Juan Velásquez Molieri

El silencio de los intelectuales ante la dictadura

Una reciente madrugada de insomnio evocaba a Fernando Gordillo, amigo, vecino, jefe mío de lobatos en mi grupo scout del IPM La Salle en 1953. Fernando, propietario de una moral inagotable, honrado y consecuente, ¿qué haría ante esta dictadura…?

En el insomnio me asaltó otra pregunta: ¿por qué actualmente las voces de los intelectuales no se escuchan contra esta dictadura, como clamaron desde 1940 hasta 1979? Sé de la profusa actividad intelectual opositora en las décadas entre 1940 y vi las previas a 1979, en las que se observaba la presencia de intelectuales a favor de lo que ya era y es un mito llamado revolución, pero que ahora guardan silencio ante la actual dictadura, excepto muy pocas voces.

La base intelectual somocista tenía pies de barro. Pero la base intelectual prosandinista tuvo una descomunal y profusa propaganda y apoyo de la prensa derechista, y que parcialmente ayudó a colapsar al régimen.

Paralelamente la correlación —antisomocismo, sandinismo-universidad— fue siempre detonante desde las violentas reacciones de universitarios en 1944 hasta las hermosas marchas de estos en los setenta, en cuya vanguardia marchaba el bien recordado Alfonso García, de Boaco. ¿Pero actualmente…?

En una reciente actividad de jóvenes cuentistas me atreví a preguntar a uno de ellos la razón de su silencio. Anonadado, no pudo responder y fue auxiliado por adultos intelectuales presentes. En aquellos violentos años la “intelectualidad” tenía una motivación denominada somocismo, alentada y sostenida por medios de comunicación.

Pero en un paréntesis caben desde Gustavo Alemán Bolaños con su Somoza, un Lombrosiano , hasta los poemas de Leonel Rugama, que nos leía ante el aguado café de la cafetería La India. Y después su inagotable heroísmo y sacrificio. ¿Pero… actualmente? Después de 1979 quienes manejaban el poder crearon una división entre los sometidos en la ASTC, los que prefirieron “abstenerse”, y los que nos opusimos al régimen. Pagué por ello con el silencio que me impusieron queridos amigos poseídos por el fundamentalismo.

Los decepcionados callaron; otros, sin fuentes de trabajo, nos fuimos al extranjero, otros a enseñar como docentes en Estados Unidos; la combatividad de los sesenta y setenta cesó. Aquella mayoría de intelectuales que se plegó al sandinismo no puede atacarlo hoy porque sería atacarse ellos mismos. Desde 1979 pocos permanecimos fieles a la democracia y a la amistad del maestro Pablo Antonio Cuadra (PAC): Mario Cajina Vega, Ramiro Argüello, Luis Vega, Salvador Murillo, Francisco Pérez Estrada, Franklyn Caldera, Adriana Guillén, Jorge Eduardo Argüello Sansón, Emilio Balladares Cuadra, Jorge Eduardo Arellano, pocos mas, y yo. En 1990, los ASTC de antes se unieron al MRS que han abandonado.

El lema “A la Libertad por la Universidad” fue tergiversado y en los sesenta en su seno se forjó aquel CUNN de mafiosos universitarios que años después desgobernaron el país y sometieron a los intelectuales de aquel tiempo. La UNAN fue el nido donde se forjó la dictadura sandinista. No tengo la menor duda. Hoy en día poquísimos mixtifican sus protestas en los periódicos locales. Aquella libertad hacia o desde la universidad ya no existe.

La ausencia de un conductor como el querido maestro, PAC, gran nicaragüense del siglo XX, incide en el desaliento de los nuevos intelectuales de hoy. Ahora los combativos muchachos opositores de ayer somos los viejos de hoy. No hay suplementos literarios, y lo peor, no hay voces nuevas que protesten ante la dictadura.

El silencio de la protesta de la intelectualidad nicaragüense es el efecto de un máxime mea culpa de intelectuales que están dejando a otras generaciones la lucha que ellos vergonzosamente han abandonado.

El autor es abogado

Opinión dictadura Nicaragua archivo

COMENTARIOS

  1. Santiago de Compostela
    Hace 11 años

    Muy buen artículo, y acierta su autor al afirmar que se debe a la profunda vergüenza de los intelectuales que pertenecen a la generación que prometió revolución y deja otra cosa peor. Pero hay más. Las voces más jóvenes nacieron y crecieron durante los 80 y los 90, con una combinación decadente en la cual se mezclan aires revolucionarios con proyectos mercantiles. Les resulta más rentable vender sus obras que hacer patria, aunque lloren de camino al banco.

  2. PORQUE DEJO DE SER MODA SER ANTI DICTADURA
    Hace 11 años

    “Por qué actualmente las voces de los intelectuales no se escuchan contra esta dictadura?” Porque el grueso de las supuestas “voces intelectuales” era motivado por el esnobismo mas que por convicción y porque la represión selectiva de Somoza contra manifestantes no llegó al nivel de brutalidad de los sandinistas. Con la pifia de la revolución y la brutalidad represiva del sandinismo, esas voces intelectuales se dieron con la piedra en los dientes y ser revolucionario dejó de ser moda.

  3. Ramona
    Hace 11 años

    «Que se yo de Dios, y además a mi que me importa…….un poema para llorar por el pueblo.

  4. Edmundo Dantes
    Hace 11 años

    Muy buen articulo. El pueblo solo tenemos dos caminos: seguir sometidos o actuar para cambiar. Por lo pronto, seguimos sometidos alimentados por esa indiferencia que bien nos puede durar cien años. Solamente por el tiempo que ya llevamos sometidos, calificamos a llamarnos tontos eunucos, que es el peor titulo de todos, pero como somos indiferentes, total, nos vale balin….y nadie que en realidad quiere superarse quiere perder su vida viviendo en un pais asi.

  5. carlos gonzalez
    Hace 11 años

    Lo peor de la maldad de la gente mala es el silencio de la gente buena…M.Ghandi.
    En el caso de la Nicaragua actual…acaso queda gente buena? …y si aun existen, donde estan?…cual es el objeto de su bondad?…al ser tan apaticos, tan indiferentes, como se materializa la bondad de los buenos?…creo que los buenos se fueron con El Chapulin Colorado.

  6. Manuelito46
    Hace 11 años

    Sabes por que ese silencio,Juan? Porque el nicaraguense es muy fresco como una lechuga, conformista y peor aun: apatrido. No le importa nada mas que olvidarse de los problemas ahogandose en licor, aunque en casa no haya nada que comer. Atenidos a la laminita de zinc, la camiseta y el panuelo y uno que otro sandwich en cada evento.
    Destruyeron la personalidad del nica, sus valores, creencias e ideas. Esto ha sido aprovechado por Daniel, en toda su extension.Asi que hay Danielismo para rato!!!

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