Fabián Medina

En Letra Pequeña

Grito lastimero

Hay un grito profundo y lastimero en la lucha que los ancianos han plantado en el INSS. Sale de las mismas entrañas y deberíamos ponerle más cuidado, pues es síntoma de que algo grave nos ataca. Personas en la última etapa de su vida andan de la ceca a la meca, hacen huelga de hambre y están dispuestos a morir… ¿Por qué? Por una pensión y unos derechos que están establecidos en la ley, y por los que pagaron mes a mes con sus cotizaciones. No le están pidiendo nada regalado al Estado. Más bien, el Estado les está robando. Y ese reclamo doliente de los ancianos debería conmovernos como sociedad, ya no por lástima, sino por mero instinto de conservación, porque esa lucha es más por nosotros que por ellos. Todos llegaremos ahí. Y si cuando lleguemos ahí está la pensión ganada, será sólo porque ellos triunfaron.

Sin ley

Gregorio García Blanco dijo hace un par de años que lo querían matar. Que se le llevaban las reses de su finca y nadie hacía nada por él. Que una vez tres trabajadores de la vecina finca El Encanto, con quien mantenía un público diferendo, le hicieron propuestas indecorosas a su mujer, delante suyo, para que reaccionara y pudieran matarlo “en defensa propia”. Se sentía sentenciado, pero nadie lo tomó en serio. Hasta que lo mataron. Diez hombres encapuchados se le echaron encima a balazos delante de su propio hijo. Parece novela vaquera, relato de esas tierras sin ley. Pero es Nicaragua, la Cruz de Río Grande, y sucedió el 4 de octubre pasado.

Echar La vaca

Valientes cuchilleros nos salieron nuestros vecinos. Se han puesto de acuerdo para echarnos la vaca, de tal forma que ahí está Nicaragua en La Haya con Colombia guindada del cuello, Costa Rica jalándole los pelos y Honduras mordiéndole la pantorrilla. ¿!Ideay?! Nos quieren poner como si nosotros fuésemos los invivibles del barrio, cuando la historia demuestra que desde el principio de la República se han aprovechado de gobiernos irresponsables para irnos quitando lo nuestro, pedazo a pedazo.

El proxeneta

Esto del PLC y el Frente es un novelón de amor. Es la historia del proxeneta de la cuadra y su prostituta más vieja, aquella que con sus encantos mermados se conforma con poco y no resiente las humillaciones. Siempre están peleando y reconciliándose. La calle está dura. Han llegado jovencitas de carnes macizas dispuestas a todo. El rufián lo sabe, y brilla su diente de oro cuando ríe al verlas pelearse por ser la favorita. Aquí no hay derecho de antigüedad, le dice mientras le da una nalgada y la empuja a la calle, a buscar dinero como las otras. Sin privilegios. Aquella, a ratos simula ser digna, grita llorosa que se va a encontrar un hombre que la trate bien, que se va a casar un día, de velo y corona… Puro teatro. El rufián le hace una seña desde la esquina y ahí va ella, retozando alegre y limpiándose el rímel de la cara. “¡Ay Dios, qué me habrá dado ese hombre que no lo puedo dejar!”, suspira cuando la empujan a la cama.

Arroz con mango

ALN tiene un gran dilema. O se disfraza de oposición para sobrevivir en estas elecciones o le sirve al Frente Sandinista hasta el final. El problema se origina porque el Frente Sandinista ¡nunca! le va dar ride en su casilla por los favores recibidos, y muy al contrario, le conviene que esos diputados salgan de los votos opositores. ¡Ve qué ganga! Lo que me ha dejado sorprendido es que ALN quiera ser las dos cosas al mismo tiempo: oposición y servidor del FSLN como lo está haciendo. Un arroz con mango.


Columna del día Opinión
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