Edgard Espinoza

Pronóstico de las elecciones

Según analistas, parece que los nicaragüenses no ven un cambio de dirección del país en estas próximas elecciones presidenciales de noviembre 2016, porque simplemente no hay por quién votar.

A las urnas podrán ir a ejercer el voto los diezmados militares y policías con vestimenta de civiles, los empleados públicos que irán obligados para poder conservar el hueso, más las ignorantizadas turbas que en total sumarán un 25 por ciento de la población apta para votar. Esa cantidad será presentada por el CSE como el 80 por ciento de la población de votantes y con esos cómputos, alcanzarán y escribirán su propia y falsa gloria nuevamente. Los nicaragüenses ya saben esto y su reacción es encogerse de hombros por ahora.

Esta reacción es así porque a mi juicio los políticos tradicionales siguen siendo cadáveres corruptos e insepultos cuya visión y perspectiva de nación se mide con las ansias que tienen de una diputación o cualquier otra forma de asegurar un cargo político, que les retribuya dinero para su subsistencia. Eso es, según mi opinión, lo que tenemos en la oposición, un montón de eunucos oportunistas que le facilitan hacer el juego sucio a Ortega.

Hemos visto que se embarcan en alianzas inútiles en las que solo prevalecen los intereses individuales y de grupitos pero que no tienen ningún interés para la nación. El país ni se entera. Luego, las alianzas se rompen, se desintegran, siguen con las deserciones o renuncias de miembros de un partido hacia otro y viceversa bailoteando en un círculo de volteretas inútiles e inservibles.

¿Qué hacen? ¿Nadie piensa en el daño mortal que estos políticos le hacen al país? ¿Son incapaces de comprender que están haciendo un juego bajo? Si hacemos una encuesta en estos momentos (febrero de 2016) con ellos mismos, pidiéndoles que contesten si cualquiera de los partidos (PLC, PLI, MRS, etc.) tiene alguna posibilidad de ganar en las próximas elecciones presidenciales de noviembre (arriesgo mi lengua si no es así), ninguno podría afirmar tener la mínima posibilidad. Y si alguno dice que sí, ya saben, político al fin, lo diría aunque sea para hacer el show, nada más.

¿Qué desea el nicaragüense? Reuniendo lo que escucho a mis coterráneos, además de la constante frustración sobre el desempleo lo que hay es la emigración sin precedentes de hombres y mujeres a buscar trabajo a los países vecinos, la impunidad de los malhechores del partido en contra de la población, en la injusticia de una Corte Suprema de Justicia y un Consejo Supremo Electoral partidistas, la corrupción en todos los niveles del gobierno, el despilfarro idiota en propaganda, el costo salvaje de la custodia presidencial en el país más pobre y tercermundista de Centroamérica, en el abuso a los más débiles, la falta de cumplimiento constitucional para que los que viven en el exterior puedan votar, etc., etc.

El nicaragüense desea que vuelva la armonía y la paz a la nación para que gocemos de una verdadera democracia en la que podamos confiar que los recursos del país sean usados para provecho de todos y no para el enriquecimiento ilícito de unos malandros oportunistas y traidores.

Finalmente, debo decir que para mí el cambio que deseamos, por lógica y por historia, no puede ser electoral.

El autor es nicaragüense residente en Hialeah, Florida, Estados Unidos.

Opinión cambio elecciones presidenciales Pronóstico archivo

COMENTARIOS

  1. alfer
    Hace 11 años

    Entonces Edgard Espinoza : 1 ) si el cambio no puede ser por la via electoral, porque no te venis a Nicaragua para estar al frente de cualquier otra via ?. 2 ) Como garantizas que si tuvieras la oportunidad y dejaras de encogerte de hombros, serias un Politico honrado, inmaculado y santo varon ?. 3 ) Como siempre sale el pensamiento «democrata», que todo el que piensa diferente es «ignorantizado, servil, Borrego,etc,etc,».

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