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En diferentes ocasiones organizaciones de defensa de derechos humanos y de periodistas han advertido sobre las agresiones a través de un discurso de odio por medios tradicionales y virtuales. Es común ver cuentas de Facebook creadas luego de 2018 que comentan artículos de opinión publicados por este medio, pero hay un soldado en esta batalla que parece incansable, imparable y protegido ante su ilegalidad, el diputado Moisés Absalón Pastora.
Un artículo de 100% Noticias cita a Pastora quien acusó de «desinformación» a medios como CNN, The New York Times, The Wall Street Journal, El País de España, la Cadena Caracol de Colombia y «respecto a nosotros, aunque sean charbascas, La PrenCIA, de la insoportable chamorrada, Cipermetrina con vos del bufón y apaleador de mujeres, Luis Galeano, Artículo 666 del diabólico Álvaro Navarro, Nicaragua Chismea de la sucia e imbañable de la tóxica de Jennifer Ortiz, 100% mentiras de la terrorista de Lucía Pineda Ubau y otros que al final son más hoja que nacatamal porque nunca informaron, solo difamaron», afirmó el diputado.
Son incontables las denuncias que hay contra este señor por lo que dice en su programa, en este caso el medio hace un análisis de las violaciones a la llamada Ley 779 y al Código Penal.
Pastora hace una selección interesante, a las colegas les hace referencias más crueles y en cuanto a los medios también deja fuera a otras plataformas. Son las que le dio tiempo de revisar. Me llama la atención sus ataques a LA PRENSA y relación con la familia Chamorro, pero no menciona a Confidencial, al menos en esta tanda.
Y hasta con los medios internacionales realiza una selección curiosa, un discurso de odio se caracteriza también por ser selectivo. Contra mujeres, contra medios de comunicación, pero incluso en ese rango con una escogencia caprichosa.
Y me gustaría sumar las agresiones virtuales. En cierta ocasión este señor se tomó la molestia de comentar un artículo de opinión mío que LA PRENSA colocó en Facebook, dijo comentar porque no puedo asegurar que lo leyera, a veces da la impresión de que lanza estos improperios sin consumir lo que critica.
En lo personal tengo el “placer” de haber tomado un tiempo de este señor para que comentara uno de mis artículos, nada relevante. Me llama “esta escribana” pero no me tomaré el tiempo de repetir un texto que ya coloqué en un artículo de opinión sobre los insultos en línea.
Lo triste de este caso es que deja claro que en Nicaragua reina la ilegalidad. Me pregunto qué pasaría si un periodista fuera el que le empieza a lanzar ofensas a este señor, se aplicarían las leyes en ese caso, o nos quedaríamos en que los medios desinforman desde el exilio.
Si hay ilegalidad a nivel de los diputados, qué se puede esperar a nivel del “ciudadano de a pie”, si la investidura de “sandinista” te libra de todo mal entonces quien no milita siempre será la víctima.
Y lo peor de todo, y algo que ya he mencionado en otros artículos, es que lo grave de una violación a un derecho humano es cuando esto se vuelve “la normalidad”. Por eso ya nos parece normal que este señor diga lo que quiera y que no tenga consecuencias.
Espero las respuestas elegantes de los colegas en sus redes sociales y en esa publicación de 100% Noticias no se detengan, que cada vez que se hable y se cometa un delito sea señalado porque, aunque sea a modo de consuelo debemos mantener el lema de “derecho que no se defiende, es derecho que se pierde”.
La autora es licenciada en Ciencias de la Comunicación.