El dictador ruso Vladimir Putin y los dictadores de Nicaragua Rosario Murillo y Daniel Ortega. LA PRENSA.

El dictador ruso Vladimir Putin y los dictadores de Nicaragua Rosario Murillo y Daniel Ortega. LA PRENSA. Russian dictator Vladimir Putin and Nicaragua’s dictators Rosario Murillo and Daniel Ortega. *LA PRENSA.

El nuevo intento de las dictaduras rusa y nica por proyectar cohesión

Promueven tratado de extradición. Experto costarricense asegura que la iniciativa responde a la limitada capacidad de Ortega y Putin frente a la comunidad internacional

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Medios de propaganda de Rusia y Nicaragua informaron sobre la supuesta autorización del presidente ruso, Vladimir Putin, para firmar un tratado de extradición de delincuentes y otro sobre el cumplimiento de condenas penales en los países de origen. Sin embargo, los textos oficiales de dichos acuerdos no están disponibles en plataformas estatales de ninguno de los dos gobiernos.

A criterio del especialista en relaciones internacionales, Carlos Murillo Zamora, estas iniciativas responden a la limitada capacidad de acción internacional que enfrentan Moscú y Managua debido a los señalamientos y sanciones de la comunidad internacional.

«Cuando los Estados se sienten con su espacio de maniobra reducido, ya sea por sanciones diplomáticas, por rivalidades o porque no logran integrarse a ninguna alianza o bloque de países, tienden a buscar algún tipo de vínculo con otros Estados que estén en la misma situación», dijo Murillo Zamora a LA PRENSA.

Una revisión realizada por LA PRENSA a la base pública de notificaciones rojas (personas buscadas) de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) revela que, al menos en los registros disponibles, Rusia no solicita a personas de nacionalidad nicaragüense con fines policiales, ni ocurre lo contrario.

«Entonces, es un poco lo que estamos viendo en este momento. Nicaragua tiene como sus principales aliados a Rusia, China e Irán. Y, en la medida en que Rusia también siente su espacio restringido, buscará establecer acuerdos, tratados o algún tipo de alianza», puntualizó Murillo Zamora.

La extradición es un proceso legal mediante el cual un país entrega a una persona acusada o condenada por un delito a otra nación que la solicita para juzgarla o para que cumpla una pena en su territorio.

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Contenido se desconoce, pero sería irrelevante

Aunque medios estatales rusos afirman que Putin autorizó la firma de dichos acuerdos, hasta el momento no se conoce su contenido porque ninguno de los dos gobiernos los ha hecho públicos.

No obstante, Murillo Zamora sostiene que el contenido material de los acuerdos tiene un peso secundario, pues su función es simbólica más que operativa.

«El contenido de esos acuerdos, en el fondo, es irrelevante porque pueden ser muy pomposos o abarcar muchos temas, pero en la práctica eso no es lo relevante. Lo relevante es que Nicaragua puede decir que tiene a Rusia como firme aliado y Rusia puede decir que tiene un aliado en Centroamérica, que de nuevo se convirtió en el traspatio de los Estados Unidos. En ese sentido, a ambas partes les sirve más allá del contenido de los acuerdos y de cómo se van a implementar», dijo el especialista.

Un segundo especialista, que prefirió no ser identificado, explicó que el tratado para el cumplimiento de sentencias penales en los países de origen permitiría que Nicaragua reciba a sus ciudadanos que cumplen condena en Rusia y que Rusia haga lo mismo con los suyos recluidos en Nicaragua, de modo que ambos continúen sus penas bajo la legislación de su país. También advirtió que estos acuerdos podrían abrir la puerta para que el régimen gestione la extradición de nicaragüenses que estén en territorio ruso y resulten de su interés.

Carlos Murillo Zamora, especialista en Relaciones Internacionales. Foto: El Mundo CR.

Antecedentes de cooperación judicial con Rusia

En junio de 2025, ambos gobiernos firmaron el acuerdo denominado “protección recíproca de ciudadanos contra los abusos de la justicia internacional”. Este convenio, ratificado en Nicaragua el 10 de julio, compromete a ambos Estados a no colaborar con tribunales internacionales ni con terceros países que busquen procesar a ciudadanos rusos o nicaragüenses.

En la exposición de motivos, los firmantes argumentaron que el sistema de justicia internacional presenta “vacíos y contradicciones” y está expuesto a manipulaciones políticas. Según el documento, el acuerdo buscaría resguardar la soberanía de ambas naciones frente a lo que consideran “injerencias externas”.

Previo a estos pactos, ya existían mecanismos de cooperación judicial entre ambas fiscalías. El antecedente formal más directo se firmó el 12 de marzo de 2019, cuando el Ministerio Público de Nicaragua y la Fiscalía General de la Federación de Rusia suscribieron un Acuerdo de Cooperación Penal y Asistencia Mutua.

El documento estableció intercambio de información en investigaciones, asistencia técnica entre fiscales y capacitación en persecución penal. Si bien no incluía extradición ni traslado de reos, marcó el inicio de la cooperación penal bilateral entre Managua y Moscú.

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Nicaragua tiene seis tratados de extradición

Nicaragua mantiene al menos seis tratados de extradición con otros Estados. El más antiguo se firmó el 16 de marzo de 1887 con Costa Rica, Guatemala, Honduras y El Salvador.

En 1896, Nicaragua y Costa Rica firmaron un tratado de extradición que permanece vigente, según el Poder Judicial costarricense. El acuerdo expone que no se debe extraditar a nadie por razones políticas.

El 2 de diciembre de 2005, en la ciudad de León, en Nicaragua, los Estados miembros del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) negociaron el «Tratado Centroamericano relativo a la orden de detención y extradición simplificada». Los países que suscribieron este tratado fueron: Belice, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana.

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España, Colombia y México

El 12 de noviembre de 1997, el Estado de Nicaragua firmó un tratado de extradición con España, siendo presidente Arnoldo Alemán Lacayo. Este tratado permitió que, cuando uno de los Estados lo solicite, la otra parte entregue a la persona requerida para enfrentar un proceso penal o para cumplir una sentencia dictada por una autoridad competente del país solicitante, siempre que el delito califique como extraditable.

El 25 de marzo de 1929, Nicaragua firmó con Colombia un tratado de extradición en el que se establece que el país solicitante de un presunto autor o encubridor de un delito tenga pruebas de la infracción en su comisión, tentativa o frustramiento. El 2 de abril de 1998, la Asamblea Nacional de Nicaragua ratificó el tratado de extradición con México. Este acuerdo fue firmado por los ministros de Relaciones Exteriores de Nicaragua y México, Ernesto Leal Sánchez y Fernando Solana, respectivamente.

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