UEEA

IV Foro Económico Euroasiático. Foto tomada de internet

Qué es la Unión Económica Euroasiática, donde ahora la dictadura quiere meter a Nicaragua

Analistas internacionales consideran que la Unión Euroasiática no es un foro económico sino político usado por Rusia para ampliar su influencia y economistas locales no esperan beneficios de esa organización

Contenido Exclusivo SOLO PARA SUSCRIPTORES.
Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

La semana pasada la dictadura Ortega Murillo solicitó el ingreso de Nicaragua, en calidad de observador, a la Unión Económica Euroasiática (UEEA). Si lo aceptan, se sumará a Cuba, Irán y Moldavia que ya poseen ese estatus, y mientras esperan luz verde a la petición, Nicaragua permanecerá en la lista de espera junto a Birmania.

La Unión Económica Euroasiática nació hace una década con la promesa de promover el desarrollo económico, la libre circulación de bienes, servicios, capital y mano de obra, y la modernización económica de los Estados miembros. Pero tras diez años, no hay evidencia clara de que genere algún beneficio a sus integrantes.

Incluso, algunos consideran que en realidad es un proyecto para expandir la influencia política de Rusia, que junto a Bielorrusia y Kazajistán lo fundaron en 2014. Actualmente tiene cinco miembros, a los tres fundadores se sumaron Armenia y Kirguistán; y como observadores están Cuba, Irán y Moldavia.

La solicitud de ingreso de Nicaragua la presentó el hijo de los dictadores, Laureano Ortega Murillo, que en su calidad de asesor de inversiones encabezó una delegación que participó en el IV Foro Euroasiático, celebrado la semana pasada en la capital de Bielorrusia. Este es otro esfuerzo por unirse a espacios internacionales como el Alba o los BRICS, con los que quiere sustituir otros que ha perdido o abandonado.

Lea también: Ortega le ofrece a Bielorrusia proyectos firmados con China, entre ellos, aeropuerto de Punta Huete y puerto de Bluefields

Alianza con Unión Euroasiática de viejos aliados

Durante la sesión plenaria del Foro, Ortega Murillo dijo que para Nicaragua es fundamental ingresar como observador a ese bloque. «Estamos dispuestos a cumplir con todos los trámites y requisitos necesarios para obtener dicho estatus», aseguró.

Además, dijo que el país ya se siente parte de esta organización que garantiza la paz justa y el beneficio mutuo. «Trabajamos activamente con la Federación Rusa y con Bielorrusia en grandes proyectos en los sectores de la medicina, los productos farmacéuticos y el suministro de equipos», señaló.

En el caso de Rusia, pese a la antigua relación, los informes oficiales confirman que la cooperación económica, la inversión y el comercio son prácticamente inexistentes.

Y en el caso de Bielorrusia cabe mencionar que en marzo, el régimen le presentó al embajador de Bielorrusia en Managua, Vitali Barchuk, una cartera de proyectos de inversión, entre los que incluyeron varios que ya están firmados con China, como la Reconstrucción, Ampliación y Modernización del Aeropuerto Internacional de Punta Huete, el puerto de aguas profundas en Bluefields y el Centro Logístico en el puerto de Corinto.

Lea además: Daniel Ortega fortalece lazos de cooperación con Rusia aunque estos sólo existen en el papel

Rusia amplía influencia con la Unión Euroasiática

Según un análisis del Instituto Italiano de Estudios Políticos Internacionales (ISPI por sus siglas en inglés), Rusia en su calidad de líder de la Unión Económica Euroasiática es el más beneficiado del grupo, ya que al ser la economía más grande se beneficia de una mayor cooperación económica y comercial con sus vecinos. Además, eso le permite estabilizar su economía, especialmente de cara a las sanciones que le impuso occidente por su guerra contra Ucrania.

Además, fortalece su liderazgo dentro del grupo lo que también le permite fortalecer su influencia política.

«Rusia utiliza a la Unión Económica Euroasiática (UEEA) como herramienta para influir en las naciones postsoviéticas y fortalecer su posición geopolítica en la región, contrarrestando la influencia de la Unión Europea y otros países occidentales en su vecindad inmediata. La UEEA simplifica la movilidad laboral, lo que beneficia a las empresas rusas que necesitan mano de obra, sobre todo porque muchos trabajadores rusos se encuentran en Ucrania o en el extranjero para evitar el servicio militar obligatorio», dice parte del análisis del ISPI.  

En el caso de Kazajistán, Bielorrusia, Kirguistán y Armenia, el ISPI considera que obtienen ciertos beneficios porque la Unión Económica Euroasiática ha facilitado el comercio y la movilidad de la mano de obra con Rusia que es su vecino; y en el caso de la movilidad laboral les garantiza un flujo creciente de remesas.

Puede leer también: Nicaragua se endeuda con el dictador Lukashenko de Bielorrusia para comprarle maquinaria

Economistas no esperan nada de la UEEA

Pero con Nicaragua por su lejanía con estos países, no se espera prácticamente nada, tal como ha ocurrido desde 2007 cuando Daniel Ortega retornó al poder y fortaleció una alianza con Rusia, que en el campo económico hasta ahora ha generado muy pocos beneficios. En los primeros años, donaciones de trigo y venta de buses. Luego la instalación del Instituto Latinoamericano de Biotecnología Mechnikov, que llegó hace más de diez años con la promesa de convertir a Nicaragua en un potencia en producción de vacunas para abastecer a todos los países de la región, proyecto que hasta ahora no deja de ser una promesa.

