de Argentina y Costa Rica, que se incluya el siguiente punto en el proyecto de programa del 56.º período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA: Situación en Nicaragua”, se lee en la Nota n.º 2352 publicada en el sitio web de la OEA.
En el documento de solicitud no detallan cuáles serían los puntos precisos a abordar. De aprobarse, la “situación de Nicaragua” sería abordada entre el 22 y 24 de junio de este año durante la Asamblea General que se llevará a cabo en Ciudad de Panamá.
Pero este nuevo llamado para abordar el caso de Nicaragua, marcado por una grave crisis de derechos humanos a consecuencia de la represión impuesta por la dictadura Ortega Murillo, coincide las presiones crecientes de Estados Unidos en el hemisferio contra las dictaduras de Venezuela, Cuba y Nicaragua. Estas se han expresado en la captura de Nicolás Maduro en enero y también las conversaciones con la dirigencia cubana en medio de la crisis energética en la isla agravada porque se acabó el petróleo que Rusia les había suministrado.
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Régimen “nervioso” y con “miedo”
Ante todos estos cambios geopolíticos en la región, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo se encuentra precisamente “nervioso” y con “miedo”, según analistas, por los recientes acontecimientos en Cuba. El Departamento de Justicia acusó por delitos de asesinato al expresidente cubano Raúl Castro, mentor político de los Ortega Murillo.

El 4 de febrero pasado, la OEA también abordó la situación de Nicaragua. Ese día el Consejo Permanente aprobó por “aclamación” una resolución en la que condenó las “graves violaciones y abusos” del régimen Ortega-Murillo y exigió la liberación de los presos políticos. Esto demostró el aislamiento de la dictadura, que ha buscado estrechar sus lazos con Rusia y China buscando protección, según analistas.
«Urgir al Estado de Nicaragua a poner fin a las violaciones a los derechos humanos, incluida la liberación incondicional de todas las personas detenidas injustamente, y de aquellas injustamente sujetas a arresto domiciliario, en particular, aquellas cuyo paradero se desconoce o que son beneficiarias de medidas cautelares o provisionales de la CIDH o de la Corte IDH, respectivamente», destacó la OEA en la resolución del 4 de febrero.
Asimismo, la relatora para Nicaragua de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Rosa María Payá, remarcó que la situación nicaragüense es “una de las más críticas en la región”. Ella urgió a los Estados Americanos a exigir el cese de las arbitrariedades del régimen nicaragüense.
Esta sería la primera solicitud de convocatoria para analizar el tema de Nicaragua ante la OEA que apoya Costa Rica bajo el gobierno de Laura Fernández. La presidenta costarricense prometió, durante su toma de posesión, respetar los derechos humanos frente al cocanciller nicaragüense, Valdrack Jaentschke, señalado por Naciones Unidas como una figura clave en la red de represión trasnacional del régimen Ortega-Murillo.