La sede central de INSS está ubicada en la ciudad de Managua. LA PRENSA/ARCHIVO

La sede central de INSS está ubicada en la ciudad de Managua. LA PRENSA/ARCHIVO

INSS no consigue crear reservas para garantizar pensiones y atención médica a futuros jubilados

No hay dinero para cubrir las futuras pensiones de más de 800 mil trabajadores activos hasta este año. La entidad sigue acumulando deuda con los contribuyentes

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Por tercer año consecutivo las reservas técnicas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) siguen en negativo. Once años de crisis financieras sin resolver le siguen pasando factura a la Seguridad Social y lejos de avizorarse una solución sostenible en el tiempo, los números oficiales indican que no hay dinero para garantizar el pago de pensiones y prestaciones médicas a los futuros retirados.

El Instituto Nicaragüense de Seguridad Social publicó con un año de retraso el anuario estadístico correspondiente a 2024, que revela que lejos de crear reservas, estas se han convertido en una enorme deuda que comenzó en 2021 con 2,697 millones de córdobas y saltó a 5,859 millones de córdobas en 2024, un aumento en cuatro años de 117 por ciento.

Un especialista en Seguridad Social explicó en su momento que se le llama «deuda» porque es dinero que el INSS debería tener en sus reservas, pero ya no está en sus arcas, lo gastó para cumplir con sus compromisos. Pero no es que se deba a un banco o a otra entidad sino a sus afiliados. Es decir el dinero que se debería tener para atender las futuras obligaciones se ha convertido en una deuda con los actuales contribuyentes.

Por ley, el INSS debería divulgar el anuario estadístico en la primera mitad del siguiente año, pero debido a su rápido deterioro financiero, que ha afectado su capacidad para expandir sus servicios a los pensionados y contribuyentes, este ha optado por divulgar ahora el anuario con un año de retraso, para reducir el impacto mediático del fracaso que recoge el reporte por año. Este año se debería publicar el 2025, pero este ahora se hará público hasta en el 2027.

Tal es la profundidad de la deuda del INSS con los afiliados, que en 2014, por ejemplo, un año antes de que la entidad empezara a cerrar sus números financieros en negativo, tenía en reservas técnicas 11,015 millones de córdobas, las que se fueron mermando gradualmente. En el 2020 fue el último año que reportó reservas en positivo con 273 millones de córdobas.

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El aumento de la deuda

El anuario 2024, muestra que en ese año el endeudamiento aumentó en 48 millones de córdobas de un año a otro. En el 2023, la entidad en su reporte sobre el estado de su situación financiera incorporado en el anuario señalaba que las reservas estaban en negativo por 5,811 millones de córdobas.

Del monto total, 5,566 millones corresponden al régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) y los restantes 292.93 millones al régimen de Riesgos Profesionales (RP).

Las reservas se mantienen negativo pese a que en el 2022 la dictadura de Daniel Ortega finalizó el pago de una llamada deuda histórica, por 500 millones de dólares, la que se suponía se debía cancelar en cuotas durante un periodo de 50 años, pero dada la profundidad de los déficits financieros, se aceleró con transferencias masivas que hasta la fecha rozan los mil millones de dólares, los que han resultado insuficientes para cubrir las necesidades financieras de la entidad y la creación de una nueva reserva para los futuros pensionados.

Bajo rendimiento de las inversiones

El problema es que la entidad sigue sin obtener mejores rendimientos en sus inversiones, las que han sido cuestionadas y oscuras bajo la administración de la dictadura de Ortega. En el 2024, estos ingresos ascendieron a 8,755 millones de córdobas, cuando en el 2012, antes de que la entidad cayera en crisis, estos ascendían a 14,556 millones de córdobas.

En el 2023, las inversiones generaban 8,367 millones de córdobas, es decir hubo un aumento de apenas 500 millones de córdobas, lejos del incremento de la deuda del INSS con los contribuyentes.

Varios años antes, en el 2017, en los resultados del Artículo IV del Fondo Monetario Internacional, el organismo describió así las inversiones del INSS: “Ha habido una inversión significativa en el desarrollo de bienes raíces que no parece estar conectada con la naturaleza de las operaciones del INSS ni con las del fondo de reserva”.

Pero ¿en qué sigue invirtiendo el INSS? Según el anuario estadístico 2024, del total del saldo en inversiones, 511.74 millones eran en compra de títulos valores del Estado, menos que los 9,907 millones de córdobas. Si bien este tipo de inversión genera bajo rendimiento, tienen mayor garantía de retorno.

También se está invirtiendo 878.85 millones de córdobas en un fondo hipotecario, cuando en el 2012 eran 283.81 millones de córdobas, según el reporte anual del INSS correspondiente a 2024 y divulgado recientemente en el sitio web de la entidad.

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Otros 1,336 millones están ganando intereses a través de cuentas de ahorros en el sistema financiero nacional. En el 2012 se tenía 1,120 millones de córdobas, lo que muestra que no ha habido una variación significativa.

Se han extendido préstamos por 1,405 millones de córdobas, por debajo de los 2,336 millones de córdobas que se observaron en el periodo comparado. Y finalmente en participaciones, donde estarían inversiones fallidas, en el 2012 se tenían 665.47 millones de córdobas, pero hasta el 2024 este saldo se mantenía en 4,624 millones de córdobas.

Afiliación no crece suficiente

Una de las claves para mejorar la posición financiera del INSS es aumentar sustancialmente la base de contribuyentes. Sin embargo, la economía no está generando suficientes empleos formales. Eso reflejan las cifras del Banco Central de Nicaragua, que indican por ejemplo que hasta el cierre del primer cuatrimestre de este año, la afiliación ascendió a 818,927 trabajadores, un aumento de apenas 12 con respecto a los 818,915 afiliados que había en marzo.

Si la cifra se compara con diciembre, pese a que el Producto Interno Bruto (PIB) se expandió 6.1 por ciento en el primer trimestre, en cuatro meses solo se han contratado 8,730 trabajadores en el mercado formal, es decir a un ritmo de apenas 72 personas por día.

La entidad sigue sin alcanzar el nivel de afiliación previo a la crisis del 2019, cuando habían 914,196 trabajadores mientras que hasta abril de este año habían 818,927. Es decir que pese a que han pasado más de cinco años desde el impacto de una crisis política y dos recesiones económicas, el INSS sigue sin recuperar 95,269 afiliados.

En medio de esa incapacidad, la dictadura ahora ha decidido transferirle a la entidad masivamente propiedades robadas a los opositores cuyo uso de estas se desconocen. Son aproximadamente 228 las que el Seguro Social ha recibido en concepto de donación. Las primeras 72 se las entregaron en 2024; el año pasado a través de varias entregas le transfirieron 116 propiedades; y entre abril y junio de 2026 le escrituraron cuarenta propiedades, para un total de 228.

De todas ellas la única que se ha identificado con certeza es la isleta La Zompopera, ubicada en el lago Cocibolca, en Granada y confiscada al exreo político desterrado Juan Sebastián Chamorro, ya que el acuerdo de donación incluyó el nombre de la propiedad.

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