Rosario Murillo, Nicaragua, Ejército de Nicaragua

Rosario Murillo, Daniel Ortega y Julio César Avilés durante un acto político en Managua / Foto: El 19 Digital

Por qué no sería fácil para Rosario Murillo imponer un segundo jefe en el Ejército

Especialistas consultados coinciden en que Rosario Murillo busca expandir un modelo de poder bicéfalo en todo el Estado, pero no la tendría fácil llevar su invento al Ejército, aunque no descartan que lo intente imponer

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La decisión del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de imponer estructuras “bicéfalas” en instituciones estratégicas, como la Policía Orteguista y el Ministerio de Relaciones Exteriores, ha desatado nuevas preguntas sobre los próximos pasos de los “copresidentes”. ¿Podría replicarse este modelo en el Ejército de Nicaragua?

El régimen ha perfeccionado el control político basado en la duplicación del mando y la lealtad absoluta. En la Policía Orteguista, Francisco Díaz y el comisionado general Juan Victoriano Ruiz Urbina ejercen como cojefes; en la Cancillería, Valdrack Jaentschke comparte el rango de ministro con Denis Moncada. Ambas decisiones fueron justificadas como “reajustes administrativos”, pero para expertos esto responde a un mismo propósito: garantizar la continuidad del poder de Rosario Murillo ante el progresivo deterioro físico de su marido, Daniel Ortega.

Para el abogado y opositor Héctor Mairena, no hay duda de que el régimen podría aplicar la misma lógica en las Fuerzas Armadas. “Es posible que lo haga porque con este régimen y viendo lo ocurrido en el Ministerio del Exterior y la Policía, se vuelve una estructura bicéfala en la lógica de asegurarse fieles que garanticen una sucesión a su favor. Lo que estaría por verse es cuál sería la reacción del Ejército ante semejante medida”.

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A diferencia de la Policía, el Ejército mantiene una naturaleza castrense y un mando vertical definido por ley. Según la Ley 181, Ley Orgánica del Ejército de Nicaragua, la dirección recae en un único jefe apoyado por el Estado Mayor General. Es, por tanto, una institución donde hasta el momento el mando no se comparte. Sin embargo, la legalidad ha dejado de ser un obstáculo para el régimen Ortega Murillo.

¿De qué depende un segundo jefe militar?

El experto en derecho Yader Morazán explica que la posibilidad de crear un segundo jefe militar dependería de una nueva reforma a la Constitución Política, lo que a su criterio, sería una muestra más de la improvisación legislativa que caracteriza a la dictadura.

“Dependiendo del poder que se le quiera asignar a esa segunda figura, habría que condicionar una reforma a la legislación militar”, explica a LA PRENSA, Morazán. “En el deber ser legal, se debería abrir el mecanismo constitucional y, tras aprobarse en segunda legislatura, discutir una norma orgánica para definir cómo se va a regular ese nuevo poder. Pero en Nicaragua ya vimos que el régimen no respeta esos procedimientos, crea estructuras paralelas antes de que las reformas entren en vigencia”.

Morazán recuerda que desde 2024, con la aprobación de una nueva Constitución y sus sucesivas reformas, el régimen ha modificado más del 94% del texto original, lo que considera un reflejo de “una improvisación constante y una decisión político-partidista para sostener el poder e ir adaptando las leyes a las necesidades represivas del momento”.

Barreras para imponer un segundo jefe en El Ejército

En el plano militar, el escenario es más complejo. Un experto en seguridad que pidió el anonimato por temor a represalias, advierte que replicar la estructura “bicéfala” en el Ejército sería mucho más difícil que en la Policía.

comandancia del Ejército de Nicaragua
Comandancia General del Ejército de Nicaragua. LA PRENSA/ARCHIVO

“No se puede descartar, porque el régimen es de facto, no de derecho. Pero el Ejército tiene una naturaleza distinta: su mando es vertical y único. En la Policía se puede jugar políticamente con figuras paralelas porque es un órgano civil. En cambio, en el Ejército no; su ley establece que solo hay un jefe que se apoya en el Estado Mayor General”, explicó el especialista.

