En años anteriores los glúteos habían perdido protagonismo en favor de otras partes de la anatomía femenina, ahora vuelven a ocupar su reinado. Los problemas de esta zona cambian y evolucionan en función de la edad. La alteración que más preocupa a las mujeres entre 20 y 35 años es la celulitis y solicitan tratamientos que eliminen ese aspecto de piel de naranja que adquiere la piel. A partir de los 36 años, el problema más frecuente es la flacidez, los glúteos se caen, pierden tono muscular y elasticidad. Ante esto las mujeres prefieren tratamientos “push up”, que devuelvan los músculos a su sitio. Leticia Carrera, especialista en nutrición, aconseja a las mujeres con las “pompis” caídas coman pescado y huevos, además de arroz integral, naranjas, manzanas y espinacas para aumentar la masa muscular.
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