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Ulissa Fernanda Jiménez González, de 20 años, es la joven nicaragüense asesinada la madrugada del miércoles 20 de mayo en el centro de San José, Costa Rica. Tenía apenas cuatro meses de haberse trasladado a ese país, donde vivía junto a su pequeña hija de 2 años. Había migrado desde su natal Jalapa, en Nueva Segovia, con la esperanza de trabajar y construir un mejor futuro, pero su historia terminó de forma trágica.
Murió tras recibir varios impactos de bala cuando salía de un parqueo en el distrito de El Carmen, en San José. Al momento del ataque viajaba como pasajera en un vehículo conducido por un hombre de apellido Sánchez, de 30 años. Según el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), dos sujetos, aún sin identificar, abrieron fuego desde una motocicleta en la que se desplazaban.
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El medio costarricense La Teja informó que las autoridades fueron alertadas de un tiroteo alrededor de las 5:35 a.m. en las inmediaciones del céntrico parque Morazán. Al llegar al lugar, agentes de la Sección de Inspecciones Oculares y Recolección de Indicios realizaron el levantamiento de evidencias en la escena.
De acuerdo con el informe judicial, citado por ese medio, la nicaragüense y el conductor del carro fueron declarados sin signos vitales en el lugar. La joven fue hallada sobre la acera. Presuntamente intentó escapar al salir del vehículo, pero fue alcanzada por los disparos y solo logró recostar la cabeza sobre la cuneta.
Manuel Miranda, vocero de la Cruz Roja Costarricense, señaló que fueron «múltiples impactos y en zonas vitales» como la cabeza y la pelvis. Hasta el momento, las autoridades no han determinado si el ataque está relacionado con un ajuste de cuentas. Una de las hipótesis es que el ataque estuviera dirigido al conductor y Ulissa fuera una víctima colateral.

Andaba de fiesta
La joven era reconocida como emprendedora en el barrio El Líbano, en Jalapa, donde se destacó por su espíritu de lucha y superación. Migró a Costa Rica en enero de 2026 junto a su pequeña hija de 2 años y se instaló en la vivienda de un tío, en Heredia. Desde allí continuó con su negocio de venta de ropa interior y bisutería, actividad con la que buscaba sostenerse y sacar adelante a su hija.
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Massiel Martínez, esposa del tío de la joven, relató a LA PRENSA que Ulissa había salido el día anterior a compartir con amigos en San José. Según su testimonio, la familia no tenía conocimiento de que mantuviera una relación de pareja. El costarricense al que asesinaron junto a ella era un amigo. «Yo nunca le conocí novio; ella salía como toda muchacha, pero ese hombre no era pareja de ella», insistió.
Por su parte, su prima, Elieth Sarahí Meza, explicó a este medio que Ulissa siempre se dedicó a su hija, incluso después de que el padre de la niña la abandonara. A pesar de haber cursado únicamente hasta el tercer año de secundaria, se enfocó en salir adelante mediante un emprendimiento de venta de artículos variados.

«Emprendía, vendía cosas aquí, en Jalapa; se dedicaba al negocio. De hecho, trabajó con la venta de fritanga. Incluso vendía electrodomésticos y otros artículos», relató Meza.
Piden ayuda para repatriar su cuerpo
Meza recordó a su prima como una persona «muy especial», a quien siempre admiró por su espíritu humilde, trabajador y luchador, así como por los muchos sueños y metas que tenía por cumplir. Destacó además que Ulissa tenía una gran habilidad para los negocios. Era la tercera de tres hermanas mayores y tenía, además, seis hermanos menores.
«Era una persona muy querida aquí en Jalapa, en su zona. Todos la conocíamos como una mujer humilde. Era muy reconocida en los negocios, incluso en los gimnasios; mucha gente la conoció como una persona sencilla», añadió.
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Por su parte, Massiel Martínez señaló que la madre de Ulissa ya se encuentra en camino hacia Costa Rica para reclamar el cuerpo de su hija y repatriarlo a Nicaragua. Sin embargo, explicó que la tragedia tomó a la familia por sorpresa y no cuentan con los recursos suficientes para cubrir los gastos de traslado.
Ante esta situación, familiares hacen un llamado a las personas de buena voluntad para que puedan apoyar con lo que esté a su alcance. Han dispuesto una cuenta bancaria en dólares de Lafise, a nombre de Elieth Sarahí Meza (número 131273985). Asimismo, en Costa Rica se puede colaborar mediante SINPE Móvil al número (506)8470-1370.