Los 19 meses que el politólogo José Antonio Peraza pasó en la cárcel por oponerse a la dictadura de Daniel Ortega no le quitaron ni por un segundo los ánimos de seguir luchando por la libertad y la democratización de Nicaragua.
«Yo estoy listo para la lucha política y si se abren los espacios en Nicaragua, que sepan que José Antonio Peraza va a ser el primero que va a estar allí. Yo no le tengo miedo a esa dictadura, yo no voy a retroceder y yo voy a seguir luchando por Nicaragua, hasta que Nicaragua sea libre», dijo este martes 14 de febrero, en conversación telefónica con LA PRENSA.
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Peraza es uno de los 222 opositores nicaragüenses que aterrizaron el 9 de febrero en Washington DC, tras ser desterrados de Nicaragua por la dictadura orteguista, que además les quitó su ciudadanía, para expulsarlos del país bajo una condición de deportación.
El politólogo, quien participó en la elaboración de una propuesta de reformas electorales en Nicaragua, no esperó mucho tiempo para reanudar su trabajo político ahora desde Estados Unidos, y este 13 de febrero se reunió con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, a través de las gestiones de su amiga Tamara Sojun, abogada venezolana y defensora de derechos humanos, quien también lucha por la libertad de su país.
La OEA es uno de los organismos regionales que mantiene una constante demanda de liberación de los presos políticos de Nicaragua y condena al régimen de Ortega por las violaciones a los derechos humanos que se cometen en este país a nivel oficial.
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Peraza dijo que habló con Almagro de la importancia de abrir un espacio político con Ortega, para obligarlo a hacer nuevas concesiones orientadas a la democratización de Nicaragua. El politólogo manifestó que hay que estar claros que Ortega no va a dar nada fácilmente, sino que hay que seguirlo presionando de diferentes formas.
«Daniel Ortega no nos va a conceder nada, la única manera en que nos va a hacer una concesión es cuando él sienta que si no da una concesión el costo de no darnos va a ser muy grande para él, para su familia y para sus allegados, entonces hay que concentrarse en ese as de esfuerzo», dijo el politólogo.
Además destacó la importancia de «concentrar esfuerzos», de consolidar una «oposición unida», de tener «un solo discurso», «un grupo listo para viajar a Nicaragua, organización, amenaza de sanciones, lo que se tenga que hacer para tener elecciones libres en Nicaragua», dijo.
Asimismo, Peraza manifestó que la liberación de los presos políticos es el resultado de la concentración de esfuerzos de la comunidad internacional.
«Él no quería sacarnos, nos sacó cuando se dio cuenta que estaba pagando un costo altísimo y estaba recibiendo muy poco. Yo lo que creo es que hay que buscar una estrategia concentrada para que se dé cuenta que va a pagar unos costos muy altos por seguir evitando la transición democrática», valoró.
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Peraza fue detenido en Managua el 26 de julio de 2021, desde entonces estuvo preso en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), mejor conocida como las cárceles del nuevo Chipote, donde además estaba otro grupo de opositores, entre ellos exdiplomáticos, empresarios, periodistas, dueños de medios de comunicación, estudiantes universitarios, líderes campesinos, sacerdotes, hasta disidentes del partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que lidera el dictador Daniel Ortega.
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El politólogo contó que en su encierro tuvo la oportunidad de conversar con el sociólogo y disidente sandinista, Oscar René Vargas, con quien compartió la certeza de salir muy pronto de la cárcel. Vargas calculaba en los primeros tres meses de 2023, según contó a LA PRENSA también. Peraza dijo que otros eran menos optimistas y creían que iban a pasar más años encerrados.
En sus 19 meses en el Chipote, dijo que procuró «hacer ejercicio, caminar, meditar para mantenerme cuerdo y mantenerme fuerte, como creo que lo logré».