La 52 Asamblea General de la OEA y Nicaragua

La OEA seguirá rengueando y mal funcionando quién sabe por cuánto tiempo; emitiendo hermosas declaraciones que confortan moralmente a las víctimas, pero que los victimarios las menosprecian con olímpica arrogancia.

Los nuevos muros de los lamentos

Ninguna resolución ni sanción internacional ha cambiado en nada la situación de Nicaragua. Más bien la han empeorado, en particular las sanciones, pues cada vez que se aprueban el régimen reacciona más negativamente. Inclusive con represalias diplomáticas.

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