La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo continúa con su prolongada represión contra la Iglesia católica y la prohibición de todas las actividades religiosas. Este lunes 8 de mayo, cuando se celebran en el país los 43 años de aparición de la Virgen de Cuapa, la Policía bloqueó el paso a los católicos que peregrinaban hacia el santuario, en Chontales.
A diferencia de los años anteriores, en las actividades de esta mañana había poca presencia de feligreses católicos en el santuario, que tradicionalmente, desde el día anterior se empiezan a concentrar para participar en la vigilia, la cual fue suspendida este año, por “motivos de fuerza mayor”, según informó el Santuario Diocesano.
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La abogada e investigadora Martha Patricia Molina denunció a través de sus redes sociales que «desde ayer la Policía sandinista criminal está regresando y prohibiendo el paso a los peregrinos que se dirigen al santuario de Cuapa».
Fuentes de las organizaciones de la sociedad civil también confirmaron este lunes a LA PRENSA que este domingo la Policía «no dejó hacer la caminata» que realizan los peregrinos pagando las promesas recibidas.
«Bajaron a la gente de los buses y no les permitieron la entrada al santuario», agregó una de las fuentes.

La procesión en honor a la Virgen de Cuapa es una de las mayores que se realizan en Nicaragua, en la que participan devotos provenientes de todo el país.
El mensaje de paz de la Virgen de Cuapa
La Virgen de Cuapa se apareció el 8 de mayo de 1980 al campesino Bernardo Martínez (quien luego se convirtió en sacerdote) para traer un mensaje de paz en medio del conflicto armado entre el régimen sandinista que había llegado al poder y los miembros de la Resistencia Nicaragüense, conocidos como Contra.
“Hagan la paz. No solo la pidan, ¡háganla!”, fue el mensaje más significativo de la Virgen de Cuapa en esos tiempos de guerra.
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“Hagan la paz entre ustedes, no se contenten con pedirla. Si ustedes no la hacen, no habrá paz. Hablen entre ustedes, entiéndanse y nunca vayan a la violencia. Nicaragua ha sufrido mucho y seguirá sufriendo mucho si ustedes no cambian. No se aflijan. Yo estoy con ustedes, aunque no me vean. Una madre no olvida nunca a sus hijos. Invóquenme con estas palabras: Santísima Virgen, vos sois mi Madre, la Madre de todos nosotros los pecadores”, expresaba el mensaje.
Por su parte, la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) publicó este lunes en su cuenta de Facebook que en el 43 aniversario de las apariciones de la Santísima Virgen Maria en Cuapa, Chontales, «el pueblo santo de Dios hoy le canta y ora. Hoy recemos el santo Rosario, rogando por nuestras tristezas y esperanzas».

La guerra de Ortega contra la Iglesia católica
Los últimos años, la dictadura de Ortega y su esposa Rosario Murillo ha radicalizado sus ataques contra la Iglesia católica, encarcelando sacerdotes y prohibiendo todas las actividades religiosas afuera de los templos. En Semana Santa, la Policía persiguió a los participantes de las procesiones. Encerró a más de 10 personas, entre ellas feligreses que quisieron participar en la dramatización de la Pasión de Cristo y otros eventos alusivos a la Cuaresma.
Además, Ortega condenó a 26 años de prisión al obispo de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, y lo despojó de su nacionalidad, bajo acusación de “traición a la patria”, “menoscabo a la integridad nacional”, “propagación de noticias falsas” y “desobediencia o desacato a la autoridad”. Monseñor Álvarez es uno de los sacerdotes más críticos de la dictadura y había resistido los ataques de Ortega dentro del país hasta que fue encarcelado en agosto de 2022.
La guerra de Ortega contra la Iglesia católica lo llevó a suspender las relaciones diplomáticas con el Vaticano, tras una crítica del papa Francisco por la detención de sacerdotes en Nicaragua.