Analistas políticos estiman que Laureano Ortega Murillo podría ser el sucesor de su padre. Foto: El 19 Digital

Críticos dicen que Laureano Ortega está siendo preparado para asumir el poder bajo el ala de su madre

Opositores y analistas políticos coinciden en que mientras el dictador Daniel Ortega y su esposa estén vivos, no cederán el poder, pero ya están "moviendo teclas" para su dinastía

La última aparición pública de Laureano Ortega Murillo, como protagonista en la segunda entrega de buses chinos este miércoles 16 de noviembre, confirma para algunos que él será el sucesor de la dinastía Ortega Murillo, sin embargo, para otros, mientras el dictador Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo estén vivos, ninguna sucesión está escrita en piedra.

El politólogo José Antonio Peraza explicó que el hecho de que Laureano tenga más protagonismo que los otros ocho hermanos no significa que vaya a asumir el poder desde ahora.

«Yo estoy convencido hasta los tuétanos que mientras Ortega tenga capacidad de hablar y de caminar, seguirá siendo el candidato eterno del Frente Sandinista, eso no va a cambiar a menos que se muera o quede inhabilitado por enfermedad», aseguró Peraza.

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El politólogo coincidió con otros analistas políticos en que la sucesora del poder sigue siendo Rosario Murillo y en todo caso, podría estar preparando a su hijo Laureano para que gobierne a su lado.

«Ella es la que va a mandar, ella es la que sigue, porque la que tiene la gran ambición de poder y la que ha gobernado es ella, por lo tanto la sucesora de Ortega va a ser ella, no Laureano. Pero Laureano ya va encaminado, por cualquier cosa, porque definitivamente están construyendo una dinastía», expresó el politólogo.

Rosario Murillo junto a Daniel Ortega en el aniversario del Ejército Nacional el 4 de septiembre de 2023. Foto: El 19 Digital

16 años en el poder

Ortega regresó al poder en 2007, desde entonces comenzó la concentración de poder en él y su esposa, los fraudes electorales, el establecimiento de un Estado-partido, la manipulación de las leyes y el irrespeto a la Constitución Política, todo desde la casa familiar en el sector del parque El Carmen, de Managua.

Fue en 2016 que Ortega se presentó a las votaciones presidenciales de ese año de la mano de su esposa Murillo, a quien impuso como vicepresidenta de Nicaragua, tras un proceso electoral sin credibilidad, con un Consejo Supremo Electoral (CSE) totalmente controlado por sus simpatizantes, sin la participación de la oposición y con escasa participación ciudadana. En las pasadas votaciones de 2021, Ortega y Murillo se reeligieron bajo las mismas condiciones fraudulentas y con todos los opositores políticos encarcelados.

Murillo y Ortega criaron nueve hijos, de los cuales seis son biológicos de ambos. Laureano Ortega, uno de ellos, es asesor presidencial para la promoción de las inversiones y representante del presidente para los asuntos con Rusia y China, países que son los más importantes aliados de la dictadura de Nicaragua.

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Laureano también es el único hijo de la pareja dictatorial que ha firmado acuerdos en nombre de su padre, es el que más viaja para representarlo ante los países con regímenes totalitarios y además es el más mediático por su afición por el canto.

Laureano Ortega Murillo cantando en una ópera. Foto de los medios oficialistas

El otro hijo que quiso figurar

Juan Carlos Ortega, también hijo biológico de Ortega y Murillo, intentó sin éxito incursionar en política en 2019, saliendo a la calle a leer pronunciamientos a favor de su padre, con el acompañamiento de sus amigos y de su novia, la ex miss Nicaragua, Xiomara Blandino.

A diferencia de Laureano, a Juan Carlos nunca le han confiado un cargo en la gestión pública. Solo se sabe que lo pusieron a dirigir un canal de televisión y una empresa de publicidad familiar, desde que su familia regresó al poder en 2007.

Juan Carlos Ortega Murillo frente a la oficinas de la OEA en Managua el 15 de noviembre de 2019. LAPRENSA/Captura de video

La otra hija mediática es Camila, la penúltima del clan familiar, quien dirige la plataforma de modas Nicaragua Diseña y es la asistente visible de su mamá. Daniel Edmundo Ortega, también hijo biológico de la pareja, es otro que ha sido visto acompañando a su hermano Laureano en los viajes oficiales.

