Daniel Ortega y la vicepresidenta designada Rosario Murillo optaron por callar y no referirse públicamente este miércoles a la declaración del embajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Arturo McFields Yescas.
Mcfields denunció a la dictadura de Daniel Ortega desde su representación oficial ante ese organismo, lo que se convirtió en el primer caso de denuncia pública a nivel internacional de un funcionario diplomático en funciones del régimen Ortega-Murillo.
Este 23 de marzo, Ortega apareció en el Centro de Convenciones Olof Palme junto a Rosario Murillo, para dar un «mensaje» por motivo del 42 aniversario de la Cruzada Nacional de Alfabetización (CNA) realizada en 1980 con el primer gobierno sandinista.
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Contrario a otras ocasiones, este discurso de Ortega tardó unos 15 minutos y no se refirió para nada a lo expresado por Mcfields esta mañana, funcionario que tildó de «dictadura» a la administración orteguista, y tampoco atacó a Estados Unidos, la comunidad internacional, opositores y obispos, como suele hacerlo en sus discursos.
El dictador se limitó a repetir como parte de su retórica que “el principal reto que tenemos es el de la paz”, y entregó medallas y reconocimientos a los mejores estudiantes del país y a maestros destacados. También felicitó a los menores presentes por su destacado desempeño en sus estudios.

Por otro lado, el dictador informó que el próximo 18 de mayo le entregarán la orden Augusto C. Sandino, como “héroe de la alfabetización”, al profesor Orlando Pineda, presidente de la Asociación de Educación Popular Carlos Fonseca Amador, quien estuvo en el acto.
En la actividad también estuvo presente la ministra de educación, Lilliam Herrera, el ministro asesor para temas de educación, Salvador Vanegas y la presidenta del Consejo Nacional de Universidad (CNU) y rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN Managua) y el jeque árabe Manssour Bin Mussallam, de la Organización para la Cooperación Educativa (OCE).
También participaron la joven Michelle Hernández, presidenta de la Federación de Estudiantes de Secundaria (FES), Loyda Barrera, directora ejecutiva del Instituto Tecnológico Nacional (INATEC) y Arturo Collado, secretario permanente de la Comisión Nicaragüense de Cooperación con la UNESCO.
Rosario Murillo también calla
Después de cada discurso de Ortega, Rosario Murillo suele brindar un breve discurso a medios oficialistas. En esta ocasión, su mensaje también fue breve y no mencionó nada sobre las declaraciones de McFields.
Durante el mediodía, en su acostumbrada alocución diaria a través de los medios oficialistas, Murillo, como es costumbre, leyó los reportes sobre salud, educación y anunció las actividades y programas de los próximos días.
Murillo también mencionó las gestiones que está llevando a cabo la representación de Nicaragua ante las Naciones Unidas (ONU), para impulsar una «resolución humanitaria sobre la situación en Ucrania», aunque el régimen orteguista no reconoce que ese país fue invadido por Rusia.
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Asimismo, Murillo manifestó que la embajadora de Nicaragua en Rusia, Alba Azucena Torres, sostuvo «importantes reuniones» en Moscú sobre «el desarrollo de planes y programas de amistad, de cooperación y de promoción de la vida» en ese país.
Tras la declaración de McFields, oficialmente la OEA informó que Nicaragua respaldaba la declaración de rechazo a la invasión de Rusia en Ucrania.
Horas después de la declaración pública de McFields, durante la sesión del Consejo Permanente de la OEA, el régimen de Daniel Ortega anunció a través de una nota de prensa que este ya no representa a Nicaragua y anunció que el embajador de Nicaragua en Washington, Francisco Campbell, está a cargo de la representación ante la OEA.
McFields, de profesión periodista, destacó en el campo mediático en 2006 cuando realizó una entrevista a la familia Ortega-Murillo en su emblemática casa de El Carmen en Managua.
Es hijo del poeta caribeño David McFields, quien también fue embajador de Nicaragua en el primer gobierno sandinista de los años ochenta, según menciona una nota del medio oficialista El 19 Digital, aunque no detalla de qué país fue embajador.
Cercanía con la primera dama
El poeta David McFields fue integrante del Grupo Cultural Gradas, movimiento de poetas y artistas que surgió en los años setenta, y del que es cofundadora Rosario Murillo, lo que explicaría su relación con la familia McFields.
El poeta McFields sigue siendo conocido hasta el día de hoy por su afinidad con el partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que encabeza Ortega, y es destacado en publicaciones en los medios de comunicación oficialistas.
En diciembre de 2019, el poeta McFields recibió un homenaje del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC) como reconocimiento a la promoción de la literatura y la cultura caribeña, tomando en cuenta sus orígenes afrodescendientes, ya que es oriundo del municipio El Rama, Caribe Sur del país.
Arturo McFields, tras trabajar en diferentes medios de comunicación de Nicaragua, viajó a Estados Unidos, donde inició su carrera diplomática en el 2011, cuando llegó a la Embajada de Nicaragua como agregado de prensa. Luego se conoció su nombramiento como ministro consejero en la OEA y en 2021 fue nombrado representante permanente con rango de embajador, tras la salida de su antecesor, Luis Alvarado.
McFields es el embajador de Nicaragua que se encargó de tramitar el proceso de salida de Nicaragua de la OEA.