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Los dictadores Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo aprovechan cualquier ocasión para acusar a sus detractores de entreguistas y vendidos a Estados Unidos, pero para los críticos, la gran apertura y concesiones que ellos mismo hacen a China y a Rusia, solo deja al descubierto un doble rasero.
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El politólogo José Antonio Peraza explicó que históricamente todos los países que han tenido fuerza y capacidad militar, se han abalanzado sobre las naciones más pequeñas y vulnerables, para expandir ya sea su cultura, su visión del mundo y sobre todo extraer recursos para hacerse más ricos.
El politólogo no duda que Ortega conozca todo ese contexto porque es algo que explicó el comunista ruso Vladimir Lenin en su obra sobre el marxismo, pero el dictador nicaragüense lo usa de forma antojadiza y sesgada.
«Ortega ve esa imagen sesgada de que solo las naciones capitalista son imperialistas, pero eso es un discurso, porque en el fondo lo que él está encubriendo es que el quiere pasar de la protección de Estados Unidos a pasar a la protección de China y por eso se ha arrastrado ofreciendo a los chinos hasta lo que no tiene para que lo protejan», valoró el politólogo.
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Nicaragua, uno de los países más pobres de América Latina, tiene una economía dependiente del comercio internacional y su principal comprador sigue siendo Estados Unidos. Aun así, los norteamericanos son los mayores enemigos políticos del dictador nicaragüense. Toda su vida política Ortega los ha atacado con un discurso «antiimperialista», contra el capitalismo y presumiendo una ideología de izquierda.

Sin embargo, el politólogo Peraza asegura que Ortega no practica ninguna ideología y además descartó totalmente que solo las naciones capitalistas tengan tendencia imperialista, como lo quiere hacer creer Ortega con su discurso ideológico contra el capitalismo.
«Si bien es cierto Lenín tenía razón de que las naciones imperialistas únicamente eran naciones de capitalismo desarrollado y que buscaban otros mercados y buscaban materia prima y ataban otros países para apoderarse de ellos, el caso más típico es el de Japón, también Estados Unidos y también de Rusia, porque Rusia no construyó ese enorme país con preguntarle a la gente que si querían ser parte de Rusia, simplemente fue tomando territorio hasta que se convirtieron en el país más grande del mundo. En otras palabras, tanto Rusia como China siempre han sido naciones imperialistas, en el sentido de que no necesitaron ser las naciones más desarrolladas para tomar posesión de otros territorios y de otras repúblicas», explicó Peraza.
Numerosos acuerdos y las concesiones a China y Rusia
Ya son innumerables los acuerdos y las concesiones que ha hecho la dictadura Ortega Murillo a Rusia y China. Cada semana se aprueban y decretan más, desde concesiones mineras a China, préstamos financieros, intercambios interinstitucionales, cooperación en temas de seguridad.
China avanza con sus negocios con exenciones de impuestos en todo el país, lo que deja en desventaja a los pequeños comerciantes. Actualmente, la población nicaragüense es testigo de la proliferación de negocios chinos sobre todo en la capital, mientras la mayoría de la población sigue siendo pobre y no recibe ningún beneficio por las concesiones de espacio a los chinos. Además, esto deja en desventaja a los pequeños comerciantes del país, que no pueden competir con los baratos productos chinos.
Ortega también ha puesto en manos de China diferentes megaproyectos, entre le ofreció a los chinos la construcción de su anhelado canal interoceánico, aunque se trata de una obra casi utópica.
Por su parte, Rusia tiene importantes acuerdos en temas de seguridad, entre estos la instalación de un centro operativo ruso para la región en Nicaragua, lo que los críticos una base legal para concretar la reingeniería de la Policía bajo el modelo ruso, caracterizado por el espionaje, la intimidación y la represión de sus adversarios.