Julitza Jiménez iba a llegar a Nicaragua en agosto para celebrar el cumpleaños números dos de su hija. LA PRENSA/ CORTESÍA

Julitza Jiménez iba a llegar a Nicaragua en agosto para celebrar el cumpleaños números dos de su hija. LA PRENSA/ CORTESÍA

La tragedia de Julitza: una madre joven atrapada en una muerte ajena

Migró para darle una vida mejor a su hija, pero terminó asesinada en Costa Rica junto a un hombre al que apenas acababa de conocer. Esta es su historia.

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Julitza Fernanda Jiménez González, la joven nicaragüense de 20 años que fue asesinada por sicarios en la madrugada de este miércoles 20 de mayo en San José, Costa Rica, tenía una misión que cumplir en ese país vecino: recoger dinero para comprarse un terreno en su natal Jalapa, en Nueva Segovia, y compartirlo con su bebé de dos años: Cataleya Jiménez.

Para ello estaba trabajando en un supermercado, en San José, cuenta su hermana Meyberling González, quien actualmente radica en Estados Unidos.

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En la noche del martes 19 de mayo, Julitza se fue de fiesta con unas amigas y en la celebración se encontró con un hombre de 30 años, a quien las amigas de Yulitza identifican como Denis Sánchez Segura, y al que ella nunca había visto, pero sí tenía dos días de estarse chateando con él a través de Instagram, revela su hermana.

Julitza Jiménez vivió la mayor parte de su vida en Costa Rica. LA PRENSA/ CORTESÍA
Julitza Jiménez vivió la mayor parte de su vida en Costa Rica. LA PRENSA/ CORTESÍA

Al salir de la fiesta, ya en la madrugada del día siguiente, el hombre le ofreció a Julitza llevarla a su casa, en Guararí de Heredia, donde ella convivía con otros familiares.

Sin embargo, el vehículo en el que se iban a trasladar, conducido por el hombre, fue atacado a balazos por dos sicarios.

Julitza quiso salvar su vida, pero fue inútil. Su cuerpo quedó acribillado en la puerta del lado del acompañante del conductor, la mayor parte del cuerpo en una acera y los pies aun dentro del vehículo, en una posición que claramente indica que quiso salir del vehículo y no pudo.

Se trata de la segunda joven nicaragüense que es asesinada en Costa Rica en menos de dos meses, después del caso de Junieysis Merlo Espinoza, originaria de San Juan de Río Coco, en Madriz, quien fue asesinada a manos del padre de sus hijas el 31 de marzo pasado.

Ahora, la hija Julitza, de dos años, pregunta todos los días por ella. «Mamá, mamá», dice la niña, mientras camina por toda la casa, en Jalapa, Nueva Segovia, en el sector Díaz, por la garita, donde está bajo el resguardo de su abuela materna, Juana Janeth González Zavala, y su tía materna mayor, Katherine.

La fortuna, en medio de la tragedia, es que la niña está en medio de rostros familiares. «A la niña la consuelan sus tías, mis hermanas, y también mi mamá. Lo bueno es que la bebé conoce a la familia», comenta Meyberling.

Julitza Jiménez, debajo de la chimbomba rosada. LA PRENSA/ CORTESÍA
Julitza Jiménez, debajo de la chimbomba rosada. LA PRENSA/ CORTESÍA

Una niña muy trabajadora

En un video que conserva la familia, se puede ver a Julitza de niña trabajando con una piocha en la tierra. Estaba tan pequeña que no se aguantaba la herramienta.

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Julitza, dice su hermana Meyberling, siempre fue muy trabajadora y trataba de ayudar en todo a la familia. Por ejemplo, a su mamá la apoyaba con el cuido de sus ocho hermanos más pequeños. De 11 hermanos en total, Julitza era la tercera. Las mayores son Katherine y Meyberling.

Julitza Jiménez cuando era una niña. LA PRENSA/ CORTESÍA/ RESTAURADA CON IA
Julitza Jiménez cuando era una niña. LA PRENSA/ CORTESÍA/ RESTAURADA CON IA

“Las tres hermanas mayores siempre hemos tratado de ayudar a nuestra madre y a nuestras hermanas más pequeñas”, enfatiza Meyberling.

El padre Julitza, un hombre que era muy conocido en Jalapa, Ulises Jiménez, falleció en el año 2021 a causa del Covid-19. Debido a que su padre se llamaba Ulises, algunas veces Julitza se hacía llamar Ulissa.

La madre de Julitza, Juana Janeth Jiménez González, rodeada de los hermanos más pequeños de Julitza. LA PRENSA/ CORTESÍA/ RESTAURADA CON IA
La madre de Julitza, Juana Janeth Jiménez González, rodeada de los hermanos más pequeños de Julitza. LA PRENSA/ CORTESÍA/ RESTAURADA CON IA

Se crio en Costa Rica

Aunque las noticias tras su muerte afirman que apenas tenía cuatro meses en Costa Rica, su hermana indica que Julitza nació en Jalapa, Nueva Segovia, pero desde que tenía tres años sus padres la llevaron a vivir a Costa Rica, donde se crio y estudió en el colegio Westland School, en San Joaquín de Flores, Heredia.

“En Costa Rica muchos la conocían, ella allá creció. En Nicaragua estuvo poco tiempo, pero aun así hizo muchas amistades que la aprecian muchísimo”, expresa Meyberling.

Hasta hace tres años, Julitza había regresado a Nicaragua y estaba estudiando la secundaria en Jalapa, llevaba el tercer año, pero tuvo que dejar los estudios para trabajar, pues salió embarazada de su bebé, a quien puso por nombre Cataleya Jiménez González, los mismos apellidos que ella.

A la derecha, Julitza y a la izquierda su hermana Katherine, quien se encargará de cuidar a la niña de Julitza. LA PRENSA/ CORTESÍA
A la derecha, Julitza y a la izquierda su hermana Katherine, quien se encargará de cuidar a la niña de Julitza. LA PRENSA/ CORTESÍA

El padre de la niña abandonó a Julitza cuando supo que ella estaba embarazada y hasta le pidió que abortara, dice Meyberling. El hombre nunca se hizo cargo de la infante y Julitza lo demandó por paternidad, pero el caso nunca prosperó en los juzgados de Ocotal.

Ahora que Julitza está muerta, el hombre ofreció dinero para que trasladaran el cuerpo hacia Nicaragua, pero Meyberling dice que la familia no le aceptó ni un centavo.

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Para sustentar a su hija, Julitza y su madre, Juana Janeth González Zavala, tenían una venta de comida y también una pulpería. Julitza, a la vez, también tenía con su hermana Katherine una tienda en la que vendían ropa, zapatos, electrodomésticos, perfumes, ropa interior.

“Ellas vendían de todo. Muchos emigrantes las conocieron porque ellas les vendía comida también”, asevera Meyberling.

Ulises Jiménez, muy conocido en Japala, era el padre de Julitza. Falleció en 2021. LA PRENSA/ CORTESÍA
Ulises Jiménez, muy conocido en Japala, era el padre de Julitza. Falleció en 2021. LA PRENSA/ CORTESÍA

El crimen

Cuando quedó embarazada, en Nicaragua, Julitza se fue a Costa Rica para tener a su bebé en el país vecino. La bebé nació allá, pero también fue inscrita en Nicaragua. Tiene doble nacionalidad, dice su tía materna.

Tras recuperarse del parto, Julitza regresó a Nicaragua para seguir trabajando junto a su madre y su hermana Katherine.

Sin embargo, en enero pasado, dejó a la niña con su madre y regresó a Costa Rica con la idea de trabajar, recoger dinero y “comprarse una tierra para hacer una casita para su hija y para ella”, indica su hermana, quien afirma que Julitza, hasta el día de su asesinato, estaba trabajando en un supermercado en San José.

Los planes de Julitza eran retornar a Nicaragua en agosto próximo, porque el día 15 de ese mes su niña estará cumpliendo dos años y le iba a celebrar el cumpleaños.

Sin embargo, este martes 19 de mayo salió con sus amigas a una fiesta en San José y fue cuando se encontró con el hombre al lado del cual murió. Denis Sánchez Segura, dicen sus amigas que se llamaba el sujeto con quien Julitza tenía dos días escribiéndose por Instagram, pero no lo conocía en persona, manifiesta su hermana Meyberling.

Meyberling González, hermana de Julitza. LA PRENSA/ CORTESÍA
Meyberling González, hermana de Julitza. LA PRENSA/ CORTESÍA

“Es cierto que el chico (Denis Suárez Segura) acababa de salir de la cárcel y andaba en cosas turbias y ya tenía amenazas de muerte, pero eso ella no lo sabía. Hasta ahora nosotros (la familia de Julitza) nos dimos cuenta de él, sabemos que a él lo vendieron”, dice la joven.

La información que maneja la familia de Julitza, acerca del crimen, es que a Julitza los sicarios que la mataron la confundieron con otra muchacha que tenía la misma estatura de ella y el mismo cuerpo, incluso, el día del asesinato andaba con el mismo color de vestimenta que se supone andaba la otra persona con la que la confundieron.

Las investigaciones de la policía costarricense todavía están en curso, pero, según Meyberling, los oficiales ya regresaron las pertenencias que Julitza andaba el día de su muerte y en su teléfono las autoridades no encontraron pistas de que ella anduviera en narcotráfico.

“La policía revisó el teléfono de ella y no tenía nada que ver con narcotráfico. Sus pertenencias fueron revisadas y entregadas a mi tía y ya mi tía se las entregó a mi mamá. No es verdad lo que se dice de ella, que vendía drogas y que era prostituta”, enfatiza Meyberling.

Julitza fue sepultada este sábado en Jalapa, pues su madre viajó hasta Costa Rica para repatriar el cuerpo.

Mientras tanto, a su madre y a su hermana Katherine les quedó la tarea de velar por la niña Cataleya.

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COMENTARIOS

  1. Hace 3 meses

    Poco a poco los narcos se están apoderando de las zonas urbanas en Costa Rica. En Liberia, hombres en motocicleta hirieron a 4 personas. La presidenta y el ex-presidente tienen razón al proponer construir una penitenciaria estilo Bukele; de otra forma, las autoridades, las cuales no cuentan con el apoyo del poder judicial por ser woke, perderán el control de la criminalidad relacionada con los narcos. De no hacerlo, entonces muertes colaterales como la de este caso continuarán ocurriendo. El hombre de este caso era sin duda un narco que había sido amenazado por miembros del Cartel Los Laras. Posiblemente su intención al reunirse con la muchacha era reclutarla para hacer actividades ilícitas. Él acababa de salir de la prisión.

  2. Hace 3 meses

    ¿Chateando? Este es un barbarismo dentro del castellano o español. La etimología es que procede de la palabra inglesa ‘chat’ cuyo gerundio es ‘chatting’ que traducida al español es charlar, platicar. Por lo tanto, en un diario serio como La Prensa hubieran de usar la palabra ‘charlando’, no chateando.

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