Campaña contra el Gusano barrenador

Gusano barrenador provocará $150 millones en pérdidas anuales en el istmo, dice especialista

En Nicaragua las pérdidas se calculan en 1 millón de dólares por mes y se producen por los gastos que genera la prevención y atención de la enfermedad y por las consecuencias que les genera a las reses el gusano

Mientras en Nicaragua las autoridades agropecuarias restan importancia a los efectos que provocará en el sector ganadero el resurgimiento del gusano barrenador, y en las pocas oportunidades en que se han referido al tema —desde que declararon alerta sanitaria en abril pasado— aseguran con triunfalismo que están controlando el problema, a nivel regional la preocupación crece. El Programa Centroamericano de Maestría en Entomología (PCMENT) de la Universidad de Panamá advirtió que la enfermedad le puede provocar pérdidas de al menos 150 millones de dólares por año a la ganadería centroamericana.

A nivel local un dirigente del sector ganadero que por temor a represalias evita identificarse, calcula que solo en gasto de medicamento y actividades de prevención para evitar la propagación de la plaga, los ganaderos de Nicaragua están perdiendo 1 millón de dólares mensuales.

Según José Loaiza, coordinador académico e investigador del PCMENT, institución que actualmente desarrolla una nueva técnica para controlar a la mosca del gusano, estudios científicos determinan que las pérdidas económicas anuales que provocará en Centroamérica la miasis o enfermedad causada por el gusano barrenador del ganado (GBG), podrían ascender a más de 150 millones de dólares anuales.

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Gusano barrenador reduce la productividad

“Adicionalmente, se estima que la recolonización exitosa del rango de distribución original de este insecto durante las próximas décadas provocará pérdidas por el orden de los 600 millones de dólares anuales en el sector pecuario de los Estados Unidos de América», dijo Loaiza en entrevista a medios de comunicación de Panamá.

El especialista explicó que el impacto negativo en el sector ganadero lo generan las consecuencias que provoca la enfermedad y son entre otras, la pérdida de peso de los animales, la disminución de la producción de leche, los daños en el cuero de las reses e incluso la muerte del ganado. «Igualmente, en la salud pública las molestias causadas por la gusanera pueden a veces poner en peligro la vida de las personas que la padecen”, señaló Loaiza.

Gusano barrenador del ganado es el nombre común de la larva Cochliomyia hominivorax, especie de mosca parasitaria que causa gusaneras que se alimentan de la carne de animales de sangre caliente, incluidos los humanos. Con la poca información que se tiene de la situación en Nicaragua, se sabe que al menos tres personas se han enfermado y una de ellas estuvo en riesgo de perder la vida, ya que los gusanos se alojaron en su oído y pudieron migrar al cerebro.

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Gusano barrenador genera pérdidas en Nicaragua

Según un dirigente del sector ganadero nicaragüense, el gusano barrenador representa un grave problema que está impactando en la salud de todas las categorías de ganado, principalmente en los terneros recién nacidos porque el ombligo se convierte en una puerta de entrada para la enfermedad a la que están expuestos desde las primeras horas de vida, y que les puede causar la muerte si no se tratan a tiempo. También, los animales que se castran, los que se descornan y los que se marcan con fierro, quedan expuestos a que la mosca realice ovoposición en esas heridas abiertas.

Las larvas de estos insectos causan lesiones y estrés que de no tratarse adecuadamente pueden afectar la productividad. Se reduce la producción de leche, el ganado pierde peso y se afecta drásticamente su crecimiento. Además, los parásitos pueden afectar la calidad de la carne y de la leche, y esto provocar rechazo en el mercado y provocar una reducción en los precios.

A estas afectaciones que se traducen en pérdidas económicas se suman los gastos que genera la prevención y el tratamiento de la enfermedad, por lo que el especialista considera que la plaga les está costando unos tres millones de dólares anuales a los ganaderos que deben asumir los costos de los tratamientos, matar las larvas y evitar la propagación.

En Nicaragua US$1 millón en pérdidas por mes

«Estas actividades implican costos adicionales de al menos 25 dólares mensuales en cada finca por lo que a nivel nacional podría implicar un gasto de unos 300 mil dólares mensuales solo en productos y si se incluye el pago de los trabajadores que hacen las labores fácilmente el sector está cargando con un costo mensual de 1 millón de dólares mensuales; y si a eso le agregamos la mortalidad del ganado se puede elevar hasta 3 millones de dólares mensuales”, asegura el dirigente ganadero.

Desde hace treinta años la mosca del GBG estaba erradicada en la región gracias a un programa que desarrollaron de manera conjunta el Ministerio de Desarrollo Agropecuario de Panamá (Mida) y la Comisión Panamá Estados Unidos para la Prevención y Erradicación del GBG (Copeg), en 2023 reaparecieron los primeros casos en Panamá y actualmente se reportan también en Costa Rica, Nicaragua y Honduras.

Aprovechando que la mosca que transmite la enfermedad se aparea una sola vez en su ciclo de vida, este programa desarrolló moscas estériles que se esparcen, especialmente por vía aérea, en las zonas afectadas. Actualmente esta técnica se está utilizando para controlar la propagación de la plaga. Según la Copeg trabaja en la producción masiva de moscas de GBG para dispersarlas en el campo, mientras en tierra se realiza la vigilancia epidemiológica para garantizar el sostenimiento de una barrera biológica permanente de prevención.

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Desarrollan técnica acústica contra la mosca

Como parte de este trabajo hasta el 19 de octubre la Copeg produjo cada semana 89 millones de pupas de la mosca y realizó 18 vuelos semanales para esparcirlas en los países afectados, sin embargo, a esa fecha tenían registrados 19,970 casos de miasis en Panamá, 7,531 en Costa Rica, 4,259 en Nicaragua y 20 en Honduras que incursionaron desde Nicaragua. Además, en total los países afectados reportan 79 casos en humanos y al menos dos personas muertas por la enfermedad.

Pero a criterio del dirigente ganadero, la rápida propagación de la mosca demuestra que la técnica de la mosca estéril ya no es efectiva.

Conscientes de esta realidad Yosiat Vega, estudiante del PCMENT trabaja una nueva técnica para erradicar al GBG. La investigación se basa en la comunicación acústica de la mosca y su propósito es generar nuevos métodos de captura para monitorear las poblaciones del GBG durante su fase de recolonización. Según medios de comunicación de Panamá, «los resultados preliminares de este trabajo son prometedores e indican que los estímulos de sonidos generados por las moscas durante el vuelo podrían ser utilizados para su captura».

Además, Vega considera que en necesario incrementar los programas de capacitación a los productores para combatir la propagación de la mosca y la enfermedad que produce. En eso concuerda el dirigente nicaragüense, sin embargo lamenta que el cierre de todas las organizaciones gremiales impida que estas capacitaciones lleguen a todos los ganaderos del país.

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