El Servicio Nacional de Migración de Panamá implementará a partir de este viernes 8 de septiembre nuevas disposiciones operativas y administrativas migratorias ante el incremento del flujo de migrantes. Entre las disposiciones están reducir la estadía de 90 a 15 días y el aumento de la solvencia económica de 500 a 1,000 dólares para «algunas nacionalidades», informó Samira Gozaine, directora de Migración.
La funcionaria panameña apuntó que los flujos migratorios de 352 mil personas a la fecha los ha motivado a establecer dichas disposiciones. También ajustarán las medidas operativas en todos los puestos de control formal, ya sea en el aeropuerto y puestos fronterizos para detectar aquellas personas que quieran entrar para mantenerse de manera ilegal en el país.
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«Vamos a reducir el período de turismo de 90 días a 15 días, luego de los cuales deberán pagar multa, es importante aclarar que no es para todas las nacionalidades, sino que (se hará) según perfilamiento, significa que las autoridades realizarán entrevistas previas para determinar si la persona que ingresa merece los 90 de turismo o 15 días y vamos a garantizar que esas personas salgan del país», apuntó.
En cuanto a la exigencia de solvencia económica como requisito para ingresar a Panamá dijo que «aumentaremos a 1,000 dólares, en la actualidad son 500 dólares que una persona debe presentar en el aeropuerto para quedarse 90 días al país, estaremos solicitando una solvencia mayor para 1,000 dólares en adelante».
Reiteró que el paquete de medidas «no solo es para frenar la escalada de migrantes irregulares por el Tapón del Darién sino también limitar el ingreso de personas con antecedentes o que no cumplan con el perfil de turista».
Aumentarán deportaciones y expulsiones
Asimismo, la funcionaria de Migración anunció que se reforzarán las deportaciones de personas con antecedentes penales y que sean consideradas de alta peligrosidad, asimismo aumentarán las deportaciones de migrantes irregulares a través de contrataciones de vuelos charter.
«Continuaremos con las deportaciones y las expulsiones de ciudadanos irregulares y con antecedentes penales utilizando las capacidades del Senan, trataremos de incrementar esas capacidades para poder duplicar o triplicar esos vuelos semanalmente de ser posibles, reforzaremos todas las expulsiones y deportaciones de ciudadanos irregulares», dijo Gozaine.
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De hecho, el Servicio Nacional de Migración de Panamá informó esta semana que deportó a un hombre nicaragüense «luego de verificar su estatus migratorio dentro del territorio nacional, se pudo confirmar que no mantiene registro de ingreso o salida por puestos de control».
Sin embargo, la mayoría de los migrantes que atraviesan la temida Selva del Darién —ubicada entre Colombia y Panamá— son venezolanos que buscan llegar a Estados Unidos, pese a que el gobierno de Joe Biden extendió el programa del parole humanitario para esa nacionalidad. Le siguen migrantes de Haití y Ecuador.
En abril pasado, la Organización de Naciones Unidas (ONU) estimó que durante 2023 unos 400,000 migrantes podrían atravesar el Darién, una cifra muy por encima de los casi 250,000 casos registrados el año pasado.