El sacerdote desterrado Gerardo José Rodríguez Pérez publicó un mensaje en la cuenta de Facebook de la parroquia La Purísima Concepción, de Belmonte, en Managua, en el que hace un llamado a la feligresía a diferenciar entre «el buen pastor y el asalariado», luego de que esa parroquia quedó en manos de un sacerdote que bautizó al hijo de Camila Ortega Murillo, hija del dictador Daniel Ortega.
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«Hoy martes 30 de julio 2024, después de tanto tiempo de que ustedes no supieran nada de mí, les expreso mi cariño y mi amistad. Son días difíciles, pero ya llegará la calma de parte de nuestro buen Dios. Les llevo en mis oraciones. Ahora la página de la parroquia está a cargo de aquellos a quienes el Arzobispo destinó para acompañarles en su vida comunitaria».

El padre Rodríguez es uno de los 15 sacerdotes de la Iglesia católica que fueron desterrados a Roma junto al obispo de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, el pasado 14 de enero.
«Lo más importante es perseverar y saber diferenciar quién es el buen pastor y quién es el asalariado. No dejen caer esta obra que inició gracias a Dios con el Cardenal Miguel Obando y Bravo al poner como primer párroco al amado Monseñor Bosco Vivas Robelo», manifiesta el mensaje.
La dictadura de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, persiguen, encarcelan y sacan del país a todas las personas que se oponen o critican a su gobierno, lo que ha incluido sacerdotes y obispos de la Iglesia católica.
La parroquia Purísima Concepción, ubicada en el Reparto Belmonte de la Arquidiócesis de Managua, ahora está a cargo del padre Julio Arana, quien fue uno de los sacerdotes que en junio bautizó al primogénito de Camila Ortega Murillo, hija del dictador Ortega y su esposa Murillo, vicepresidenta designada del país.