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Aun así, el experto reconoce que, si se diera el caso, significaría un acuerdo político interno, no una imposición de Rosario Murillo o del Ejecutivo.

“Si nombran un segundo Julio César Avilés, sería porque el Ejército ya lo permitió. El Ejército no recibe órdenes directas de Ortega o Murillo sin antes haber consensuado el paso. Lo que se impone en las Fuerzas Armadas es lo que el propio Ejército acepta”.

La alianza militar con Ortega

Desde hace años, para los analistas la figura del general Julio César Avilés Castillo, jefe del Ejército desde 2010, simboliza la alianza militar con Ortega. Su permanencia ininterrumpida por 15 años al frente de las Fuerzas Armadas ha sido clave para la estabilidad del régimen. Sin embargo, dentro de las filas castrenses existen supuestas inconformidades, especialmente en mandos intermedios que ven bloqueados sus ascensos por la cúpula leal al orteguismo.

“Inconformidad hay dentro del Ejército, especialmente entre quienes han sido bloqueados en su promoción por una cúpula coptada por los Ortega Murillo. Aunque no ha habido manifestaciones públicas, esas inconformidades existen y medidas como esta solo las harían crecer”.

El abogado recuerda que las recientes detenciones de exmilitares como Álvaro Altamirano, Rodrigo González, Carlos Brenes y otros oficiales en retiro son señales del temor de Rosario Murillo ante cualquier figura con prestigio o influencia dentro de la estructura militar.

“Ella desconfía del propio Ejército. Y lo que busca con estas duplicaciones de mando es asegurarse que, cuando Ortega falte, no haya margen para disidencias”, añade.

El proyecto de sucesión de Murillo

Analistas consideran que Rosario Murillo ha venido construyendo su propia red de poder dentro del Estado, nombrando funcionarios leales en puestos estratégicos, incluidas las instituciones armadas. Sin embargo, el Ejército sigue siendo el bastión más sensible y reservado.

Según el experto en seguridad consultado, la relación entre Murillo y las Fuerzas Armadas es más formal que efectiva. “Nunca ha habido aspereza entre Murillo y el Ejército, pero tampoco hay subordinación directa. El Ejército es atendido por Daniel Ortega, no por Rosario Murillo. Ella lo sabe y no invade ese ámbito. Si en algún momento llega a asumir el poder absoluto, será por transición, no por imposición”.

Daniel Ortega, Julio César Avilés y Rosario Murillo
Daniel Ortega, Julio César Avilés y Rosario Murillo durante un acto político en Managua. Foto: El 19 Digital

Esa transición, según el especialista, ya está en marcha. El poder se estaría redirigiendo silenciosamente hacia Murillo, pero mientras Ortega viva, el mando militar continuará bajo su control.

“Hay una transición silenciosa, pero Ortega sigue mandando. Cuando muera o pierda sus facultades, Murillo heredará una estructura fragmentada y un Ejército que podría no estar completamente de su lado”.

Una reforma al Código Militar

Legalmente, la creación de una figura paralela en el mando del Ejército requeriría una reforma al Código Militar, un proceso que en teoría demandaría consenso dentro del propio cuerpo armado. Pero en la práctica, de acuerdo con los expertos, el régimen ha demostrado su capacidad de tomar decisiones fuera de la lógica jurídica.

Morazán considera que otra reforma constitucional sería una señal inequívoca de descomposición institucional.

“No es común que, apenas promulgada una nueva Constitución, ya existan cuatro reformas, y una quinta podría abrir una crisis aún mayor. Lo que vemos es un régimen que improvisa y que usa el derecho como una herramienta política para perpetuarse”.

Mairena alerta que “estaría por verse cómo reaccionarían los oficiales ante una medida tan anómala. En otras instituciones ya se ha normalizado el doble mando, pero en una estructura como el Ejército, eso sería un terremoto”.

Por ahora, los expertos consultados por LA PRENSA coinciden en que todo apunta a que el modelo de poder bicéfalo continuará expandiéndose en las instituciones del Estado, como parte del proyecto de sucesión de Rosario Murillo.

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