El abogado Alfredo Gutiérrez explicó a LA PRENSA que Estados Unidos contempla algunos mecanismos para levantar las sanciones, pero dudan que los purgados puedan usarlos
sandinistas
La bandera rojinegra no será oficial siempre, solo la azul y blanco
Los sandinistas tienen derecho a celebrar el 19 de julio, pero no tienen derecho de imponerla su bandera roja y negra
El discurso de odio
Si hay ilegalidad a nivel de los diputados, qué se puede esperar a nivel del “ciudadano de a pie”, si la investidura de “sandinista” te libra de todo mal entonces quien no milita siempre será la víctima.
Diputados se inventan campaña para rellenar su «trabajo legislativo»
Diputados quieren dar la apariencia de incidir en los lineamientos de la política exterior de Nicaragua, sin embargo, la dictadura Ortega Murillo centraliza todas las decisiones del país
El exterminio de los contras después de la guerra
Tras el desarme de 1990, más de 200 excontras fueron asesinados en dos años y dos meses. El caso de Enrique Bermúdez, comandante 3-80, es el más conocido, pero hay otros altos mandos en la lista de crímenes de posguerra.
Nicaragua: Narco-state of the Sandinista drug cartel
Events, investigations, and allegations reveal the close ties between the Nicaraguan dictator and drug trafficking that evidence a narco-state
Ortega no rinde homenaje a su fallecido hermano Humberto, pero hostigó a familias de otros difuntos
Dictadura Ortega Murillo politiza el Día de los Muertos. Inunda cementerios con bandera rojinegra
Los “Gansos Salvajes” que pudieron cambiar la historia durante la toma del Palacio Nacional
En agosto de 1978, el dictador Anastasio Somoza Debayle no permitió que la Guardia Nacional actuara cuando un comando sandinista se tomó la sede del Congreso nicaragüense, porque dentro estaban su primo Luis Pallais Debayle, su sobrino José Somoza Abrego y la plana mayor de su Partido Liberal Nacionalista (PLN).
Sandinistas y talibanes: de enemigos a “hermanos”
Hubo un tiempo en que los sandinistas consideraron a los talibanes como sus enemigos por ser una guerrilla armada y financiada por Estados Unidos, pero ahora, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo los considera sus “hermanos”.
La lucha armada es obsoleta e indeseable
. En la nueva situación internacional de América Latina ningún país está dispuesto a apoyarla como se hacía en el pasado. Y sin apoyo exterior la lucha armada no puede tener éxito y cualquier intento que se haga degenera inevitablemente en acciones terroristas.