Morgues y funerarias saturadas, cuerpos sin identificar y en estado de descomposición, un sistema abarrotado por la gran cantidad de muertes de migrantes en el río Bravo y el lento proceso para identificarlos o repatriarlos es lo que reporta la organización Texas Nicaraguan Community (TNC) durante un trabajo de campo que realizó en Laredo, Texas, este 26 de agosto.
La organización señaló que alrededor de unos 200 cuerpos de migrantes que murieron en el río Bravo, entre la zona fronteriza de México y Estados Unidos, y que fueron recuperados del lado de Texas, yacen en una morgue y dos funerarias de Laredo; pero debido a que sobrepasaron la capacidad de los lugares y no hay condiciones de mantener los cuerpos, estos están empezando a ser enterrados tras ser colectada la información para registro y posteriormente tratar de localizar a sus familias o si estas llegan antes en busca de sus seres queridos.
El organismo llegó con una lista de 12 desaparecidos, la mayoría de estos se dieron en el río Bravo, pero solo un cuerpo pudo ser identificado, el de Francisco Javier Téllez. Actualmente cuatro están en proceso de repatriación.
«La problemática seria que logramos ver el equipo de trabajo que fuimos a Laredo, es que hay una cantidad enorme de cuerpos en la morgue, estamos hablando que excedió su capacidad (…) Entonces esa morgue ya no tiene la capacidad para recibir un cuerpo más», dijo uno de los miembros de la organización.
Lea también: Cuál es el procedimiento y qué costo tiene repatriar un cuerpo de México a Nicaragua
La representante explicó que cuando se da el deceso de un migrante en el río Bravo, y es rescatado del lado estadounidense, la patrulla fronteriza llega con el perito forense a tomar las huellas y fotografías de la víctima. Las funerarias, que tienen previamente un contrato con el condado de Maverick, del estado de Texas, son las encargadas de levantar los cuerpos del río y de enviarlos a las morgues estatales correspondientes.
Familias pagarían exhumación si cuerpos son enterrados
«¿Qué está sucediendo?, que las morgues están completamente llenas, que no hay espacio, entonces ellos están teniendo cuerpos en las funerarias, y son cuerpos de ahogados que tienen varios días de haber estado en el agua, en un estado de descomposición y ellos no los meten a refrigeración», refirió la representante.
De acuerdo a las explicaciones de las funerarias, y recogidas por la organización, los cuerpos que están en estado alto de descomposición son enterrados inmediatamente, una vez que son previamente identificados por las autoridades: toma de fotos, datos de ropa o algún elemento que pueda servir para identificarles y huellas en caso de que el tejido lo permita.
«El día de ayer (viernes 26 de agosto) nos notificaron que ya estaba la orden de que los cuerpos que ya habían sido levantados por las personas que están a cargo de levantar el archivo, debían enterrarlos inmediatamente porque ya no tienen capacidad, porque el olor ya se está saliendo del edificio y ya está siendo un problema netamente de la ciudad», expuso la organización.
Ante esta situación, el organismo aclaró que, si las familias tienen este tipo de casos y quieren repatriar los restos, incurrirán en el costo de la exhumación que es mucho más alto.
Inoperancia del cónsul nicaragüense
En el caso de los nicaragüenses que han muerto del lado fronterizo estadounidense, TNC destacó que la situación se torna peor por la «ineficiencia e inoperancia» del consulado, que hace que el proceso de repatriación sea más demorado de lo habitual.
La cancillería nicaragüense en Texas está bajo la administración de Samuel Trejos, quien tiene la responsabilidad, en primer lugar, de contactarse con las morgues de ese estado para brindar las descripciones físicas y de vestimenta de los desaparecidos y conocer si en esos lugares se encuentran los cuerpos de las víctimas. Sin embargo, esto no sucede, ha denunciado en reiteradas ocasiones el organismo.
Lea además: Tío del niño fallecido en río Bravo está vivo. “En su rostro hay tristeza y dolor”, dicen familiares
TNC resaltó que el papel de los demás consulados ha sido beligerante, tratando de identificar los cuerpos lo más pronto posible.
El organismo comenzó a trabajar en la repatriación de cuerpos nicaragüenses en febrero de este año, cuando comenzó una ola de muertes de migrantes en el río Bravo. Ante la pregunta sobre dónde estarán los cuerpos de los desaparecidos, contestó que, aunque en la morgue de Laredo está colapsada de cuerpos no identificados, ellos no tienen reportes del consulado que informe sobre los casos de nicaragüenses.
Sobre el caso de la niña Sofía Abigail Caballero Huete, desaparecida el 17 de mayo de 2022, TNC señaló que ni la morgue ni las funerarias reportaron tener el cuerpo de una niña. «La desaparición de esta niña es un misterio, porque lo que el fiscal de México nos dice es que del lado de México no se encontró».