El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo puso en libertad a los dueños de la productora Saxo Producciones, Salvador Espinoza y Xóchitl Tapia, pero bajo una condición: que salieran del país, confirmaron a LA PRENSA fuentes cercanas a la pareja.
«Justo anoche supe de Xóchitl Tapia y así es, ella fue puesta en libertad, pero (con la condición) de que si salía del país, otros me decían deportada», dijo la fuente bajo anonimato.
Por su parte, el músico Josué Monroy, vocalista de la banda Monroy y Surmenage, quien había sido detenido en la más reciente redada represiva del régimen, también habría sido liberado en días pasados bajo una figura de expulsión en que sería devuelto a su país de origen, El Salvador, pero ni el músico ni sus allegados han confirmado su paradero por seguridad.
Monroy habría brindado unas declaraciones el sábado 2 de abril, en las que dirigió un mensaje sobre las víctimas de abril en el concierto del 15 aniversario de Monroy y Surmenage, realizado en la Alianza Francesa, lo que podría haber causado su detención.
En el caso de Espinoza y Tapia, que solo tienen la nacionalidad nicaragüense, estarían siendo expulsados de su propio país, quedando como apátridas al arrebatárseles su derecho a vivir en Nicaragua. La pareja habría salido del país de inmediato, al cumplir con la condición exigida para su liberación y aunque se desconoce aún su destino, ellos ya estarían a salvo. Sin embargo, la expulsión representa una violación a sus derechos humanos y constitucionales.
En entrevistas anteriores con LA PRENSA, abogados explicaron que la figura de deportación «no es aplicable» a las personas que son nicaragüenses, es decir, que el régimen de Ortega no puede «desterrar» a un ciudadano cuando la nacionalidad de origen es Nicaragua, aunque haya sido nacionalizado en otro país.
La redada policial
Los integrantes de la banda habían sido detenidos por la Policía orteguista la tarde del pasado 12 de abril, cuando se encontraban en su vivienda. Ese mismo día también fue detenido Leonardo Canales, productor y director de La Antesala, sin embargo este fue deportado a su país de origen el 17 de abril.
Asimismo, la cantante de origen italiano, Emilia Arienti, quien compartía escenario con Leonardo Canales, también fue deportada luego de la redada contra los artistas. En el caso de Monroy, sus familiares comentaron que el 14 de abril agentes de la Policía allanaron por segunda vez su vivienda y se llevaron todos los instrumentos musicales y computadoras que encontraron.
En días anteriores algunos artistas comentaron que entre las razones que habría provocado los secuestros contra los artistas es que en el concierto por el 15 aniversario de la banda Monroy y Surmenage no se cumplieron las condiciones impuestas por Juan Carlos Ortega Murillo, hijo Daniel Ortega y Rosario Murillo.
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Las fuentes indicaron que el concierto lo suspendieron días antes de celebrarse. Pero SAXO Producciones realizó gestiones directas con Juan Carlos Ortega y se obtuvo la autorización, tras establecerse algunas condiciones que se escaparon del control de los organizadores y no se cumplieron.
Señalaron que al parecer estaban advertidos de que en el evento no se podían mencionar temas políticos. Sin embargo, durante la interpretación de algunas canciones que incluyen frases alusivas a las protestas de abril, los asistentes gritaron consignas sin que los organizadores pudieran evitarlo.