Expectativas, similitudes y realidades de la 53 y 56 reunión de la OEA

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Escribí este artículo el viernes 23 de junio de 2026, día en que se celebraba en Nicaragua el Día del Padre. Entre las felicitaciones de mis hijas y nietos me di el tiempo para consultar a un amigo usualmente muy bien informado, sobre la resolución que se esperaba ese viernes por la tarde. El proyecto de resolución que me envió ya consensuado en espera de su firma, me confirmó varias cosas que a mi juicio son dignas de analizarse, pues llevaban o mejor dicho van en la misma dirección de conversaciones que he sostenido con amigos y más de un diplomático de dentro y fuera de Nicaragua.

Lo primero que se me ocurrió, es que sería —como se dice popularmente— como un balde de agua fría durante un baño mañanero a los belicosos. Pues dicho proyecto de resolución traía cuatro “insta”, palabra cuyos sinónimos son, solicitar, pedir, exhortar. El diccionario Oxford lo define como pedir que se haga algo o solicitar la ejecución de una cosa.

Otro amigo también muy bien informado, me comentó lo siguiente: La Organización de Estados Americanos (OEA) ya no es la OEA que actuó en la Republica Dominicana, la OEA de hoy en día es una instancia en donde convergen todos los Estados latinoamericanos y uno de sus objetivos primarios es buscar el consenso entre las naciones y resolver los conflictos mediante el dialogo. Hasta aquí el fragmento de mi escrito del 23 de junio del 2023.

Recientemente la OEA se reunió en la ciudad de Panamá para celebrar su asamblea general número 56. A diferencia de la del 2023, en esta ocasión existe el factor Trump, que nada tiene que ver con los hígados de algunos nicaragüenses a como tampoco tuvieron y hasta la fecha no tienen nada que ver con la oposición al régimen de Nicolás Maduro. Dicho en nicaragüense, Trump actuó y sigue actuando siguiendo sus intereses particulares y el de su proyecto de hacer grande a América.

Después de las referencias que he mencionado, debería quedarnos más claro que el ojo del piche, como se dice popularmente, cual es la actitud que deberíamos tomar los nicaragüenses de uno y otro bando para resolver la situación social que enfrentamos actualmente. Personalmente me he referido al tema en varios artículos publicados en estas mismas páginas y después de analizar las posibilidades de algunas soluciones propuestas por algunos grupos, que las considero jaladas de los pelos (imposibles). Mi humilde opinión sigue siendo que no debemos de cansarnos de solicitar el dialogo, aunque este signifique tragarse un sapo o como dijo el difunto magistrado del Consejo Supremo Electoral, René Herrera: El diálogo que nos llevará a la paz social que anhelamos va a ser que el que gane no lo gane todo y el que pierda no lo pierda todo.

A los que les pueda caer como patada en la chimpinilla esta reflexión y sigan pensando en cosas en las que ellos no van a arriesgar nada, los invito a leer el libro Entre el ganado y las balas, escrito por Tirso Moreno (comandante Rigoberto) de la gloriosa Resistencia Nicaragüense.

En un artículo recientemente publicado en la página de Opinión de LA PRENSA, un amigo escribió sobre la insensatez de solicitarle a la OEA algo que ya había sido abordado anteriormente. Con esto queda más que claro que algunos grupos andan más perdidos que un perro en procesión. A estos, que jamás han pensado en sudar la camisa para hacer posible sus insensateces, los invito a reflexionar sobre las actuaciones del imperio en Irán, Venezuela y últimamente en Cuba. En estos tres países, a pesar de las contradicciones existentes con el imperio, la tónica ha sido el diálogo que permita una convivencia pacífica entre sus ciudadanos y vecinos y les puedo asegurar que en Nicaragua no será diferente.

Para finalizar le puedo asegurar a los CEO (directores ejecutivos o gerentes generales) de sus diferentes grupos, que acá dentro de Nicaragua habemos nicaragüenses que tendremos mucho que decir y opinar cuando sea el momento apropiado. Y pido a Dios que prevalezca la sensatez, la cordura y el deseo de todos juntos comenzar a poner las bases de la Nicaragua en que todos merecemos vivir. Ya es tiempo de tomar las riendas de nuestro destino como nación y dejar los padrinazgos que solo desastres nos han traído.

El autor es analista político y exmiembro de la Resistencia Nicaragüense.

COMENTARIOS

  1. Jorge O'Campo
    Hace 1 hora

    Estimado Guillermo,

    Excelente escrito, concordamos plenamente en todos los aspectos.

    Llego la hora para asumir el reto de forjar los acuerdos indispensables para que Nicaragua recupere su viabilidad y asegure la paz social que garantize crecimiento economico sostenible y oportunidad para q nadie se tenga q ir, y todos nos podamos quedar.

    El Tiempo de la Politica Ficcion ya paso.

    » Todo por la razón, nada por la fuerza «.

  2. Jorge O'Campo
    Hace 1 hora

    Estimado Guillermo,

    Excelente escrito, concordamos plenamente en todos los aspectos.

    Llego la hora para asumir el reto de forjar los acuerdos indispensables para que Nicaragua recupere su viabilidad y asegure la paz social que garantize crecimiento economico sostenible y oportunidad para q nadie se tenga q ir, y todos nos podamos quedar.

    El Tiempo de la Politica Ficcion ya paso.

    » Todo por la razón, nada por la fuerza «.

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