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Aunque admite que existe incertidumbre sobre el impacto que en términos netos provocarán las políticas arancelarias y migratorias de Estados Unidos en la economía global, y espera que en la nacional sea «moderado», el Banco Central de Nicaragua (BCN) asegura que las «fortalezas que sigue presentando la economía» permiten mantener sin variación las proyecciones de crecimiento y empleo. El BCN mantiene que la economía crecerá entre 3 y 4 por ciento, y que la tasa de desempleo se mantendrá entre 3 y 3.5 por ciento.
Además, el BCN redujo la proyección de la inflación de entre 2 y 4 por ciento a entre 2 y 3 por ciento. Además, sustentado en la evolución positiva de la llegada de remesas y el comportamiento del comercio exterior, actividades en las que espera que la política arancelaria de la administración Trump provoque un impacto «moderado», elevó la proyección del superávit de cuenta corriente de la balanza de pagos, desde un rango de entre 3 y 4 por ciento a entre 4.5 y 5.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
«Si bien las perspectivas macroeconómicas para 2025 son favorables, persisten riesgos que podrían incidir negativamente sobre la evolución de variables económicas, como el agravamiento de los
choques comerciales que deriven en afectaciones a las cadenas de suministros, aumentos de precios, retrasos en la normalización de la política monetaria global y mayor desaceleración en la dinámica de
producción mundial», dice parte del informe Política Monetaria y Cambiaria, julio 2025 del BCN.
Y añade que a estas amenazas externas se suma que en Nicaragua persisten los riesgos relacionados con eventos climáticos que puede incidir en la evolución de la economía.
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BCN: fortalezas compensarán impacto
No obstante, el BCN proyecta que si estas amenazas, tanto externas como internas se concretan, «el impacto en el escenario macroeconómico de 2025 será moderado», ya que la economía nicaragüense ha desarrollado fortaleza que mitigarían los efectos de esos eventos.
Las fortalezas a las que el máximo emisor bancario se refiere son entre otras, «un sector exportador resiliente, un sector primario con potencial para incrementar la producción de alimentos, una mayor capacidad de ahorro, un sistema financiero sólido y líquido, y políticas fiscales, monetarias y financieras equilibradas».
Además, asegura que el «fortalecimiento del marco legal de la política monetaria y financiera» que se reformó entre diciembre de 2024 y los primeros meses de 2025, proporcionan «mayores instrumentos para salvaguardar la estabilidad macrofinanciera», para que las fortalezas económicas y el marco de políticas contribuyan a garantizar un mayor crecimiento de la economía, más generación de empleo y una inflación menor a la proyectada.
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Comercio exterior beneficia los precios
Según el BCN el incremento de la proyección del superávit de cuenta corriente de la balanza de pagos a entre 4.5 y 5.5 por ciento del PIB se sustenta en la «evolución positiva» de las remesas y el comercio exterior durante el primer semestre de 2025. También, proyectando que los cambios en la política arancelaria provocarán un «impacto neto moderado» en el comercio exterior.
Actualmente el intercambio comercial se está beneficiando de la volatilidad de los precios. En el caso de las exportaciones están aprovechando los altos precios de algunos productos como el oro y el café; mientras las importaciones se benefician de la baja del precio del petróleo y los combustibles.
Pero a partir del 7 de agosto, las exportaciones totales, del régimen general y de zona franca, que entren a Estados Unidos, que es el principal comprador, pagarán un arancel del 18 por ciento, el más alto de Latinoamérica y de la región Cafta, ya que los demás miembros de dicho convenio comercial pagarán 10 por ciento, con excepción de Costa Rica que pagará 15 por ciento.
Además, el informe del BCN dice que el dinamismo de las remesas familiares, junto a la estabilidad del empleo y el incremento del crédito de consumo, han garantizado el crecimiento del consumo privado. Pero en ninguna parte del informe hace referencia al impacto que puede provocare en el dinamismo de las remesas la política migratoria de la administración del republicano Donald Trump.
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BCN no toma en cuenta las deportaciones
Cabe recordar que Trump amenaza con deportar a millones de migrantes indocumentados; puso fin al estatus de protección temporal conocido como TPS que protegía a cerca de tres mil nicaragüenses, y canceló el programa de parole humanitario con el que entraron a EE.UU. más de noventa mil nicaragüenses, que si no pidieron asilo o tramitaron otra forma de cambio de estatus deben abandonar el país, si no lo hacen están expuestos a la deportación.
Pese a que en el informe el Banco Central se refiere a la evolución positiva de las remesas durante el primer semestre del año, al cierre de esta nota, el último reporte mensual de estos ingresos que la entidad publicó en su sitio web fue el de abril, es decir, que aún no da a conocer los montos que llegaron entre mayo y junio.
Según las publicaciones del BCN, entre enero y abril el país recibió 1,943.1 millones de dólares en remesas, monto superior en 352.8 millones en comparación con el acumulado de los mismos meses de 2024. Además, del monto total de las remesas, 1,632 millones los mandaron los nicaragüenses que están en Estados Unidos.
BCN dice que las reservas seguirán creciendo
El buen desempeño de las remesas y las exportaciones, junto con la política fiscal y monetaria, seguirán fortaleciendo las Reservas Internacionales Brutas (RIB), que resguardan el régimen cambiario de tipo cambio fijo que está vigente desde el 1 de enero del año pasado.
Durante el primer semestre del 2025, las RIB crecieron en 1,100 millones de dólares y cerraron ese periodo con un nuevo récord al totalizar 7,206 millones de dólares, que equivalen a una cobertura de 3.7 veces la base monetaria y 9.3 meses de importación de mercancías.
Otro factor que contribuyó al crecimiento del saldo de la cuenta corriente de la balanza de pagos y permitió elevar las proyecciones, fue la Inversión Extranjera Directa (IED). Según el informe del BCN, en el primer trimestre del año la IED bruta ascendió a 707.3 millones de dólares, monto que representa una caída del 14.8 por ciento en comparación con el mismo periodo del año pasado; mientras que la IED neta se ubicó en 449.3 millones de dólares, monto ligeramente superior al del mismo lapso del año pasado.
Finalmente, en los primeros tres meses del año, el saldo de la cuenta corriente de la balanza de pagos reflejó un superávit de 413.3 millones de dólares, superior a los 195.7 millones del primer trimestre del año pasado. «El superávit fue impulsado principalmente por el aumento de las exportaciones de mercancías, la dinámica de los ingresos de remesas familiares, y la continuidad en la recuperación de
las exportaciones de la rama textil de zona franca», detalla el informe del BCN.
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