El sacerdote Frutos Constantino Valle Salmerón, de 80 años, y ejecutor ad omnia (a todo) de la Diócesis de Estelí, cumplió el pasado 26 de septiembre dos meses en «casa por cárcel» en el Seminario Interdiocesano de Fátima, en Managua, sin que la dictadura exponga los motivos por los que mantiene al religioso privado de libertad.
El 26 de julio de 2024 se supo que la Policía orteguista arrestó a Valle Salmerón al informar que no estaba autorizada la ordenación sacerdotal de tres diáconos, prevista a realizarse el 27 de julio. Además, Valle no formó parte del grupo de siete sacerdotes a los que la dictadura desterró el pasado 8 de agosto.
«Él sigue casa por cárcel, a como se conoce en el Seminario Nuestra Señora de Fátima sin poder salir, ni tener una vida pastoral. Además, de vez en cuando lo llega a visitar la Policía», dijo la abogada Martha Patricia Molina, autora del informe Nicaragua, ¿una Iglesia perseguida?.
Preocupación por la salud del religioso
Molina expresó que se desconoce la situación de salud del sacerdote, pero considera que puede ser delicada ya que el mismo religioso aseguró en una entrevista concedida a LA PRENSA 12 años antes que padece diabetes.
«Es un hombre de más de 79 años y es complicado. Cuando tenga una enfermedad grave van a necesitar el permiso de la Policía, que es la que autoriza su atención médica», señaló Molina.
Según Molina, pese a la privación de libertad de Valle, la Diócesis de Estelí continúa con su labor pastoral.
«Sé que la Diócesis está funcionando, no sé bajo quién recae la responsabilidad, pero si uno de los pastores de la Iglesia católica es impedido a ejercer su ministerio, hay otra persona que va a asumir siempre», explicó.
Frutos Valle estuvo un año y seis meses al frente de la Diócesis de Estelí
Frutos Valle fue nombrado por la Santa Sede como ejecutor ad omnia de la Diócesis de Estelí el 11 de enero de 2023, al permanecer bajo secuestro el obispo de Matagalpa y administrador apostólico de Estelí, Rolando Álvarez Lagos. El religioso nació el 30 de octubre de 1944 en el municipio de El Sauce, departamento de León.
Valle dirigió varias parroquias de la Diócesis de Estelí. En una entrevista brindada a LA PRENSA el 26 de octubre de 2002, Valle se dedicó a recopilar música folclórica de Nueva Segovia, conoció a muchos artistas campesinos y conformó un grupo musical llamado Al Son de Nuestra Cultura Segoviana. Al respecto, señaló que recopiló, hasta ese momento, al menos unos 200 temas musicales.
También desempeñó trabajos arqueológicos y recuperó algunas piezas prehispánicas.
«Me gusta mucho la cultura porque estoy muy identificado con las culturas indígenas porque mi trabajo en esos espacios ha sido durante treinta años, San Lucas, Mozonte, son espacios indígenas donde uno tiene que reconocer sus dones y valorar la dignidad de las personas», dijo Valle en la entrevista.
Durante la década de 1980 el sacerdote fue el centro de una polémica, luego de ser acusado de «tener embarazada a una muchacha de Somoto». Pero Valle argumentó que «fueron habladurías. Era la coyuntura, había desencuentro a nivel político y religioso. Se presentaban las habladurías con mucha facilidad».

Sintió la vocación desde temprana edad
Según recoge la entrevista, Valle estudió los primeros años de primaria en La Trinidad; mientras que el quinto, sexto grado y el bachillerato los cursó en el Instituto San Francisco, bajo la dirección de monseñor Emilio Santiago Chavarría. Desde niño fue acogido por monseñor José́ del Carmen Suazo, él le pagó los estudios y siempre estuvo bajo su protección.
Estudió un año latín y griego en el Seminario de Palafoxiano del Estado de Puebla, México, donde también se había educado monseñor Suazo.
La carrera sacerdotal la realizó en el Seminario de la Orden Diocesana de Buenos Aires, Argentina. En Nicaragua fue ordenado diácono el 22 de septiembre de 1973, luego fue enviado al distrito de Comas de Lima, Perú, donde tuvo experiencias con los inmigrantes de la cordillera Andina.
Cursó una especialidad en Bogotá sobre Inculturación del Evangelio. Según él, se preparó para hacer posible que el Evangelio llegue hasta la raíz de la cultura.

Represión continúa
Luego del destierro del último grupo de sacerdotes en agosto de este año, el régimen continuó con la represión hacia la Iglesia católica. El 26 de septiembre se conoció que la Policía orteguista secuestró al sacerdote Asdrubal Zeledón, de la Diócesis de Jinotega.
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Según Molina, actualmente el régimen incrementó la vigilancia a algunos religiosos en distintas diócesis del país.
«Sí han llamado a sacerdotes de otras diócesis a las delegaciones policiales para interrogarlos y tenerlos bajo vigilancia», dijo Molina.

Parolin rompió el silencio sobre Nicaragua
La represión contra la Iglesia católica se expuso durante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU). El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, señaló que la Santa Sede se encuentra «preocupada» por la situación de la Iglesia en Nicaragua.
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«La Santa Sede sigue con gran atención lo que está ocurriendo en Nicaragua y está especialmente preocupada por las medidas adoptadas contra el personal y las instituciones de la Iglesia, que afectan directamente a la cuestión, tan sensible, de la libertad religiosa”, dijo Parolin.
Cabe mencionar que Parolin fue el negociador del Vaticano con la dictadura para la excarcelación de 15 sacerdotes y dos seminaristas que estaban en prisión y que fueron desterrados a Roma.
“Agradecemos profundamente al santo padre, papa Francisco; a la Secretaría de Estado de la Santa Sede; a su titular, cardenal, su eminencia reverendísima, Pietro Parolin, y a su equipo de trabajo, por las muy respetuosas y discretas coordinaciones realizadas para hacer posible el viaje hacia el Vaticano de dos obispos, quince sacerdotes y dos seminaristas”, refirió el régimen Ortega Murillo en enero de este año.