Podrido
El problema no es sólo los 300 córdobas. El problema no es que te pidan la cédula vieja para darte la nueva. El problema no es que comiencen por donde sea a reponer cédulas. El gran problema es que este Consejo Supremo Electoral ya se echó a perder. Está podrido. Y hagan lo que hagan, digan lo que digan, juren como juren, nadie les cree nada y hasta cuando comulgan en misa uno está obligado a pensar: ¿Qué estarán tramando estos bandidos?
Estorbo
Si estos señores estuviesen a cargo del toro rabón de las fiestas patronales, pues uno no tendría tanto recelo con lo mañoso que son. Pero se supone que son los grandes jueces, la reserva moral de la sociedad, los que contra cualquier simpatía personal dirán quién ganó y quién perdió en una competencia democrática. Por lo tanto, no hay forma en este mundo que estos señores puedan ya dirigir una justa electoral, sin que los resultados huelan a podrido sólo por la presencia de ellos. Y les está faltando la inteligencia, o la vergüenza, para reconocer el estorbo en que se han convertido.
Epidemia
Hombré, y qué le pasa a Chanito Aguerri, que busca ¡por cuarta vez! ser presidente del Cosep. ¿Acaso ya no hay nadie más que pueda ocupar ese cargo? Esto de la reelección se está volviendo una epidemia, y la pinten como la pinten para justificarse, resulta nociva por varias razones. Uno, porque no permite emerger a nuevos liderazgos; dos, porque quien quiere reelegirse usa el cargo para armar una intrincada red de complicidades, generalmente con base en favores y amenazas, para sostenerse; y tres, porque proyecta un pésimo ejemplo al resto de la sociedad. ¿Qué autoridad tendría Aguerri para criticar el afán reeleccionista de Daniel Ortega que hasta podría llevarnos a otra guerra?
Pacto con el diablo
El Partido Conservador quiere retomar protagonismo a costa de lo que sea. De hecho, lo ha expuesto así de claro Alejandro Bolaños. Bolaños recuperó su diputación y el Partido Conservador, su personería jurídica, en una jugada de cálculo del Frente Sandinista. Los verdes creen que pueden aprovechar ese interés del orteguismo para coger un segundo aire, crecer a su sombra y cuidado, para luego liberarse y enfrentarlos. Una especie de pacto con el diablo del que ingenuamente piensan escapar sin dejar el pellejo en el intento.
Careadora
Es bastante torpe pensar que el orteguismo va a cultivar un partido, como lo está haciendo, para que en el futuro lo enfrente y le gane el poder. El Frente Sandinista lo que necesita es un partido que le dispute al PLC el papel de careadora que le ha asignado durante este tiempo. A eso es lo más que podrá aspirar el Partido Conservador. Porque el día que la careadora empiece a sentirse gallo de pelea, pues, sencillo: le retorcerán el pescuezo otra vez y terminará en la olla de la sopa. Lo matará de la misma forma que ahora le está dando vida.
Basura
Algo tenemos que hacer como sociedad contra la basura que nos inunda. Ciudadanos, medios de comunicación, escuelas, colegios y universidades, empresarios, gobierno, alcaldías, todos, deberíamos comprometernos a una campaña que, por un lado, proporcione sistema de recolección de basura más eficientes, y por el otro censure y vuelva despreciable esa cochina práctica que tenemos los nicaragüenses de tirar tan campantemente la basura en cualquier momento y lugar. Si todos comenzáramos a insistir en lo reprochable de esta conducta que nos gastamos, a lo mejor, en algún momento, la bolsa plástica deja de ser nuestra flor nacional. Algo que debería llenarnos de vergüenza.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A