El papa Francisco nombró a monseñor Fortunatus Nwachukwu, arzobispo titular de Acquaviva, como secretario del Dicasterio para la Evangelización, sección para la Primera Evangelización y las nuevas Iglesias particulares. Entre el periodo 2013-2018 el prelado de origen nigeriano fungió como representante de la Santa Sede en Nicaragua.
El anuncio oficial de la oficina de prensa de la Santa Sede fue realizado el 15 de marzo pasado, y toma relevancia por la posición crítica que el religioso ha adoptado en contra del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo por las medidas represivas en contra de la Iglesia católica de Nicaragua, incluyendo la suspensión de relaciones con el Vaticano y el secuestro de monseñor Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa.
Hasta antes de su nombramiento, Nwachukwu se desempeñaba como observador permanente de la Santa Sede en la Oficina de Naciones Unidas e instituciones especializadas en Ginebra y en la Organización Mundial del Comercio (OMC), y Representante de la Santa Sede en la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Crítico
El 7 de marzo pasado, durante la 52ª Sesión del Consejo de Derechos Humanos que se celebró en la ciudad suiza, el líder religioso expresó la «profunda» preocupación del Vaticano por el recrudecimiento de la violencia en Nicaragua y los ataques a las libertades políticas y civiles, detenciones arbitrarias y deportaciones.
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«Es con preocupación que leemos en el informe el deterioro de la situación sociopolítica y de los derechos humanos en Nicaragua, con el aumento de las restricciones a la libertad de expresión, de reunión pacífica y de asociación, junto con medidas represivas contra quienes critican al gobierno, periodistas y defensores de los derechos humanos, así como contra miembros de asociaciones de derechos humanos, y contra miembros de la Iglesia católica», dijo en ese momento el prelado.
Un día antes, el 6 de marzo, Nwachukwu también externó su preocupación por el secuestro del obispo Álvarez, condenado por la justicia nicaragüense a más de 26 años de prisión, y dijo que el Vaticano estaba gestionando para lograr su liberación.
«Lo que sucede (actualmente) es como si yo no reconociera más la Nicaragua que tanto yo amé y amo”, declaró el religioso tras ser abordado por la periodista Leticia Gaitán de 100% Noticias.
Su carrera diplomática
Monseñor Fortunatus Nwachukwu fue ordenado sacerdote para la diócesis de Aba el 17 de junio de 1984. Es licenciado en Sagrada Escritura por el Pontificio Instituto Bíblico, con un doble doctorado en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Urbaniana y en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino.
En noviembre de 2012 el papa Benedicto XVI lo nombró nuncio apostólico en Nicaragua y, al mismo tiempo, le asignó la sede titular de Acquaviva como arzobispo.
En 2017, el papa Francisco lo nombró nuncio apostólico en Trinidad y Tobago, en Antigua y Barbuda, en Barbados, en Dominica, en Jamaica, en San Cristóbal y Nieves, en San Vicente y las Granadinas y en Guyana, así como delegado apostólico en las Antillas.