Mientras el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) se sigue dando banquete enriqueciéndose con los recursos del Estado y haciendo pedazos al Estado de Derecho, la oposición, llámese partidos políticos, sociedad civil, empresa privada, etc., sigue sin estrategia clara para derrotar a la dictadura del presidente Daniel Ortega Saavedra en el 2011.
Sobre las acciones de la oposición, diversas organizaciones anuncian la conformación de un consorcio ciudadano, según ellos, como punto de partida para un amplio proceso de participación ciudadana que desemboque en las primarias interpartidarias. El punto es quiénes participarán en las mismas, pues cinco partidos ya confirmaron que estarán en las primarias que organizará la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) ¿Y qué más sigue?
En este sentido, la oposición tiene muchas tareas por realizar y el tiempo está en contra porque este tipo de cosas no se hacen un año antes de elecciones nacionales. Esto debió empezar a organizarse inmediatamente después de las elecciones municipales del 2008, sin embargo, casi todos los actores políticos opositores apuntaron hacia un solo objetivo: luchar contra el latrocinio electoral del FSLN, mientras descuidaban la organización de lo que serían las elecciones del 2011. Por su parte, el FSLN se daba a la tarea de entretener a la oposición con diversos actos, al tiempo que planificaba lo que hoy están considerando como el fraude electoral colosal para el 2011.
Reiteradamente he escrito que Ortega cuenta con funcionarios corruptos en las instituciones del Estado, dispuestos a preservarle el poder; tiene la maquinaria política y el apoyo millonario de los petrodólares de su socio el venezolano Hugo Chávez Frías. Ortega también está en posición de negociar cargos públicos, chantajea con la justicia, manda a sus grupos terroristas a atacar físicamente a los manifestantes que no son de su partido y por si fuera poco, como todo régimen tiránico, ofende a los mismos nicaragüenses a través de todos sus medios posibles.
Igualmente he planteado —y lo recuerdo nuevamente— que frente a todo lo anterior el PLC-Vamos con Eduardo y los demás agentes políticos y sociales opositores al totalitarismo orteguista realizan actividades políticas (lo cual está bien), pero no hay una estructura técnica trabajando intensamente a la par de las otras actividades públicas, en aras de la construcción de esa anhelada victoria que se pretende para el 2011.
La oposición no trabaja con la disciplina que se requiere, sobre todo para el desarrollo de una contienda electoral; no realiza análisis técnicos de hechos políticos, económicos y/o sociales, no redacta informes documentados de FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas), no hay seguimiento riguroso del adversario, no se ven resultados del trabajo de un equipo técnico que se encargue de una campaña mediática. Sólo con gritos, discursos y marchas, la oposición no ganará. Se tiene que hacer más que eso, sobre todo para vencer a un sistema corrupto cuya máxima expresión está en el Consejo Supremo Electoral (CSE). Es igualmente importante la observación nacional e internacional para evitar otro robo descarado de elecciones por parte del FSLN.
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