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Leonardo Zacarías Corea (d), presidente de Aprodesni y William Ramírez Avendaña (i), directivo de la organización. Foto tomada de El 19 Digital

Aprodesni, la asociación con la que Ortega busca llenar el vacío del Cosep y Conimipyme

Las intenciones de conformación de Aprodesni nacieron en 2018, año en que el régimen de Ortega dio por “muerta” su alianza con el Cosep. Pese a declararse apolítica, la asociación ha dejado claro su respaldo al régimen

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Ante la ausencia del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y del Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conimipyme), el régimen de Daniel Ortega está pretendiendo crear su propio sector privado, al autorizar la creación de nuevas cámaras y dándole más protagonismo a la Asociación en pro del Desarrollo y Sostenibilidad de Nicaragua (Aprodesni), según indicaron especialistas consultados.

Un ejemplo de esto es que este año Aprodesni será la representación del sector empresarial en la mesa tripartita de discusión del salario mínimo nicaragüense. Además, recientemente el Gobierno ordenó eliminar de la junta directiva de la Empresa Nicaragüense de Importaciones y Exportaciones (Enimex) al representante del Conimipyme y colocó en su lugar a un delegado de Aprodesni.

La Gaceta, Diario Oficial, en su edición del pasado 14 de enero, informó que a través del Acuerdo Presidencial 03-2022 Ortega reformó el artículo 1 del Acuerdo Presidencial No. 55-2020 y por tanto la nueva junta directiva de Enimex está integrada por: un representante del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, quien la presidirá; un delegado de los ministerios Agropecuario y de la Economía Familiar, Comunitaria, Cooperativa y Asociativa; así como un representante de Aprodesni y un delegado de la Presidencia.

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Cabe destacar que la reforma se anuncia luego de que el pasado 13 de diciembre el régimen ordenó quitar la personería jurídica al Conimipyme, entidad ligada al empresario y aliado de Ortega, Leonardo Torres, y que representaba a la mayoría de las mipymes del país en la mesa tripartita del salario mínimo nicaragüense.

Por otro lado, en la misma edición de La Gaceta se dio a conocer que —a través del Acuerdo Ministerial 023-2021— el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio autorizó la creación de la nueva Cámara de la Empresa Nacional de la Construcción (Canacon), a la cual, a partir de ese mismo día, se le otorgó personería jurídica.

Ante estas acciones, especialistas en la materia indican que las intenciones de Ortega son construir su alianza con el sector privado de la mano de este bloque de empresas sandinistas, mientras se aísla aún más de la comunidad internacional, una acción que no le conviene para atraer inversionistas.

¿Qué es Aprodesni?

Las intenciones de conformación de Aprodesni nacieron en 2018, año en que el régimen de Ortega dio por “muerta” su alianza con el Cosep, luego que este reclamara una transición democrática tras la represión estatal contra civiles que exigían una derogación de la controversial y severa reforma a la Seguridad Social.

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Sin embargo, aunque la personería jurídica de Aprodesni fue autorizada por la Asamblea Nacional el 21 de febrero de 2019, según el decreto A.N.N. 8526, no fue hasta en octubre de ese mismo año que su junta directiva fue presentada al público.  

“Somos una asociación plenamente empresarial, sin distingo de banderas políticas ni de tamaño de ninguna naturaleza, nacida con el propósito de fomentar el empleo, buscar financiamiento y mantener una organización empresarial que trabaje por el desarrollo de Nicaragua”, se lee en el sitio web de la entidad.

Aunque en un principio la asociación se declaró “apolítica”, en mayo de 2019 emitió un comunicado rechazando el llamado a paro nacional hecho por la Alianza Cívica –y que fue avalado por el Cosep– y en los últimos meses han brindado declaraciones dejando en evidencia su posición de respaldo al régimen.

“Si dicen que Aprodesni es sandinista, o cualquier señalamiento despectivo, eso es vulgaridad”, expresó el presidente de la organización, Leonardo Corea, en una entrevista realizada por Confidencial en febrero del año pasado.

Leonardo Corea, presidente de Aprodesni. Foto tomada de la página de Facebook de la organización

Meses más tarde, específicamente en noviembre, Corea sostuvo durante la segunda asamblea de la organización que apoyaban la decisión del régimen de desvincular a Nicaragua de la Organización de Estados Americanos (OEA).

“¿Qué decimos? Apoyamos al Gobierno de la República de Nicaragua, en el sentido de su posición ante este organismo de salirse, renunciar, pero más bien denunciar a través de la carta correspondiente, cumpliendo precisamente con los procedimientos que se establecen, porque los niveles de injerencia, el irrespeto hacia nuestro país ya es demasiado”, agregó.

Según su sitio web, Aprodesni ya tiene una red de 360 empresas organizadas en cámaras empresariales de diferentes rubros como Construcción, Minas, Energía, Transporte, Ganadería, Comercio y servicios, Industrias alimenticias, Automotriz, entre otras.

LA PRENSA se comunicó con el presidente de la organización, pero declinó responder las consultas.

Pide ajuste salarial del 4 por ciento

Para este 2022, Aprodesni es la nueva representante del gremio empresarial en la mesa de negociación del salario mínimo nicaragüense, y prevé un reajuste salarial de entre 3.5 y 4 por ciento, inclusive mayor del 4 por ciento.

