Los nazarenos de mi pueblo II

Las marchas de Semana Santa, sus procesiones, sus comidas, y sus rezos, se me quedaron impregnados en el alma, en el fondo mi ser suspira y repite las oraciones que me enseñó mi abuelita…

¿Aplastarán las tradiciones?

La libertad de profesar pública y privadamente la religión es uno de los derechos más sagrados. El papa Benedicto XVI la llamó «la más preciada de las libertades americanas».

Semana Santa, tiempo para meditar II

Personalmente me he prometido dejar atrás la política del odio y del diente por diente y ojo por ojo, y creo que la celebración de la Semana Santa es un buen momento para retomar y meditar el tema.

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