Aunque el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo anunció de manera rimbombante, el pasado 15 de abril, que sostuvo reuniones en Palestina con miras a reanudar su intervención en el caso que Sudáfrica presentó contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, este tribunal aún no ha oficializado la reincorporación —o aceptación de la intervención— de Nicaragua en el procedimiento.
La vocera del régimen, Rosario Murillo, afirmó en medios oficialistas haber recibido una comunicación del primer ministro palestino, Mohammad Mustafa, en la que este «celebra» que Nicaragua haya reaplicado para intervenir en la demanda.
El 10 de abril, el régimen sandinista informó que retomará su intervención en dicho caso, en el que se acusa a Israel de cometer actos de genocidio contra la población palestina en la Franja de Gaza. Esto ocurre luego de que, el pasado 1 de abril, el mismo régimen anunció su retiro del proceso alegando “altos costos” y falta de recursos.
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Una especialista en relaciones internacionales, consultada por LA PRENSA bajo condición de anonimato, señaló que mientras la CIJ no confirme oficialmente la participación de Nicaragua, el país no puede intervenir en el caso.
Indicó, además, que si la solicitud de intervención aún no había sido aceptada al momento del retiro, entonces Nicaragua puede volver a aplicar sin mayores complicaciones. Sin embargo, la especialista señaló que si la CIJ ya había aceptado su participación, el retiro anunciado por el régimen el pasado 1 de abril podría echar al traste la participación en el caso.
“En esa circunstancia, podría haber una complicación legal”, explicó.

Un retiro torpe y mal calculado
Lo siguiente en el proceso es la presentación de la contramemoria (una réplica) por parte de Israel, prevista para el 28 de julio de 2025, mientras la CIJ resuelve las solicitudes de intervención presentadas por otros países, incluyendo Nicaragua.
Para la especialista, el retiro de Nicaragua y su posterior intento de reincorporarse evidencia una acción «torpe y poco característica de un país que normalmente se desempeña bien en el ámbito de la CIJ». Además, consideró que la justificación del régimen —basada en los altos costos— resulta débil, ya que se pretende volver al caso cuando el costo no ha cambiado.
“Sospecho que la decisión estuvo influida por la situación política con la administración de Donald Trump y su afinidad con el gobierno de Benjamin Netanyahu. Nicaragua pudo haber temido que cualquier acción contra Israel deteriorara aún más sus relaciones con Estados Unidos. Esto da la impresión de que se arrepintieron y que quizás calcularon mal las posibles consecuencias. Es probable que luego notaran que su retiro no generó mayores consecuencias, o que Trump ni siquiera tenía el caso en su radar, y por eso decidieron volver a intentarlo”, opinó.

Más de 2 millones de dólares presupuestados para la CIJ
Actualmente, Nicaragua sólo tiene dos casos activos ante la CIJ: la intervención en el caso de Sudáfrica contra Israel y el caso contra Alemania. Este último consiste en una causa que el régimen sandinista abrió el 1 de marzo del año pasado acusando a Alemania de violar sus obligaciones derivadas de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos Adicionales, los principios inviolables del Derecho Internacional y el derecho internacional general en relación con los Territorios Palestinos Ocupados, en particular la Franja de Gaza.
Según el régimen, al brindar apoyo político, financiero y militar a Israel, y al suspender fondos a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA), Alemania estaría «facilitando la comisión de un genocidio» e incumpliendo su obligación de prevenirlo.
En el marco del programa de asuntos jurídicos, soberanía y territorio del Ministerio de Relaciones Exteriores, el Presupuesto General de la República para 2025 contempla una asignación de 81.36 millones de córdobas (unos 2.21 millones de dólares al cambio oficial) para presentar seis documentos ante la CIJ, entre estos intervenciones o seguimiento a sentencias previas.
“El presupuesto destinado parece razonable. La intervención nicaragüense no exige el mismo nivel de recursos técnicos y humanos que el que invierte Sudáfrica. Es un rol más limitado. En cambio, el caso contra Alemania sí implica mayor trabajo, ya que Nicaragua debe presentar un memorial detallado. En ese sentido, un gasto entre 1 y 1.5 millones de dólares al año podría ser adecuado”, valoró la especialista.
Sobre los seis documentos contemplados en el presupuesto, la experta explicó que podrían incluir acciones de seguimiento relacionadas con casos pasados, como el litigio con Colombia.
Caso contra Alemania ante la CIJ sigue activo
De acuerdo con el sitio web oficial de la CIJ, Nicaragua debe presentar su memorial —el documento que contiene sus argumentos jurídicos y pruebas— el próximo 21 de julio de 2025. Alemania, por su parte, deberá entregar su contramemoria un año después, el 21 de julio de 2026.
“El memorial es, por así decirlo, el corazón de la acusación: ahí se explica qué hizo la otra parte, por qué eso constituye una violación del derecho internacional y qué espera obtener el demandante”, señaló la especialista.
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Este proceso inició con una demanda formal, en la que Nicaragua también solicitó medidas provisionales. Sin embargo, el 30 de abril de 2024, la CIJ rechazó la petición de Nicaragua de ordenar a Alemania que dejara de suministrar armas a Israel.
“El rechazo de medidas cautelares no prejuzga el fondo del caso. La Corte suele denegarlas si no percibe urgencia, pero eso no significa que el caso esté perdido. De hecho, ha sucedido lo contrario en ocasiones. Por ejemplo, Georgia obtuvo medidas cautelares contra Rusia, pero luego perdió el caso en su totalidad”, explicó.

Caso contra Alemania «cuesta arriba»
Según el análisis de la especialista, el caso contra Alemania es altamente político y el régimen no parece convencido de que pueda ganarlo. Considera que el objetivo principal sería proyectar una imagen ante la comunidad internacional y simular una defensa de los derechos humanos.
Sin embargo, la especialista puso en duda que la CIJ permita que este proceso avance, puesto que este tribunal internacional podría actuar con cautela, especialmente por el precedente de lo que ocurrió con la Corte Penal Internacional (CPI), cuando Trump impuso sanciones a esa instancia internacional por investigar a Estados Unidos e Israel.
“Yo dudo mucho que la Corte Internacional de Justicia, por un tema político y del contexto global, quiera condenar a Alemania por la ayuda militar a Israel. Si hay un candidato para sacarse el problema de encima, este es el más fácil: el caso de Nicaragua contra Alemania», dijo, añadiendo que si Alemania alega que la CIJ no tiene competencia, presentando objeciones jurisdiccionales tres meses después de que Nicaragua presente su memorial, el tribunal podría «botar» el caso.
De no presentarse las objeciones, el proceso continuará con una réplica de Nicaragua, una dúplica de Alemania y posteriormente audiencias orales.
«Si todo marcha sin contratiempos, podríamos tener una decisión final entre finales de 2027 e inicios de 2028”, concluyó la especialista.