Covid-19

Funerarias. LA PRENSA/ARCHIVO

Funerarias de Managua contradicen cifras congeladas del Minsa sobre muertes asociadas al Covid-19

El temido rebrote del virus tras las vacaciones de Semana Santa que advirtieron médicos independientes, se ve reflejado ya en las ventas de ataúdes y contratación de servicios funerarios

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Mientras que el Ministerio de Salud (Minsa) reporta cada semana solo una persona fallecida a causa del Covid-19 —cifra que mantiene congelada desde octubre de 2020 tres funerarias de la capital revelan un aumento en la demanda de féretros y señalan que se debe a servicios para casos Covid-19. Esta nueva tendencia en funerarias se sumaría a las señales de un rebrote en el país, donde médicos independientes ya registran más hospitalizaciones, aumento en las consultas vía telefónica y más colegios privados suspenden clases presenciales por la confirmación de casos positivos entre la comunidad educativa o familiares de los mismos.

Tres funerarias explicaron a LA PRENSA que desde hace dos semanas, y pese al hermetismo de algunos familiares (clientes) solicitan más servicios para sepultar personas que fallecieron a causa del virus. Pidiendo guardar sus identidades y nombres de sus negocios, trabajadores y propietarios coinciden en que ellos saben que se trata de un caso Covid-19 no porque las familias se los confíen, sino porque al llegar a la morgue de los hospitales les indican que deben llevar al difunto directo al cementerio. O porque el morguero se los confirma con señas para que tengan más cuidado y tomen medidas extras de protección al manipular el cadáver y prestar sus servicios.

«La demanda no es como la del año pasado, que nos quedamos prácticamente sin ataúdes, pero sí ha aumentado. Antes de Semana Santa el promedio era de tres cajas a la semana y a partir del 15 de abril pasó a ser de entre seis y siete por semana. La mitad ha sido de fallecidos por Covid-19, lo sabemos porque los hemos llevado directo al cementerio o nos han dicho en el hospital», indica el administrador de una funeraria de Managua.

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Otra fuente funeraria expone que antes de Semana Santa la cantidad de servicios era de 10 a 12, pero que en su caso aumentó a 16 y 24 en las últimas dos semanas.

«Nuestra funeraria también ha tenido un aumento, que ha sido el doble y varias de estas muertes por Covid-19. Si uno se pone a sumar el aumento de cada funeraria puede tener una idea de cuánta gente está muriendo», dice la tercera fuente funeraria.

El incremento se da en un contexto de más hospitalizaciones por el virus, aumento en las atenciones vía telefónica brindadas por la Unidad Médica Nicaragüense y la suspensión de clases presenciales en al menos 12 colegios privados por la confirmación de casos positivos o vínculos con ellos.

El dolor y la desinformación

El administrador de una funeraria también expone que se dan casos en que una persona muere por Covid-19 y que la familia igual realiza vela con cuerpo presente, sepultándola hasta el siguiente día. «Me parece que es por descuido del Minsa, al principio de la pandemia eran más cuidadosos en ese aspecto», asevera, refiriéndose a las orientaciones que organizaciones de salud internacionales emiten para estos casos: no velas y sepulturas inmediatas para evitar la contaminación y propagación del virus.

Sobre la falta de cautela de alguna familias al velar a sus parientes que fallecieron en la salas Covid-19 —llamados fallos respiratorios en los hospitales—, la doctora pediatra infectóloga María Mercedes Somarriba, miembro del Comité Científico Multidisciplinario (CCM), expone que no es recomendable además porque los velorios son puntos de aglomeraciones y donde está el ataúd son espacios cerrados.

«También la gente muchas veces besa y abraza a sus muertos y eso no está permitido (en contexto de pandemia). Lo ideal es que no hayan velas. Que pasen del hospital al cementerio y cuando vayan al cementerio que sea solo el núcleo familiar el que esté presente y con distancia», insiste Somarriba.

El epidemiólogo Rafael Amador aclara que es a través de la inspectoría sanitaria que deben garantizar que se cumpla con los entierros inmediatos, conocidos en el país como entierros exprés. «Asumo que el Minsa orienta que la sepultura sea inmediata, pero por la cantidad de entierros súbitos que se dieron en mayo y junio del año pasado, y ojalá no vuelva a suceder, la cantidad de supervisores e inspectores que hay no creo que sea suficiente, que haya capacidad de personal».

Situación en los cementerios

En un recorrido realizado este viernes por LA PRENSA, se constató que los cementerios públicos de Managua permanecen cerrados y que el ingreso de los visitantes es controlado por los guardas de seguridad. Si se da un entierro, sin importar la causa de muerte, la entrada es regulada por los vigilantes. La mayoría de entierros exprés que hubo el año pasado fueron en los camposantos públicos.

Sin embargo, la magnitud del brote del año pasado abarcó a los cementerios privados. Empleados confiaron a este medio de comunicación un aumento en el promedio de sepelios. En las últimas dos semanas ha habido un pequeño aumento de compras de lotes en Jardines del Recuerdo.

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El cementerio Oriental, ubicado en el Distrito Cuatro de Managua, no tiene lotes disponibles, quien entierra es porque conserva espacio a través de bóvedas. LAPRENSA/R.FONSECA

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