Al dictador Daniel Ortega se le ha vuelto una práctica usual darle «alojamiento» a extranjeros prófugos de la justicia de sus países por «corrupción». Analistas políticos nicaragüenses coinciden en que la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, también quiere asegurar su refugio en Nicaragua.
De hecho, ya suman tres exfuncionarios hondureños señalados por actos de corrupción que se han refugiado en el país entre el 2022 y 2023. A dos de ellos la dictadura les otorgó incluso la nacionalidad nicaragüense. Aunque los casos más conocidos son los de los expresidentes de El Salvador, Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén.
La conjetura de los analistas se da luego de las declaraciones de Castro, este fin de semana, en la reunión del Grupo de los 77 más China, cuando denunció un supuesto bloqueo de Estados Unidos a Nicaragua. Pero sus declaraciones son falsas, ya que bajo Nicaragua no pesa ningún bloqueo.
Castro propuso que «los países del G77 +China nos comprometamos a rechazar y no cumplir con medidas coercitivas, con sanciones o bloqueos, contra nuestros países miembros”. Agregó: “Denunciamos enérgicamente el injusto bloqueo contra Venezuela y Nicaragua”.
Lea también: Presidenta de Honduras denuncia supuesto “bloqueo” contra Nicaragua. La realidad es otra
El analista político Enrique Sáenz señaló que «Ortega es un refugio de rufianes, corruptos y mafiosos de distintas partes del mundo, sean rusos, salvadoreños, guatemaltecos, hondureños, italianos o árabes», por lo que «seguramente doña Xiomara quiere asegurarse un refugio en caso de cualquier percance en su país, como ya ocurrió cuando su marido fue sacado en pijamas del poder, o con los expresidentes salvadoreños Funes y Sánchez Cerén».
El exdiputado y analista político, Eliseo Núñez, coincide en que las declaraciones de la mandataria hondureña «simplemente fue para quedar bien con Daniel (Ortega), porque el tema final es que gente como Xiomara y otros ponen por delante los vínculos ideológicos y otros tipos de vínculos antes del tema de los derechos humanos y de la democracia».
A juicio de Núñez, no ve ninguna otra compensación hacia Castro de parte de Ortega solo de «obtener la protección para algunas de las personas de su gobierno que puedan ser acusadas de corrupción y que puedan asilarse en Nicaragua. Es lo único que visualizo porque no le puede dar absolutamente nada más un régimen aislado», dijo Núñez.
Las sanciones individuales no son un bloqueo al país
Para Sáenz, «no es creíble que los disparates que grita doña Xiomara sean resultado de que no está bien informada. Seguramente sabe que Estados Unidos sigue siendo el principal destino de las exportaciones de Nicaragua; que Estados Unidos también encabeza la lista como origen de inversiones extranjeras y constituye, con mucha diferencia, la principal fuente de remesas».
Agregó que «seguramente también (Castro) sabe que hasta ahora las sanciones han recaído en las empresas del empresario Ortega: Bancorp, el banco de la familia; DNP, la empresa con la que exprimían los bolsillos de los nicaragüenses con los sobreprecios fraudulentos; Caruna, la falsa cooperativa que servía a Ortega para el trasiego de la cooperación venezolana (…) para señalar algunos. Así que la actitud de doña Xiomara, es comprensible, aunque inmoral».
Núñez también resaltó que «no hay ningún bloqueo sobre Nicaragua» pues «las sanciones son individuales y a algunas instituciones represoras».
Desde el estallido de la crisis sociopolítica en Nicaragua, en 2018, la dictadura de Ortega ha recibido sanciones individuales de parte de Estados Unidos y la Unión Europea por violaciones de derechos humanos y abusos de corrupción.
Honduras pertenece al sindicato de Cuba, Nicaragua y Venezuela
El analista político y exembajador de Nicaragua, José Dávila Membreño, declaró que «para Honduras, un pueblo que sufre pobreza, una democracia atrasada, una altísima migración, pues le ha caído un gobierno que fue electo popularmente, en elecciones democráticas, pero que se ha desviado de todas sus promesas».
Dávila afirmó que «lamentablemente tras la figura de doña Xiomara Castro está su esposo, Manuel Zelaya, un líder populista de izquierda, autoritario y totalmente dependiente de Maduro, en Venezuela; de los Castro, en Cuba; y de Ortega, en Nicaragua. Ellos son los mismos, es el mismo sindicato».
«Entonces la influencia de Manuel Zelaya sobre su esposa ha sido demasiada, a tal punto que doña Xiomara ha perdido a todos sus aliados, perdió a su vicepresidente, perdió bases, pero ahora ya está en el poder, ahora no le importa, y vemos que solo ha hecho desaciertos y dado declaraciones con poco conocimiento, porque Nicaragua no está bloqueada», agregó Dávila.
El exembajador recordó también que apenas llegó Castro al poder hizo un homenaje a Ortega como defensor de la democracia, por solidarizarse con su país luego del golpe de Estado del 28 de junio de 2009 a su esposo Manuel Zelaya, quien se refugió en Nicaragua bajo la protección de Ortega.

Ortega refugió y nacionalizó a exfuncionarios de JOH
En junio de 2022, Ortega otorgó la nacionalidad nicaragüense a los hondureños Ebal Díaz Lupián y Ricardo Cardona, exsecretario de la Presidencia de Honduras y exsecretario privado y jefe de Gabinete, durante el gobierno de Juan Orlando Hernández (JOH), y a sus familiares.
Díaz Lupián fue denunciado por el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) de su país, junto con otros seis funcionarios por el supuesto “desvío de fondos”, relacionados con el proyecto de las casas contenedores para las familias damnificadas durante el paso de los huracanes Iota y Eta. La investigación fue denominada como “El ilusionismo de ‘El hombre’ de atrás” y expone un acto de corrupción por más de 69 millones de lempiras (casi tres millones de dólares).
En cuanto a Cardona, el CNA publicó una investigación donde se vincula a un caso de corrupción en Sedis (Secretaría de Desarrollo e Inclusión Social), consistente en el otorgamiento de 581 acuerdos de nombramientos con altos salarios, sin reunir los requisitos legales.
Otro exfuncionario hondureño en Nicaragua
El 3 de septiembre de 2023 se conoció que el exfiscal hondureño, Óscar Fernando Chinchilla, se sumó a la lista de extranjeros que se refugian en Nicaragua, tras ser señalados de corrupción en sus respectivos países.