«Hasta ahora la dictadura Ortega Murillo sólo ha dado ‘sombrerazos de lora’ con sus presuntas alianzas económicas. Basta recordar que con Irán se suscribieron una treintena de convenios y ninguno representó el más mínimo beneficio para la población nicaragüense. En este caso es evidente que se trata de otro sombrerazo. ¿Qué significa ser observador en esa organización? Nada. Así de sencillo», asegura Enrique Sáenz, economista y exdiputado desterrado.

Por su parte Juan Sebastián Chamorro, economista y exreo político desterrado, dice que Nicaragua no tiene nada en común con estos países euroasiáticos, excepto la tendencia y la lógica dictatorial autoritaria. Pero considera que la única opción que les queda a Ortega y a Murillo en el mundo es aliarse y hacerse «amigos de lo peor de los regímenes antidemocráticos» que se agrupan dentro de esta comunidad de países euroasiáticos.

Lea también: Ortega solo le consigue a Nicaragua acuerdos económicos de papel con sus aliados, mientras sacrifica a EE. UU.

Buscan apoyo en Bielorrusia

«Ahí andaba Cuba también, el dictador Miguel Díaz Canel fue al IV Foro Euroasiático que se celebró la semana pasada en Bielorrusia. Me imagino que andan buscando algún tipo de asistencia económica, financiera, que puedan recibir de esos grupos. Estos países tienen Bancos de Desarrollo y otras entidades, así que no me extrañaría que anden aplicando también para financiamientos dentro del ámbito político de influencia de Rusia y también de China», señala Chamorro.

Añade que además, los Ortega Murillo siempre tienen la necesidad de buscar un reconocimiento político, mostrar ante el mundo que tienen aliados y que son parte de la comunidad internacional por muy reducida que sea. «Pero aparte de algunos préstamos leoninos como los que están contratando recientemente con China, pues no creo que consigan otro beneficio», agrega Chamorro.

A propósito del interés de buscar financiamiento externo con esos países, medios de Bielorrusia informaron el fin de semana que la delegación nicaragüense encabezada por Ortega Murillo se reunió con el jefe del Banco Nacional de ese país, Román Golóvchenko.

El funcionario de Bielorrusia destacó la importancia de las relaciones que mantienen ambos países en las esferas política, comercial y económica, y anunció que durante el encuentro debatieron las «direcciones prometedoras del desarrollo de la cooperación económica belaruso-nicaragüense, que abarcan todas las esferas nuevas: las tecnologías de la información, la educación, la creación de las empresas conjuntas y otras», dijo Golóvchenko.

Delegación de Nicaragua se reúne con el jefe del Banco Nacional de Bielorrusia. Foto tomada de las redes sociales del Banco Nacional de Bielorrusia

¿Logrará Nicaragua entrar a la Unión Euroasiática?

Este esfuerzo por ingresar a la Unión Euroasiática se suma a otros que ha realizado Daniel Ortega desde que regresó al poder en 2007. El primero fue con la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), que durante unos años benefició al régimen mediante el acuerdo petrolero que le proporcionó más de 4,000 millones de dólares que a la fecha se desconoce que cómo utilizó.

Además, entre 2010 y 2015 ese convenio impulsó las exportaciones a ese país, sin embargo, a partir de 2016 las ventas a ese país que llegaron a superar los 400 millones de dólares anuales, se desplomaron hasta prácticamente desaparecer.

En los últimos años el régimen realizó otro esfuerzo similar cuando expresó su deseo de entrar a los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Pero después de unos años de espera, en octubre de 2024, se oficializó el ingreso de Irán, Egipto, Etiopía y los Emiratos Árabes Unidos; se confirmó que Argentina rechazó la invitación y que Arabia Saudita sigue analizando si acepta.

Lea también: Nicaragua y Venezuela no logran cupo en el grupo de 13 naciones asociadas de los BRICS

¿Se repetirá el fracaso de los BRICS?

Además, los BRICS formaron el Grupo de Países Asociados en el que incluyeron a 13 países: Cuba, Argelia, Bielorrusia, Bolivia, Indonesia, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Turquía, Uganda, Uzbekistán y Vietnam. Países que en el futuro podrán aspirar a ser parte de los BRICS, pero por el veto de Brasil, Nicaragua y Venezuela quedaron fuera de ese Grupo de Asociados.

La ruptura con el antiguo aliado, Lula Da Silva surgió en 2024, cuando el país rompió relaciones con Brasil. Todo empezó cuando el régimen Ortega Murillo expulsó del país al embajador de Brasil Breno Souza da Costa, porque no asistió a los actos conmemorativos del 45 aniversario de la Revolución. Esto derivó en una medida recíproca por parte de Brasil que expulsó a la embajadora de Nicaragua, Fulvia Patricia Castro Matus y luego se concretó el rompimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí