La codictadora Rosario Murillo después del acto central en conmemoración del 131 aniversario del natalicio de Augusto C. Sandino. Captura de pantalla.

La codictadora Rosario Murillo después del acto central en conmemoración del 131 aniversario del natalicio de Augusto C. Sandino. Captura de pantalla.

Rosario Murillo multiplica sus insultos: «Ególatras», «vagos» y «terroristas errantes»

Padre Edwin Román, crítico de la dictadura, dijo en su cuenta de X a Rosario Murillo que “Dios no está con quienes asesinan a su propio pueblo”.

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

La dictadora Rosario Murillo despotricó contra sacerdotes y opositores. A los primeros los llamó «vagos» y a los otros “terroristas errantes”, en sus alocuciones de los últimos dos días: la primera intervención durante el aniversario del natalicio del general Sandino y la segunda durante su declaración vespertina que ocupó esta vez para atacar a los “ególatras e industriales de desgracia”.

Según Murillo, los terroristas “ya no son ni serán nicaragüenses, porque les falta amor”. Es una sentencia duradera en un Estado totalitario que ha sido señalado de privar de su nacionalidad a los críticos y de perseguir fuera de las fronteras a los opositores a su régimen que este año cumplió 19 años en el poder.

La tirana insistió en acusarlos de vivir de los demás y “de la sangre que sigue succionando como vampiros”. También los llamó “ególatras” e “industriales de desgracia” de la que pretenden “recibir pago”. Agregó que están “condenados a vivir íngrimos, errantes, en soledades y desprecio”.

Murillo, además de dirigir el discurso de odio del régimen, fue señalada en 2018 de alentar la represión contra los nicaragüenses e incluso de dar la orden de «vamos con todo» a las estructuras partidarias, municipales y del Estado con el fin de aplastar las manifestaciones masivas que pedían su renuncia y la de su esposo, Daniel Ortega.

LA PRENSA incluso publicó en 2019 un diccionario con sus diatribas para recordar su bajo nivel político y el odio que suele proferir en sus intervenciones: minúsculos, terroristas, satánicos, bacterias, entre otros, suelen ser parte de su «discurso».

Le puede interesar: Rosario Murillo y su «diccionario de odio» contra opositores desde abril de 2018 hasta el final de 2019

La noche del lunes 18 de mayo, cuando celebraban el acto central en conmemoración del 131 aniversario del natalicio de Augusto C. Sandino, Murillo también hizo gala de su doble discurso en que, por un lado, dice ser «cristiana» y «exaltar» a Dios, pero persiste en sus ataques contra los sacerdotes, principalmente a los que están en el exilio y que, pese a las amenazas, se atreven a levantar la voz y denunciar las violaciones a los derechos humanos y la persecución a la libertad religiosa en Nicaragua.

Puede leer: Ortega reaparece amenazante: «Afuera digan lo que quieran»

Los llamó «traidores»

“Hay quienes creen que no podemos mencionar a Dios. Alguien dijo ahí que cómo podemos ser sacrílegos, uno de esos que andan buscando cómo hacer daño, llenos de saña, de odio, probablemente de envidia, porque no están aquí, y porque no pudieron… los errantes odian, dejaron de amar a Nicaragua, y son traidores”, dijo Murillo la noche del lunes 18 de mayo, después de que el codictador Daniel Ortega arremetiera nuevamente contra el “imperialismo yankee” durante el acto central en conmemoración del 131 aniversario del natalicio de Augusto C. Sandino.

Daniel Ortega dijo que “los yankees” asesinaron a Sandino porque “le tenían realmente pánico”. FOTO: CAPTURA DE PANTALLA CANAL 6
Daniel Ortega dijo que “los yankees” asesinaron a Sandino porque “le tenían realmente pánico”. FOTO: CAPTURA DE PANTALLA CANAL 6

En este evento, Ortega reapareció amenazante. Dijo que «hay propaganda mal sana de parte de norte» y advirtió que «afuera digan lo que quieran, pero aquí en tierra nica se respeta mi bandera». El resto fue retórica y nuevamente insultos.

Críticas a «vagos” y «tuiteros»

Después del acto central en homenaje a Sandino, Murillo llamó “vagos” y “tuiteros” a los religiosos que constantemente denuncian las violaciones a los derechos humanos que comete el régimen.

Lea también: Aliados de Ortega podrían terminar como Alex Saab en Venezuela, según analistas

“Todo el que se opone a la paz, todo el que pretende destruir la paz, no puede ser catalogado como cristiano, no puede tener un buen corazón. Y cuando vemos a esos que desde otras latitudes donde subsisten, creo que son vagos, tuiteando, y con el cargo, si acaso es un cargo, de presbíteros, tuiteando para atacar a su pueblo. ¡Qué vergüenza!”, arremetió Murillo.

21 de junio de 2018. El padre Edwin Román (de negro, a la izquierda) y el doctor Álvaro Leiva reciben a los obispos de la Conferencia Episcopal, quienes se trasladaron a Masaya con el fin de frenar una nueva masacre. LA PRENSA/ Manuel Esquivel
21 de junio de 2018. El padre Edwin Román (de negro, a la izquierda) y el doctor Álvaro Leiva reciben a los obispos de la Conferencia Episcopal, quienes se trasladaron a Masaya con el fin de frenar una nueva masacre. LA PRENSA/Archivo.

La dictadura aseguró que algún día la Iglesia católica “reconocerá” que sus miembros no pueden participar en política “de manera vulgar, ofensiva y pecaminosa”. Según Murillo, los sacerdotes entregan su vida a Dios y no deben “servir al diablo”.

Los ataques contra los religiosos han sido constantes de parte de la dictadura. Han sido los sacerdotes quienes han denunciado las violaciones de derechos humanos y recibieron a los familiares de las víctimas de la represión en las iglesias durante 2018. Eso causó la irritación de ella y Ortega, que han perseguido a los religiosos y han obligado que al menos 300 se exiliaran para resguardar su integridad. Entre los desterrados hay cuatro obispos.

Puede leer también: Más poderes para Laureano Ortega: Firmará acuerdos con Rusia en temas de extradición y asistencia legal

Sacerdote responde: “Dios no está con quienes asesinan”

El sacerdote exiliado Edwin Román, quien se encuentra radicado en Estados Unidos y fue víctima de la persecución estatal, dijo en su cuenta de X, posterior al acto en homenaje de Sandino: “Rosario Murillo: la mano de Dios no está con quienes asesinan a su propio pueblo, pisotean la dignidad humana y ejecutan toda clase de injusticias y atrocidades. La bendición divina nunca acompaña a una dictadura que siembra terror, muerte y opresión en Nicaragua”.

La dictadura Ortega-Murillo ha perpetrado más de 27,000 ataques contra los derechos religiosos desde 2018, según las evidencias en manos de la abogada e investigadora Martha Patricia Molina, autora de la serie de informes Nicaragua: ¿una Iglesia perseguida?, en los que también ha documentado la prohibición a más de 28,000 procesiones religiosas desde 2019 hasta la Cuaresma de 2026.

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. Hace 2 meses

    Come on, Chayo! ¡Vamos, Chayo! Tené un poco de clase. Quizás una marchanta del Oriental tiene más clase que vos.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí