Catedral Nuestra Señora del Rosario de Estelí. Foto: tomada de internet.

Catedral Nuestra Señora del Rosario de Estelí. Foto: tomada de internet.

Régimen estrangula a Diócesis de Estelí. Opera con el 47 % de sus sacerdotes

Diócesis de Estelí ha sido una de las más golpeadas por el régimen Ortega-Murillo. Está acéfala y su administrador ad omnia cumplirá dos años preso

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La Diócesis de Estelí es una de las que más ha sufrido los embates de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, después de la Diócesis de Matagalpa. Su administrador ad omnia (para todo), Frutos Valle Salmerón, se encuentra preso, mientras este territorio administrado por la Iglesia católica opera con el 47 por ciento de sus sacerdotes, según la abogada Martha Patricia Molina.

Desde hace años, Molina ha documentado los abusos cometidos contra la Iglesia católica y ha dado seguimiento a la persecución a ambas Diócesis, al encarcelamiento del padre Valle Salmerón en Estelí y al destierro de monseñor Rolando Álvarez, administrador apostólico de ese sitio y obispo de Matagalpa.

“(La Diócesis de Estelí) está obligada a funcionar acéfala y únicamente con el 47 % de su capacidad… Quedan activos 32 sacerdotes y 12 exiliados. El resto del clero ha fallecido (7), o por otras causas, ejerciendo su ministerio en otros países (16) y un preso”, explicó Molina.

Álvarez Lagos es uno de los obispos más críticos al régimen, fue encarcelado en 2022 y lo desterraron dos años después a Roma. Desde ese sitio sigue a cargo de ambas Diócesis. En Estelí se convirtió en su administrador apostólico en 2021, luego que el pontífice aceptó la renuncia de monseñor Juan Abelardo Mata al cumplir sus 75 años como establece el código canónico.

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Mata actualmente tiene 80 años y ha sido un obispo crítico a la dictadura, razón por la que el lunes 29 de junio fue retenido junto a una de sus colaboradoras durante varias horas por agentes de la Policía. Ambos fueron dejados en libertad condicional tiempo después, según relataron a LA PRENSA fuentes cercanas al prelado y la abogada Molina.

Sin embargo, el martes 30 de junio, el obispo emérito fue detenido nuevamente por la Policía, después de que el régimen usara a su equipo de propaganda para obligar a Mata a desmentir las noticias sobre su detención. Estas imágenes aún no han sido publicadas por los medios oficialistas y el obispo emérito se encuentra en situación de desaparecido, según información a la que tuvo acceso LA PRENSA.

Preocupa la salud de Mata

Los nuevos datos recopilados por este Diario indican que Mata se encuentra en situación de desaparecido desde las 10 de la noche del lunes 29 de junio, lo que ha generado preocupación por su estado de salud ante las complicaciones que puede enfrentar.

La arremetida reciente del régimen contra el obispo emérito Juan Abelardo Mata se originó luego que el domingo 28 de junio el prelado ofició una misa en la parroquia Cruz del Calvario, de Estelí, donde fue invitado por el sacerdote Francisco Morales. Ahí, Mata oró por el desterrado obispo Álvarez y por la Iglesia perseguida de Nicaragua.

Monseñor Juan Abelardo Mata, obispo emérito de la Diócesis de Estelí. LA PRENSA
Monseñor Juan Abelardo Mata, obispo emérito de la Diócesis de Estelí. LA PRENSA.

En la misa presidida por Mata estuvieron presentes paramilitares enviados por el régimen, que lo fotografiaron y escucharon toda su homilía, aseguró Molina a LA PRENSA.

Zozobra en la Diócesis de Estelí

El martes 30 de junio también se conoció de la detención del sacerdote Francisco Morales, párroco de la iglesia Cruz del Calvario, y el diácono Wilfred Arauz Rodríguez. Ambos “fueron trasladados a Managua para ser interrogados y amenazados y horas después los dejaron en libertad condicional”, afirmó la abogada.

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Molina dice que en la Diócesis de Estelí “existe zozobra” porque hay más sacerdotes que están vigilados y que “también podrían ser llevados a declarar”. Agrega que entre los grupos laicales se han compartido mensajes en los que informaron la suspensión de las actividades religiosas que estaban programadas y que las mismas serían realizadas hasta nuevo aviso.

Incluso, la presencia del comisionado general Alejandro Ruiz Martínez, jefe de la Policía de Estelí, durante las detenciones, forma parte de una “estrategia intimidatoria de la dictadura” para imponer miedo en los sacerdotes y que hagan caso a sus “instrucciones”, expone Molina.

“La dictadura les obliga (a los sacerdotes) a cumplir con estar en silencio y sin decir nada. Es conveniente que estas autoridades policiales sean sancionadas por el daño que causan a personas inocentes”, denunció la abogada.

El odio al obispo Álvarez

Cuando agentes policiales secuestraron al obispo Rolando Álvarez la madrugada del 19 de agosto de 2022 en el Palacio Episcopal de la Diócesis de Matagalpa, el religioso llevaba un año, un mes y 13 días de haber sido nombrado administrador apostólico de la Diócesis de Estelí por el papa Francisco, fallecido en 2025.

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Tras la captura de Álvarez, varios de los sacerdotes que formaban parte de la Diócesis de Matagalpa fueron expulsados por la dictadura, entre ellos los padres Ramiro Tijerino, Sadiel Eugarrios, José Luis Díaz y Óscar Benavídez. Estos religiosos formaron parte del grupo de 222 opositores que fueron expulsados el 9 de febrero a los Estados Unidos. Luego siguieron otros junto al mismo obispo. Esas expulsiones dejaron con más carga pastoral a los pocos curas que quedaron.

El Papa León XIV con monseñor Rolando Álvarez.
El papa León XIV con monseñor Rolando Álvarez.

Pero la dictadura sigue la persecución. Tras intentar desmantelar la Diócesis de Matagalpa, Estelí se convirtió en un objetivo. Martha Patricia Molina lleva un conteo preciso de las agresiones del régimen a la Iglesia católica a través de una serie de informes llamada Nicaragua: ¿una Iglesia perseguida? Según sus datos, el obispado esteliano es el segundo “más golpeado y perseguido por la dictadura Ortega-Murillo”.

Cuatro religiosos detenidos

El obispo emérito Abelardo Mata, el sacerdote Francisco Morales y el diácono Wilfred Arauz no son los únicos que actualmente permanecen bajo custodia o vigilancia del régimen. El padre Frutos Constantino Valle Salmerón, de 81 años, administrador ad omnia (para todo) de la Diócesis de Estelí, se encuentra recluido desde el 26 de julio de 2024 en el Seminario Interdiocesano Nacional Nuestra Señora de Fátima, en Managua, vigilado por agentes policiales.

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Hasta ahora el régimen no ha brindado información del porqué mantiene recluido a Valle Salmerón. El 26 de julio de 2024 se supo que su captura se realizó horas después de que oficiales de la Policía le notificaran que “no estaba autorizada la ordenación” sacerdotal de tres diáconos prevista para el sábado 27 de julio de ese mismo año, según ha expresado Molina.

Padre Frutos Constantino Valle Salmerón, de 82 años, administrador ad omnia de la Diócesis de Estelí, preso de la dictadura, durante una homilía en la Catedral de Estelí, en junio de 2023. Foto: tomada de la página de Facebook de la Diócesis de Estelí.
Padre Frutos Constantino Valle Salmerón, de 82 años, administrador «ad omnia» de la Diócesis de Estelí, preso de la dictadura, durante una homilía en la Catedral de Estelí, en junio de 2023. Foto: tomada de la página de Facebook de la Diócesis de Estelí.

“(El padre Frutos Valle) continúa secuestrado en el Seminario. Sin autorización de salir, confinado sin poder ejercer las actividades pastorales a las que estaba acostumbrado. Este mes cumplirá dos años en esta terrible condición”, recuerda la investigadora.

CEN no se pronuncia todavía

Mientras el régimen no cesa las agresiones contra la fe cristiana, la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) y el propio cardenal Leopoldo José Brenes Solórzano, máxima autoridad de la Iglesia católica nicaragüense, permanecen en silencio.

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La CEN también está acéfala. El 13 de noviembre de 2024, su presidente, monseñor Carlos Enrique Herrera Gutiérrez, quien también es obispo de la Diócesis de Jinotega, fue desterrado por el régimen hacia Guatemala, después de expresar su descontento por los constantes eventos ruidosos organizados por la Alcaldía de Jinotega que interrumpen las celebraciones litúrgicas.

Cardenal Leopoldo José Brenes Solórzano. Foto: Arquidiócesis de Managua
El cardenal Leopoldo José Brenes Solórzano. Foto: Arquidiócesis de Managua.

Hasta ahora, cuatro obispos nicaragüenses han sido obligados al exilio o expulsados por el régimen. El primero fue el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez; de Matagalpa, Rolando Álvarez; de Siuna, Isidoro Mora; y el de Jinotega, Carlos Enrique Herrera. Junto a ellos, al menos 305 religiosos, entre monjas, sacerdotes y otros, han sido expulsados por el régimen.

El secuestro de monseñor Mata se realizó días después de que se conociera que el cardenal Brenes viajó desde el lunes 22 de junio al Vaticano para asistir al Consistorio Extraordinario con el papa León XIV, que se realizó entre el 26 y 27 del mismo mes.

La situación de la Iglesia católica de Nicaragua y, particularmente de la Diócesis de Estelí, se agrava porque según Martha Molina, el régimen ha prohibido el nombramiento de nuevos diáconos y sacerdotes. «No hay relevos», sostiene.

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