«Una dictadura sin innovación»

El politólogo Peraza dijo que Ortega y su esposa están siguiendo el mismo guion de la dictadura somocista, que tras el asesinato del patriarca Anastasio Somoza García, se puso en marcha el plan de sucesión que involucró a sus hijos varones.

«Lo que están preparando es que si hay un desenlace imprevisto, que haya una transición ordenada, que fue un poco lo que hizo doña Salvadora Debayle cuando mataron a (su esposo) Somoza García. Uno de los hijos era presidente de la Asamblea Nacional (Luis Somoza) y el otro (Anastasio Somoza) estaba muy vinculado al Ejército, entonces lo que hizo fue acomodarlos. Es lo mismo que está haciendo doña Rosario, está poniendo todas las teclas en su lugar, para cuando llegue el momento fatal, la transición para ellos sea lo más ordenado y que nadie se oponga», valoró el politólogo.  

Laureano Ortega Murillo se perfila como el posible sucesor de la dictadura de sus padres. Foto: El 19 Digital

En ese sentido, a Peraza no le sorprendería que Laureano lance su candidatura a diputado y sea impuesto como presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua.

«Esta es una dictadura familiar sin ninguna innovación, que pone a sus hijos, que pone a sus hermanos, eso es lo que estamos viendo», agregó el politólogo.

La disidente del partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Dora María Téllez, al igual que el politólogo Peraza, duda que Ortega y Murillo vayan a ceder el poder mientras estén vivos, aunque sí reconoce que Laureano es el hijo en el que más han puesto empeño por destacar.

«Han perfilado a Laureano como el gran artífice de las relaciones con Rusia y China, y en el plano de las inversiones, tal vez están pensando en él como sucesor, yo pienso que mientras Daniel Ortega esté vivo y Rosario Murillo esté viva, pues nadie más que ellos van a estar en el centro del poder político», manifestó Téllez.

«Ella está luchando para asegurar la sucesión dinástica»

Un analista político que habló con LA PRENSA bajo condición de anonimato, manifestó que si acaso es real que hay una competencia entre los hijos que tienen en común Ortega y Murillo, Laureano ha logrado posicionarse debido a su papel de supercanciller, representando a la dictadura en las relaciones internacionales con los países totalitarios.

«Él ha logrado ser aceptado, bien apreciado en sus vínculos con los países totalitarios, que es el principal soporte de Ortega, él ganó la competencia, si hay alguna, pero insisto, no lo veo divorciado del binomio Rosario Murillo», dijo esta fuente.

El analista agregó que la próxima fórmula presidencial podría ser una madre y un hijo, superando otra vez todas las expectativas políticas, después de ver oficialmente en el poder a esposos presidente y vicepresidenta.

«Ella está luchando para asegurar la sucesión dinástica, pero pasando por ella, ella como la gran constructora de la sucesión dinástica y ella no se ve fuera», manifestó la fuente.

No es por méritos ni por capacidades

Acto de entrega de buses que presidió el hijo del dictador Daniel Ortega, Laureano Ortega Murillo, el miércoles 15 de noviembre de 2023. Foto de El 19 Digital

El político opositor Juan Sebastián Chamorro manifestó que es difícil conocer los criterios de Ortega y su esposa para tomar ciertas decisiones, pero lo que sí puede afirmar es que Laureano está en esa posición solo por ser hijo de los poderosos, no por méritos ni por capacidades.

«Estos muchachos no hacen nada que no sea con la directriz de sus padres, entonces, nada de lo que ha hecho hasta el día hoy ha sido producto de su propia iniciativa, de su propio talento, sino por ser el hijo de sus padres, que lo mandan a hacer sus cosas, alguna razón interna deben de tener ellos. Pero en todo caso, cuál de los hijos sea no es el punto, el punto es que es un hijo de ellos y eso no debe ocurrir, las dinastías, los reyes, son cosa del pasado», manifestó Chamorro.

Chamorro observó que en el acto de entrega de buses chinos que Laureano protagonizó el miércoles, no había nadie de la vieja guardia sandinista, lo que sigue confirmando que estas decisiones están en manos de Murillo, que ha relegado a los sandinistas históricos para poner a sus más leales en los cargos públicos.

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