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“En nuestras estimaciones primarias, a través de la Cámara de Construcción, que es la que ha estado siendo parte de las sesiones de negociación del salario mínimo, se estimaba 3.5 o 4 por ciento. Arriba inclusive del 4 por ciento del incremento del salario mínimo”, declaró Corea el pasado 11 de enero a un medio de comunicación oficialista.

Y agregó que, respecto a la posibilidad de un mayor aumento, “debemos ser muy responsables porque implicaría una afectación mayúscula en el desarrollo empresarial, y cualquier cosa que se pueda traducir en esos niveles, aunque se le suba el salario al trabajador, después eso te lo reaplican en los precios de los productos”.

El representante de Aprodesni también llamó “a todos los sectores empresariales que se unan, con el fin de potenciar el desarrollo y crecimiento de la economía de Nicaragua”, e invitó a las micro, pequeñas y medianas empresas a ser parte de dicha organización.

Miembros de la junta directiva de Aprodesni en 2019. LA PRENSA/Archivo

“Nuestra organización empresarial precisamente tiene una división para tener un nivel de atención de estas capacidades. Con ello esperamos establecer un nivel de relación y nos ponemos a su disposición, precisamente para que ellos se puedan integrar y que no haya mayores afectaciones en su desarrollo”, indicó.

¿Por qué este año se contará con Aprodesni como representación de parte del sector empresarial? En los últimos meses las represalias en contra de miembros del Cosep se han incrementado. El pasado 21 de octubre el régimen ordenó encarcelar al presidente y vicepresidente del Cosep, Michael Healy y Álvaro Vargas, respectivamente. Ambos fueron detenidos por la Policía por una supuesta investigación por lavado de dinero. Además, el expresidente de la organización, José Adán Aguerri, también está encarcelado desde el 8 de junio del año pasado.

Michael Healy (i) y Álvaro Vargas (d). LA PRENSA/Archivo

¿Ortega está intentando crear su propio sector privado?

Un exdiplomático y analista político, quien prefirió el anonimato por temor a represalias, indicó que es posible que la intención de Ortega —al autorizar la creación de nuevas Cámaras y darles protagonismo a asociaciones como Aprodesni— sea intentar crear su propio sector privado.

“El problema es, por un lado, la obsesión centralista de Ortega y Murillo, el afán de control absoluto, la desconfianza y el miedo que marca la actuación de la dictadura. Es muy difícil crear o tratar con organizaciones, sobre todo de carácter empresarial privado, que siendo representativas sirvan únicamente para aprobar lo que diga el Gobierno”, indicó.

Siguiendo esta línea, precisó que si se trata de organizaciones “fantoches” dejan entonces de ser representativas, pero si son representativas tendrán que defender los intereses gremiales y entrar en contradicción con la dictadura.

“Es lo que está sucediendo ya con numerosos empresarios que en el pasado han sido colaboradores de Ortega y hoy están siendo apartados y castigados por expresar críticas a las políticas dictatoriales. Encima están los riesgos de sanciones individuales, para todos aquellos colaboradores o cómplices de la dictadura, sanciones que significan la muerte civil para cualquier empresario colaborador”, sostuvo.

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A criterio del especialista, existe otro problema más estructural y tiene que ver con el impacto económico global que tienen las violaciones de los principios democráticos y los derechos humanos. Esto genera un mayor aislamiento de Nicaragua de la comunidad internacional, del mundo occidental, de Estados Unidos, de América Latina y de la Unión Europea, que es con quienes Nicaragua mantiene la mayor parte de sus relaciones económicas y comerciales.

“Esto conlleva un clima de incertidumbre, de inseguridad, que tiene un impacto negativo en las inversiones y que no va a cambiarse con la invención de farsas de diálogos con organizaciones fantoches”, mencionó.

Por lo tanto, considera que la dictadura “seguirá engañándose y tratando de engañar a la gente y a sus cada vez más reducidos seguidores; pero eso no detendrá el hundimiento mayor en la crisis. Se trata de contradicciones que no serán resueltas a menos que exista una transición democrática que devuelva legitimidad a los gobernantes y garantice el regreso de las libertades ciudadanas”, concluyó.

“El poder económico que tiene el Frente Sandinista está basado en corrupción”

Por su parte, un economista y consultor externo, quien también prefirió el anonimato, coincidió con el experto antes mencionado y considera que esta es una situación que el régimen viene trabajando desde hace tiempo.

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“Desde el año pasado, el Gobierno está buscando cómo crear un interlocutor privado, con determinada fuerza y reconocimiento para establecer con él las relaciones del Estado y tenerlo como sector privado, por eso es que están presos los principales representantes del Cosep”, indicó.

A su criterio, después del estallido de la crisis sociopolítica de 2018 “se ha observado que la base empresarial del Frente se ha venido haciendo más dinámica. El poder político del Frente Sandinista es un poder con una base económica muy fuerte, poderosa y basada en corrupción, por eso es que en definitiva es muy difícil derribar esta dictadura”

“Ahora el reto de Ortega es cómo hacer a estas organizaciones públicas, que se reconozcan, que el mundo las reconozca y que parezcan independientes. Es difícil, ese es el desafío que tiene el Frente para poder establecer y organizar un ‘sector privado’, entre comillas, a fin de que sirvan de interlocutores”, señaló.

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