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Transporte terrestre valora ampliar frecuencia de viajes desde Nicaragua. Tome nota de los requisitos si piensa salir del país

Pese al contexto del Covid-19, viajar por tierra sigue siendo la opción más accesible y frecuente para los nicaragüenses. Si piensa viajar fuera del país por tierra, estos son los gastos y requisitos que deberá asumir

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Tras la caída gradual del flujo migratorio terrestre en contexto de pandemia por las restricciones sanitarias en la región, al cierre del primer semestre del año los viajeros nicaragüenses vuelven a agarrar maletas y aumentan la demanda de boletos en las empresas de transporte terrestre que viajan a Centroamérica, sobre todo a Costa Rica, reportan empresas con oficinas en Managua.

Oscar Alfaro, gerente de Transnica, una de las empresas que viaja de Nicaragua a Costa Rica y Honduras, y viceversa, informó que a partir de esta semana su empresa ofrece tres viajes a la semana hacia el vecino del sur (miércoles y viernes a las 9:00 a.m. y domingo a las 7:00 a.m.). «Esto a razón de un incremento en los usuarios, no solo de Nicaragua sino también desde Costa Rica», indicó. Además que dentro de un mes se pretende habilitar otro viaje, pero a través de la frontera Las Tablillas-San Pancho y para finales de año llegar a una o dos salidas por día.

Nicabus es otra empresa que llega a Costa Rica y que por ahora solo confirma dos viajes a la semana (jueves y domingo, saliendo ambos días a las 8:30 a.m. de Managua), pero la gerencia está evaluando sumar un viaje más, que serían los martes. Sin embargo, esta frecuencia no igualaría a la mantenida previo al cierre de la frontera del lado tico durante el periodo más crítico del Covid-19.

Transporte terrestre
Parte de los pasajeros del bus que viajó el pasado domingo 27 de junio, de Managua a San José, Costa Rica. LA PRENSA/J. FLORES

En una publicación anterior LA PRENSA evidenció el aumento de solicitudes de pasaportes en las delegaciones de la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) en Managua, en un contexto represivo del régimen de Daniel Ortega. Unos lo hacen luego de haber decidido migrar, principalmente hacia Costa Rica, y otros para tener el documento listo en caso que la situación del país los termine forzando. El resultado es de filas largas de solicitantes todos los días.

Tome nota

Si está planeando salir de Nicaragua en los próximos días o semanas, y lo hará vía terrestre, es importante que conozca las opciones de transporte, el horario de los buses, las exigencias migratorias y sanitarias a cumplir dependiendo de su destino y los gastos por viaje. LA PRENSA detalla lo que tiene que saber antes de empacar maletas.

De ser Costa Rica su destino, puede hacerlo en un viaje directo con cualquiera de las tres empresas de transporte privado que llegan a ese país, o bien, hacerlo transbordando. Para cualquiera de las opciones se debe pagar un seguro de viaje (cuyo costo varía dependiendo de la aseguradora y del tiempo que vaya a permanecer en ese país) —en lugar de la prueba Covid-19 que ya no es requerida para ingresar— y además completar el pase de salud y así obtener el llamado código QR (que debe tramitarse dos días antes). A esto se suma al requisito de la visa, que tiene un costo de 32 dólares, más tres dólares para pago de cita.

Si va a Panamá, igual debe asumir el pago del seguro de viaje, cumplir con el pase de salud y la visa costarricense, solo que en este caso es de doble tránsito, cuyo costo es de 71 dólares. Para ingresar a territorio panameño es necesario presentar la tarjeta de la fiebre amarilla, solvencia económica de 500 dólares, la prueba Covid-19 y el pase de salud de ese país.

Ticabus, empresa de transporte que tiene la ruta Managua-Panamá, explica que es exigido brindar la dirección del hotel o casa del familiar en que se hospedará. Si la persona que visita es nicaragüense, tiene que gozar de residencia en el país y estar al día con su estatus migratorio.

No olvidar requisito de Honduras

Si su viaje es con dirección a Honduras, El Salvador o Guatemala, debe entrar a la página web del Instituto Nacional de Migración (INM) y cumplir con el prechequeo que exigen las autoridades de ese país. Este debe realizarse una semana antes de viajar, sin importar que solo vaya de tránsito. Es decir, que Honduras no sea su destino final.

Contrario a Costa Rica, en Honduras, El Salvador y Guatemala no se le exige a la persona un seguro de viaje, pero sí llevar la prueba PCR negativa, de lo contrario no la dejarán cruzar la frontera y de ir en una de las empresas de transporte ni siquiera podrá abordar el bus, esto para evitar que el pasajero se quede a su suerte en la frontera, sea El Guasaule, Las Manos o El Espino.

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Desde Nicaragua son dos empresas de transporte las que llegan a El Salvador y Guatemala y que también salen en la madrugada. Una de estas mantiene una salida diaria y si el destino era El Salvador, tiene espacio disponible a partir del martes 6 de julio, esto por la alta demanda de viajes que reporta hacia ese destino. La otra sí tiene asientos disponibles para cualquiera de estos días.

Cruce por puntos ciegos

Brincar la frontera por puntos ciegos es una práctica que se da desde hace décadas en el tema de la migración. Antes era por el hecho de no tener recursos o la negación de visa —en el caso de viajar a Costa Rica que lo requiere—, pero en el contexto de la represión orteguista aumentó y pasó a ser por el peligro de que las personas fueran arrestadas por las autoridades nicaragüenses al haberse involucrado o vinculado en las protestas sociales, o por ser una cara visible opositora.

En el contexto de la pandemia del Covid-19 se ha sumado un tercer aspecto: hacerlo por puntos no regulados para disminuir el gasto del viaje, al no ser necesario pagar el seguro de viaje que exige Costa Rica para entrar a su territorio.

En cualquiera de los casos, la migración irregular sea centroamericana o regional supone grandes riesgos y peligros para los viajeros que se ven expuestos a las inclemencias propias de los caminos y veredas que deben tomar, pasos por ríos o incluso se exponen a ser estafados, violentados o asesinados por coyotes —traficantes de personas— o bandas de crimen organizado de tráfico de personas o drogas.

Empujados a salir

Empujados por la pobreza y los gobiernos autoritarios y violadores de derechos humanos, miles de nicaragüenses migraron hacia otros países en décadas pasadas, siendo Costa Rica el destino principal por su cercanía y estabilidad económica. Aunque el desplazamiento ha sido permanente, a partir de 2018 se volvió a disparar el flujo con la represión desatada por el régimen de Daniel Ortega, que ningún diálogo nacional pudo ponerle fin y en las últimas semanas se ha profundizado.

Datos conservadores de organizaciones civiles costarricenses indican que la comunidad nicaragüense radicada en el país asciende a 200,000 personas. Otras hablan de hasta medio millón. Por otro lado, la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) revela que solo entre 2018 y abril de 2021 más de 108,000 nicaragüenses tuvieron que abandonar su país. De estos, Costa Rica ha acogido a 85,000 personas y se espera que continúe la oleada migratoria por agravarse la crisis sociopolítica cuando faltan menos de cinco meses para las elecciones presidenciales.

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