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La designación de Denis Moncada Colindres y Valdrack Jaentschke como ministros de Relaciones Exteriores de Nicaragua carece de coherencia en el ámbito diplomático. Sin embargo, podría responder a una estrategia del régimen de Ortega y Murillo para que ambos “co-cancilleres” realicen encuentros diplomáticos por separado y de manera simultánea, según un especialista consultado por LA PRENSA.
El martes, mediante el acuerdo presidencial 151-2025, la dictadura nombró nuevamente a Denis Moncada Colindres como ministro de Relaciones Exteriores, pese a que en septiembre del año pasado había sido retirado del cargo por supuestos problemas de salud.
El mismo acuerdo establece que compartirá el cargo de canciller con Valdrack Jaentschke, quien asumió la función durante la ausencia de Moncada.
Los cambios ocurren también un mes después de que el régimen designó a Jessica Yahoska Padilla como viceministra de Relaciones Exteriores, encargada de asuntos relacionados con la cooperación.

No tiene sentido
«No es posible que dos personas representen simultáneamente a un país y a su gobierno en el escenario internacional, ante otros Estados y organismos multilaterales. Esa representación recae en una sola persona, del mismo modo que no puede haber dos embajadores acreditados en un país al mismo tiempo. Ninguna cancillería del mundo aceptaría algo así», explicó el exasesor de la Organización de Estados Americanos (OEA) y especialista en relaciones internacionales, Guillermo Belt.
Belt señaló que, a diferencia del nombramiento de dos directores de la Policía, la designación de dos cancilleres tiene implicaciones internacionales.
«Nadie aceptará que dos personas ejerzan al mismo tiempo como cancilleres. Si, por ejemplo, un día Moncada se presenta en Naciones Unidas acreditado como ministro de Relaciones Exteriores, la ONU lo recibe porque lleva la carta correspondiente. Pero si al día siguiente llegara otra carta acreditando a otro ministro en paralelo, automáticamente se entendería que sustituye al primero. No podrían estar ambos con el mismo rango», añadió.

Medida contradictoria con la ley de igualdad
Los artículos 8 y 9 de la Ley de Igualdad de Derechos y Oportunidades, Ley 648, establece que todos los poderes del Estado, gobiernos regionales, municipales, ministerios e instituciones, deben garantizar porcentajes proporcionales de participación en los cargos públicos e igualdad entre mujeres y hombres en el ejercicio de sus derechos políticos, en la práctica se elige de acuerdo con los intereses de los dictadores Ortega y Murillo.
Sin embargo, la dictadura de los Ortega Murillo violaron esta disposición vigente desde 2008, el pasado 29 de agosto, cuando nombraron a Victoriano Ruiz en la «co-jefatura» de la Policía, junto al Primer Comisionado y consuegro de los dictadores, Francisco Díaz.
Moncada retirado para ir al SICA
El 5 de septiembre de 2024, Ortega y Murillo removieron del cargo a Denis Moncada “por motivos de salud” y lo dejaron como «ministro asesor para políticas y asuntos internacionales».
Tras el rechazo de los países miembros del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) a la candidatura de Jaentschke como secretario general en noviembre de ese año, la dictadura presentó una nueva terna en la que incluyó a Moncada.
En la comunicación enviada por la Cancillería, en poder de LA PRENSA, también se propuso a la diputada oficialista y sancionada por Estados Unidos, Arling Patricia Alonso Gómez, y a Johana Vanessa Flores Jiménez, actual ministra de la Familia.
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Canciller desde 2017
Moncada nació en Murra, Nueva Segovia, el 28 de noviembre de 1948. Tiene casi 76 años y asumió el cargo de canciller en 2017, cuando Ortega lo “premió” tras varios años como representante del país ante la OEA.
Como embajador, Moncada se distinguió por bloquear debates y frenar resoluciones sobre Venezuela. En noviembre de 2021, fue él quien denunció la Carta Democrática Interamericana para oficializar la salida de Nicaragua de ese organismo.
El exmilitar se retiró con el rango de general de brigada del Ejército, pero reapareció en la política con el regreso de Ortega al poder en 2007. Fue uno de los fundadores del Ejército en 1979 tras el derrocamiento de la dictadura de Anastasio Somoza Debayle.
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Jaentschke, un operador sandinista
Valdrack Jaentschke tiene un largo historial de lealtad a Daniel Ortega, pero sobre todo a Rosario Murillo y a su padrino político, Lumberto Campbell, actual magistrado del Consejo Supremo Electoral (CSE), según una fuente que lo conoció en su juventud y que hoy se encuentra exiliada en Costa Rica.
En julio de 2022, el régimen lo nombró encargado de negocios y ministro consejero en Costa Rica. Algunos especialistas lo señalan como el principal negociador en temas diplomáticos.
Nació en Corn Island el 22 de agosto de 1959, como hijo único de una familia de clase media con ascendencia alemana. Su padre, Valdrack Jaentschke Hall, trabajó como contador en el Puerto de Corinto y en la Embajada de Estados Unidos en Managua.
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Con el triunfo de la Revolución Sandinista en 1979, comenzó a trabajar como oficial en la Dirección General de la Seguridad del Estado (DGSE) del Ministerio del Interior, en el área de lucha contra bandas en las zonas rurales.
Una fuente citada en un perfil publicado por la revista Domingo relató que Jaentschke era “pilas puestas”, aunque no especialmente destacado. Aun así, lo enviaron a la Embajada de Nicaragua en Honduras para realizar tareas de espionaje e inteligencia.
Por esa trayectoria se le conoce como el espía del sandinismo y perseguidor de opositores a nivel internacional, especialmente en Costa Rica.