Siete meses después de la fatídica noche del 17 de mayo, en que la niña desapareció y su madre murió mientras intentaban cruzar el río Bravo para ingresar a Estados Unidos, un juez federal ordenó a la Fiscalía especial de México que investigue la desaparición de Sofía Abigail Caballero Huete, de 4 años.
Su familia confía en que sigue con vida y acusan a las autoridades mexicanas de no hacer los esfuerzos necesarios para encontrarla y de no contactar a sus homólogos de Estados Unidos para ampliar la búsqueda en ese país.
Este martes 6 de diciembre medios mexicanos reportaron que un juez le ordenó a la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas (Fevimtra) abrir una carpeta de investigación por presunta trata en el caso de Sofía Abigail. La Fevimtra es dependencia de la Fiscalía General de la República (FGR) de México y el 28 de junio había notificado que no abriría dicha investigación. La instancia sustentó su negativa asegurando que el caso era competencia de la Fiscalía del Estado de Coahuila.
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El río Bravo se tragó el sueño de la reunificación familiar
Sofía Abigail era parte de un grupo de casi cien migrantes, la mayoría de Nicaragua y Venezuela, que el pasado 17 de mayo intentaron cruzar el río Bravo para ingresar de forma irregular a Estados Unidos. Ella viajaba en los hombros de su tío Nolvin Huete, hermano de su madre Irma Yaritza Huete, de 25 años.
En Estados Unidos, Hanier Caballero, quien migró tres meses antes, esperaba a su hija Sofía Abigail, su esposa Irma Yaritza y su cuñado Nolvin. Pero las turbulentas aguas del río Bravo acabaron con el sueño de reunificación de esta familia. El grupo estaba llegando al borde del lado estadounidense cuando el nivel del agua subió bruscamente y les hizo perder el equilibrio.
Nolvin se sumergió y aunque intentó pasarle la niña a su hermana que caminaba detrás de él, cuando salió a flote ya no las encontró. Dos días después apareció el cuerpo de Yaritza, en la zona de Piedras Negras, Coahuila. Según testigos, la niña fue rescatada con vida y entregada a las autoridades mexicanas. Aunque esta información no ha sido confirmada, la familia confía en que sea cierta.
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La Fevimtra había rechazado investigar el caso
La falta de control de las autoridades mexicanas retrasó el inicio de la búsqueda oficial de Sofía Abigail. Esto, a pesar de que en la vestimenta de la madre encontraron los documentos de identificación de la niña.
El 17 de junio la Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho (FJEDD) denunció ante la Fevimtra el presunto delito de trata de personas. El 28 de junio la dependencia respondió que no abriría carpeta de investigación por considerar que eso era competencia de la Fiscalía de Coahuila.
En julio la FJEDD impugnó la negativa y el pasado 10 de noviembre el juez de control Marco Antonio Fuerte Tapia resolvió que el Ministerio Público fue omiso y debe iniciar la carpeta de investigación, detalló el medio Animal Político.
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Consulados nicaragüenses se lavan las manos
Ahora la familia y la FJEDD esperan que la Fiscalía cumpla con la orden del juez. Tanto la familia como la fundación consideran que las autoridades han sido negligentes en la búsqueda de la menor. Confían encontrarla con vida, la búsqueda en las morgues tampoco ha dado resultados. Además, consideran que las autoridades mexicanas deben coordinarse con sus homólogos de Estados Unidos para ampliar la búsqueda a ese país.
También lamentan que las autoridades nicaragüenses sean indolentes ante esta y otras tragedias que enfrentan los migrantes nicaragüenses. Hanier Caballero, quien había llegado a Estados Unidos tres meses antes de la tragedia, acudió a un consulado nicaragüense en busca de apoyo, pero no consiguió nada.
“Hay mucha resistencia, dependiendo del consulado, no en todos. Pero hay una tendencia general en el sentido de que no se quieren involucrar más allá de las facultades formales, diplomáticas, que tienen. Y cuando los ciudadanos acuden a ellos para reportar una situación de desaparición, secuestro o alguna otra en contexto de migración, son muy pocas las respuestas positivas de apoyo. La respuesta suele ser, como en este caso, si algo sabemos, le informamos y hasta ahí”, dijo en junio pasado a Animal Político, Fabienne Cabaret, abogada de la FJEDD.
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