Aunque la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo había plantado un ultimátum a los cancilleres y presidentes de los países integrantes del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) de no asumir la Presidencia Pro-Témpore (PPT) del organismo, advertencia de la que se retractó, expertos en derecho internacional y en temas de integración centroamericana consultados por LA PRENSA afirman que una vez el régimen asuma la PPT podrían generarse dos escenarios.
El primero, aunque lo ven poco probable, es que acelere la elección y nombramiento del secretario general del SICA, después de que Werner Vargas, representante de Nicaragua, renunció a su puesto en la Secretaría General del SICA, el pasado 15 de noviembre de 2023. La decisión fue transmitida a los cancilleres de la región por parte del canciller orteguista, Denis Moncada.
Lea también: Dictadura amenaza a los países del SICA para que escojan al secretario general
El segundo escenario es que la «profunda crisis institucional» por la falta de consenso entre los mandatarios para la elección del secretario general del organismo regional se prolongue por meses e incluso años.
Vargas llegó a la Secretaría General del SICA el 11 de agosto de 2022, después de 13 meses que el puesto estuvo vacante producto de la falta de consenso entre los mandatarios y de la salida del guatemalteco Vinicio Cerezo, a quien la dictadura apostaba para la reelección.
SICA «está paralizado»
Carlos Murillo Zamora, experto en derecho internacional, temas de integración y catedrático de la Universidad de Costa Rica (UCR), dijo a este Diario que actualmente el organismo regional «está paralizado» como consecuencia de que «hay una lucha entre mandatarios acerca de ocupar puestos, y por eso no hay reuniones de cancilleres, menos de presidentes, aunque los presidentes se hablen entre ellos».
Explicó que la postura de los demás países centroamericanos es que «no quieren que asuma un nicaragüense la Secretaría General del SICA, no les interesa e incluso prefieren que se paralice totalmente, que no haya secretario, no haya reuniones y dejarlo ahí y esperar con cambios de gobierno qué sucede».
Fue el 11 de junio que Moncada envió una carta a los cancilleres que integran el SICA amenazándolos con que Nicaragua no iba a recibir la PPT y que no participaría en reuniones o actividades «mientras persista este estado de ilegalidad y no se restituya la institucionalidad, con el correspondiente nombramiento del secretario general del SICA».
Sin embargo, el 15 de junio la dictadura reculó y reafirmó a los presidentes de la región que sí asumiría la PPT del SICA en los tiempos establecidos.
Lea además: Delegado del régimen renuncia a la Secretaría del SICA
La Presidencia Pro-Témpore del SICA, según el sitio web del organismo, se encarga de presidir todas las reuniones de presidentes y de los Consejos del ministros del SICA, asimismo, indica su reglamento, el país que ejerce la PPT-SICA tiene la función de articular el trabajo de los gobiernos, los órganos e instituciones del Sistema para garantizar el desarrollo continuo de la Agenda de la Integración Regional.
La Presidencia Pro-Témpore se ejerce durante un período de seis meses, que según el orden de rotación establecido en su reglamento, a partir de criterios geográficos, es de norte a sur de la región. Es decir, empieza por Belice y sigue por Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y República Dominicana.
Actualmente la PPT-SICA la ocupa Honduras, bajo el gobierno de Xiomara Castro. El sitio web aclara que «los Estados que posean la condición de asociados u observadores no pueden ejercer la Presidencia Pro-Témpore».
Ortega estaría siendo presionado por Rusia
Sobre qué hubiese pasado si la dictadura orteguista cumplía con su advertencia, los expertos explicaron que todo hubiese seguido igual, incluyendo la presión del régimen por elegir a uno de sus candidatos como secretario general.
«Iba a seguir lo que actualmente está pasando, porque a los gobernantes no les interesa, asuma o no asuma la Presidencia Pro-Témpore Ortega, no va a haber cambio, se supone que Ortega está muy presionado por Rusia para que haya secretario y pueda avanzar el proceso de incorporación plena de Rusia al SICA como miembro observador, pero no se ve posibilidad del rumbo del SICA en los próximos meses», indicó el experto costarricense Murillo.
De acuerdo con la lógica de la integración centroamericana en ese escenario, explica Murillo, alguno de los presidentes de los países miembros debería de tomar la iniciativa para resolver la crisis institucional. «¿Esto va a ocurrir? No, a nadie, a ninguno les interesa tomar la iniciativa para restituir la estabilidad de la institucional centroamericana», reprochó.
Ante la situación actual, valoró Murillo, «Nicaragua entiende que estando con la PPT le puede ser más fácil acelerar lo de la Secretaría General del SICA».
En ese sentido, destacó que aunque asumir la PPT es «una vía» para promover y agilizar la elección «no significa que los presidentes centroamericanos vayan a aceptar los candidatos propuestos por Ortega».
Murillo consideró que Nicaragua «debe suavizar y tomar un lenguaje diplomático o algún país centroamericano toma la iniciativa, de lo contrario la crisis jurídica e institucional se puede profundizar».
Sobre los países centroamericanos indicó que «recordemos que en Panamá, Raúl Mulino tiene que asumir en los próximos meses, y Laurentino Cortizo no va a hacer nada. En Guatemala las prioridades son otras, lo mismo ocurre con Nayib Bukele; en el caso de Costa Rica, Chaves dice que habla muy a menudo con Ortega, pero no se sabe de qué hablan y evidentemente no serán temas centroamericanos yo no veo a Costa Rica tomando iniciativa en ese sentido, no parece que haya algo que vaya a cambiar en los próximos días, semanas y meses la actual situación».
De hecho, LA PRENSA le envió consulta a los cancilleres de Costa Rica, Arnoldo André Tinoco y al de Honduras, Enrique Reina, sin embargo, hasta la publicación de la nota no respondieron.
Crisis jurídica e institucional
Sobre la crisis jurídica e institucional, el experto costarricense mencionó que «si no hay secretario y expira el plazo que le corresponde a Nicaragua, pasaría a Costa Rica y no creo que Nicaragua apoye a Costa Rica, si este no apoyó a su candidato».
Carlos Cascante Segura, profesor de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Costa Rica, advirtió por su parte que se «abriría una jurídica sobre la legalidad de las decisiones de los órganos del SICA».
Murillo apuntó que de continuar sin secretario general la crisis sería «institucionalidad» y afirmó que «no recuerdo que hayan mecanismos de cómo resolverlo, porque desde la perspectiva de Ortega si se prolonga la ausencia de secretario, pienso que Managua va alegar que no se nombró para finalizar el período anterior y se va prolongando (aunque le corresponda a Costa Rica) hasta que uno de sus candidatos esté en la Secretaría».
Detalló que incluso «yo entiendo que algunos podrían estar pensando en el resto de Centroamérica es dejar que venza el período de Warner Vargas, y nombrar a un nuevo secretario que en el orden sería un costarricense, pero si no hay consenso, no hay proceso en el SICA».