Gusano barrenador

El gusano barrenador había sido erradicado en Nicaragua en 1999, pero reapareció en 2024. LA PRENSA/ TOMADA DE INTERNET

Gusano barrenador del ganado ya infectó a más de 60 personas en Nicaragua y 15 mil animales

Algunas de las personas afectadas enfrentarán secuelas graves y según el IPSA esta plaga seguirá presente en el país por más de diez años

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En menos de un mes la cantidad de personas afectadas en Nicaragua por el gusano barrenador del ganado se duplicó, ahora son 67 los casos reportados en humanos, muchos de ellos graves que dejarán secuelas permanentes, incluidas amputaciones; mientras que en animales la cantidad de casos subió casi a 15 mil. Hasta el 11 de enero a nivel centroamericano se reportaban cerca de 50 mil casos. La plaga, según el Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA), crece a unos mil casos por mes y llegó para quedarse al menos durante la próxima década.

En declaraciones a medios de propaganda oficialista, Ricardo Somarriba, director del Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA), confirmó que a la fecha hay 67 personas infectadas por el gusano barrenador. Es decir, más del doble en relación con el informe anterior que presentó en la primera quincena de febrero.

Del total de las personas afectadas, 29 viven en Managua que no es zona ganadera, pero según el IPSA los contagios ocurrieron por la cantidad de perros infectados. Del resto, siete personas viven en Chinandega, seis en Carazo, cinco en Masaya, cuatro en la Región Autónoma de la Costa Caribe Norte (RACCN), tres en la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur (RACCS), tres en León, dos en Granada, dos en Jinotega, dos en Rivas, dos en Matagalpa, una en Río San Juan y un caso en Madriz.

A pesar de la gravedad de los casos, para Somarriba lo importante es que en comparación con Costa Rica y Panamá, en Nicaragua son muy pocos.

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Gusano deja secuelas graves

Sin dar mayores detalles de los infectados, ni siquiera si ya están fuera de peligro o si por la gravedad de la afectación alguno perdió la vida, el funcionario comentó que hay casos muy graves, entre ellos el de una señora a la que el gusano le comió la cara, a otra el busto y a otra la nariz, dos hombres afectados en sus partes íntimas, uno más en el oído y otro parte de la pierna que provocará que se la amputen.

Según el funcionario, trabajan en coordinación con el Ministerio de Salud (Minsa) para atender a los afectos y realizarán una campaña masiva para animar a las personas infectadas a no automedicarse, sino buscar atención médica de urgencia, ya que el gusano comienza a afectar en las primeras 12 horas y en tres días puede destruir la parte afectada del cuerpo.

Además, Somarriba explicó que hace 14 meses en Nicaragua no existía gusano barrenador, pues esta plaga fue erradicada en la década de los 90. Sin embargo, falló la barrera establecida en Panamá por la Comisión Panamá-Estados Unidos para la Prevención y Erradicación del GBG (Copeg) y la mosca que produce el gusano y es endémica en América del Sur cruzó la frontera y a pesar de los esfuerzos atravesó Centroamérica y llegó hasta México.

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EE. UU. financia esfuerzos contra el gusano

Somarriba dice que a nivel local la plaga avanza a un ritmo de unos mil casos en animales por mes y las autoridades regionales planean ejecutar un programa desde Argentina hasta Estados Unidos. Mientras el IPSA se enfoca en seguir visitando las fincas para atender a los animales afectados, el programa de prevención regional enfocado en fumigar con moscas estériles, intenta frenar el avance de la plaga.

Durante sus entrevistas, Somarriba siempre evita mencionar el rol que juega Estados Unidos en estos esfuerzos. Además de ser parte de la Copeg, antes de concluir su mandato, el expresidente Joe Biden entregó casi 300 millones de dólares para reforzar el programa de producción y fumigación de moscas estériles, principal arma para frenar el avance de la plaga. Esto consiste en aprovechar que las moscas que producen el gusano copulan una sola vez en su ciclo de vida y al hacerlo con una mosca estéril, mueren sin reproducirse.

Además, en noviembre del año pasado, Estados Unidos envió a Nicaragua a 16 científicos para ayudar en la lucha contra la propagación rápida del gusano barrenador, una plaga que fue erradicada hace más de una década, pero por fallos en la barrera establecida en Panamá, ingresó procedente de Colombia.

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Casos siguen creciendo

Pese a estos esfuerzos, a pocas semanas de cumplirse un año desde que Nicaragua declaró alerta sanitaria contra esta plaga que mantiene en jaque al sector ganadero, al que le provocará unos 150 millones en pérdidas cada año, sigue avanzando y así se mantendrá al menos durante una década.

«Nosotros ya tenemos garantizado este programa para 12 años. Ahorita estamos en lo que llamamos la línea de trabajo en las líneas fronterizas, pero ya pasó a México. México ya reportó diferentes casos en diferentes lugares de su territorio», dijo Somarriba.

El funcionario detalló que la mosca vuela hasta veinte kilómetros y pone 250 larvas del gusano en cada postura. Con respecto a los animales afectados, detalló que a la fecha hay 14,848 casos. De este total, 10,471 son bovinos, 2,216 cerdos, 762 equinos, 952 caninos, 267 ovinos, 85 caprinos, 16 aves y 12 especies de fauna silvestre.

El trabajo del IPSA y la Copeg

También, Somarriba dijo que a la fecha han curado a 174,322 animales, capacitado a 21,300 productores, creado centros de distribución con los paquetes de curación. Además, de las 180 mil fincas que están registradas en el sistema de trazabilidad bovina, los funcionarios del IPSA han visitado 68,887 fincas y les han entregado medicamento para curar las infecciones provocadas por el gusano barrenador. También, las visitas incluyen 10,373 casas ubicadas en el entorno de esas fincas y han inspeccionado 1.45 millones de animales.

Por su parte la Copeg reporta que al 11 de enero tenía registrados 24,696 casos positivos en Panamá, 13,01 en Costa Rica, 311 en Honduras, 89 en Guatemala, 3 en México, 2 en El Salvador y 2 casos en Belice. Y como parte de la respuesta ante esta emergencia aumentó la producción de pupas estériles a 109 millones por semana y elevó a 26 los vuelos semanales para fumigar a estas moscas.

Economía Ganadería ganado gusano gusanobarrenador archivo

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